Todos queremos un país con

Seguridad, educación, empleo, salud
y crecimiento económico.

Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC)

México, D.F., a 3 de Mayo de 2006.

La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) se sumó al Acuerdo de Chapultepec en el marco del evento “La infraestructura: base del bienestar, el empleo y la competitividad” y propuso cinco líneas de acción que permitan alcanzar las metas planteadas en este Acuerdo, así como avanzar en el desarrollo de la infraestructura en nuestro país, lo que impulsaría a 37 actividades económicas, al tiempo que se generarían inversiones y empleos.

El presidente de la CMIC, Netzhualcoyotl Salvatierra, expuso estas cinco líneas estratégicas de acción:

  • Una política de Estado para el desarrollo nacional y el fortalecimiento de las regiones, para identificar las obras prioritarias en una planeación de largo plazo.
  • La creación de Consejos Regionales de Infraestructura, que puedan dar transparencia a las acciones de gobierno y generar así una nueva cultura de la contratación.
  • El desarrollo de las empresas mexicanas, de la cadena de la industria de la construcción, lo que genera un círculo virtuoso en torno a las 37 actividades económicas ligadas al ramo.
  • Mecanismos innovadores de financiamiento para la obra pública a través de la inversión privada.
  • Una mayor incidencia del poder legislativo en el fortalecimiento e impulso de la infraestructura nacional, considerando a ésta como un factor detonante para hacer competitivo al país.
  • El Ing. Carlos Slim Helú, integrante de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec y participante en este evento, hizo un recuento de las actividades realizadas en torno a este acuerdo: “Hemos tenido reuniones en todo el país en las que hemos buscado difundir el contenido del Acuerdo. Discutirlo, platicar, enriquecer el acuerdo mismo, planteando no solamente nuevos puntos de vista o diferentes puntos de vista que lo enriquezcan, sino también propuestas de cómo llevar adelante este Acuerdo”.

    Por su parte, el economista David Konzevik, quien participó como orador invitado en este foro afirmó que hoy se vive un mundo abierto donde no existe otra alternativa que la de ser competitivos a nivel global, “de tal suerte que hay que unir los esfuerzos del gobierno, del sector privado, del sector social, con una visión en la que todo mundo sepa a donde va. El peor error que un gobierno puede hoy cometer, y una empresa, es creer que los pobres siguen siendo los mismos pobres de hace 20 años, los pobres son pobres en ingreso, ricos en información y millonarios en expectativas”.

Presentadora:

En este acto agradecemos la presencia del ingeniero Carlos Slim Helú, Presidente Honorario Vitalicio de Grupo Carso; al ingeniero Netzahualcóyotl Salvatierra López, nuestro Presidente Nacional de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción; a los miembros distinguidos de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec, José Luis Barraza González, María Elena Morera, Emmanuel Acha, Rolando Cordera, Francisco Hernández Juárez, César De Anda y Heladio Ramírez.

Asimismo, damos la bienvenida a nuestro invitado especial, el doctor David Konzevik, Presidente de Konzevik y Asociados; al ingeniero Leandro López Arceo, Presidente del Consejo Consultivo de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción; al ingeniero Marcos Martínez Gavica, Presidente de la Asociación de Bancos de México; al ingeniero Jaime Elizondo Chapa, presidente de la Cámara Nacional del Cemento… (Aplausos); al ingeniero Luis Salazar Zúñiga, Presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de México; al maestro Miguel Ángel Reta Martínez, Presidente de la Cámara Nacional de Empresas de Consultoría, y al profesor Miguel Rosas Melchor, Coordinador General del Centro de Operadores y Mecánicos.

En este encuentro entre constructores y la cadena productiva, cedo los micrófonos al ingeniero Carlos Slim Helú.

Discurso de Carlos Slim Helú, Presidente del Grupo CARSO

Buenas tardes, señor ingeniero Netzahualcóyotl Salvatierra, Presidente Nacional de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, señores del presidium, compañeros ingenieros, señoras y señores.

Programado para unos cuantos minutos para hacer algunos comentarios, espero que se logre un pequeño diálogo con ustedes. Me voy a permitir hacer algunos comentarios sobre la evolución que ha tenido el acuerdo, llamado de Chapultepec.

Bueno, primero decir que es un gran honor, además de estar con ustedes, un gran gusto, acompañado por varios miembros de la Comisión, aparte de que la Cámara se sume a este Acuerdo, que ha sido suscrito ya por muchos miles, de personas, pero sobre todo por muchas instituciones, o por varias instituciones, que son las que le pueden dar sustento, y que la Cámara haya convocado a toda la cadena que está ligada a la construcción y que, como tal, también se sume al esfuerzo que queremos hacer todos para que este Acuerdo pueda ir adelante con hechos, como es el objetivo último del mismo.

Después de la firma, hace algunos meses, durante el mes de septiembre, la Comisión que varios de los miembros estamos acá, a mí me ha tocado coordinar la parte de Formación, Desarrollo y Capital Físico, hemos tenido una actividad importante, encuentros con los tres Poderes de la Unión; primero visitamos al Presidente, después hubo una reunión con todos los gobernadores del país, habiéndose sumado los 31 gobernadores y el Jefe de Gobierno del Distrito Federal; fue una reunión en Torreón, había 25 de ellos ó 24, y los demás se sumaron posteriormente, y fue interesante ver que se sumaron y la cordialidad con la que se reúnen gobernadores del PRI, del PAN y del PRD.

Tuvimos reuniones también con los candidatos, con los partidos. En principio se invitó a los que ya eran candidatos formales, eran tres, de otros partidos que se sumaron; después tuvimos reuniones en varios estados de la República, fueron reuniones temáticas, se hizo en siete estados, y posteriormente iniciando la segunda etapa, se hizo una más, en San Luis Potosí recientemente, y en estas reuniones se buscó difundir el contenido del Acuerdo, difundir, discutir, plantear, enriquecer el Acuerdo mismo, planteando no solamente nuevos puntos de vista, diferentes puntos de vista que lo enriquecieran, sino también propuestas de cómo llevar adelante el acuerdo.

Al mismo tiempo se difundía en la prensa, televisión, con folletos también hechos especialmente para esto, y actualmente estamos ya en la etapa de dar una difusión masiva del Acuerdo, una difusión masiva y una invitación a que se sumen, de manera también importante, mucho más personas al mismo.

Como ustedes saben, este Acuerdo tiene propuestas concretas, metas concretas, objetivos concretos, que son la seguridad jurídica, la seguridad pública, la formación y desarrollo de capital human, físico y social, el crecimiento económico acelerado, sostenido, sustentable, con empleo y, por supuesto, hacer las reformas legales que sean necesarias para que operemos con mayor eficacia, y la administración pública también pueda tener una mayor eficacia.

Como todos hemos percibido y como se subraya en el acuerdo, las condiciones internas y externas que vive México en los últimos dos o tres años han sido probablemente las más favorables de la historia de México; nunca hemos tenido condiciones externas tan favorables, crecimiento generalizado en prácticamente en todos los países del mundo, muy dinámico, altos precios del petróleo, altos ingresos de divisas, altos ingresos de las remesas, las tasas de interés bajas, muchísimos recursos en los mercados financieros, generalmente hablan de tres trillones de dólares que están buscando dónde invertirse, y antes, las tasas de interés bajas están buscando proyectos un poco diferentes a los tradicionales y encausando sus inversiones de manera importante a los países llamados emergentes.

Pero también las condiciones internas son muy favorables; las condiciones internas, tenemos finanzas públicas sumamente sanas, con excedentes quizá el algunos casos hasta demás, muy por encima de los presupuestos que había hecho el gobierno; tenemos una recaudación mayor, y pues las variables macroeconómicas son todas muy favorables, las tasas de interés están al 7 por ciento, creo que no las habíamos visto; se consigue dinero a largo plazo, a bajas tasas, a tasa fija, lo cual le ha dado un gran impulso, por ejemplo, a la vivienda, y tenemos condiciones sumamente favorables para retomar el crecimiento sostenido, y en todo este crecimiento para que sea sostenido y sustentable y con empleo, es una de las cosas que se ha planteado en el acuerdo, porque se puede dar crecimiento sin empleo. Por ejemplo, este año, el precio del petróleo, que está alrededor de 60 dólares la mezcla mexicana, si sigue a esos niveles, es 2 por ciento de crecimiento este año respecto al anterior, simplemente por el precio de exportación del petróleo; 2 por ciento, - quiere decir que, este año, si el petróleo sigue así, habremos de crecer cuando menos al 4, 4.5, si nos va mal, pero ese crecimiento no da empleo, sigue siendo el mismo empleo que produce los mismos 2 millones de barriles de exportación que, en lugar de venderlos a 23 ó 27 dólares, se van a vender a 60. El año pasado se vendieron alrededor de 38, ésa diferencia entre 38 y 69 es alrededor del 2 del PIB; eso, sin que haya más actividad económica ni empleo, está dando ya dos puntos de crecimiento de sostener pero en fin, todo está muy favorable.

Este año es de esperarse que el crecimiento sea alto; hubo muchos proyectos rezagados, hay elecciones, el petróleo está muy favorable, las tasas de interés muy bajas, y ojalá que sea éste ya el crecimiento que detone un crecimiento de buen nivel sostenido y sustentable y, por supuesto, con empleo.

Se plantea también, insistentemente en el Acuerdo, la importancia de combatir la pobreza, de combatirla no con asistencia o caridad, sino con educación y empleo, con salud, educación y empleo, y sin duda que el que pudiera haber más en nuestro país, no solamente sustentaría el desarrollo, sino que también lo retroalimenta, conforme más personas se incorporen a la actividad económica, más grande es el mercado, más grande es la demanda, más activa es la economía y eso retroalimenta y da sustenta.

Entonces, nada más subrayarles eso en lo general. Quiero, en particular, hablar de nuestro sector, de capital físico, de la infraestructura y la vivienda de manera, aunque sea muy corta, no ha habido país desarrollado que no haya pasado por el desarrollo de la infraestructura física, en el pasado, en el presente y en el futuro. De hecho, muchas de las grandes civilizaciones las conocemos por las huellas que han dejado todas sus grandes construcciones, y su huella ha sido notable después de miles de años, ésa sea la forma de poder entender en buena parte, identificar el desarrollo que tuvieron esas sociedades que impulsaron mucho su actividad económica a través de la infraestructura física, no tenemos duda y ustedes son ejemplo de ello, de que tenemos y hemos tenido históricamente una ingeniería de clase mundial. El riesgo que estamos teniendo es que las nuevas generaciones se pierdan; necesitamos que la actividad de la ingeniería y de la infraestructura, como se planteó en el Palacio de Minería, no sea un país llave en mano, sino que ya sea por nacionales o por extranjeros, pero que se haga acá. Alguna vez daban unas cifras -hace unas semanas o pocos meses-, de que hace 20 años, el 80 por ciento de la ingeniería que se hacía en México era mexicana y que se había reducido al 20; tenemos que revertir rápidamente esa situación.

Y bueno, el compromiso de ustedes, de sus proveedores, de la cadena de la industria, de los ingenieros, del Colegio de Ingenieros, de la ingeniería de los constructores, es básico para que podamos recuperar el lugar que la ingeniería ha perdido, porque no cabe duda que en los posibles rezagos que le llaman mucho de ciencia y tecnología, pasen por las ingenierías; si no hay ingenierías buenas, no puede haber tecnologías buenas, y menos innovaciones, esto quiero subrayarlo, de la importancia que tiene esta reunión, como la tuvo la de minería, que se vuelve con mucho optimismo no sólo el compromiso de los ingenieros y de las constructoras y constructores, sino que estamos conscientes todos de la gran cantidad de rezagos, la gran cantidad de proyectos estatales, federales, las enormes propuestas y proyectos, la gran actividad que ésta generaría y lo que es más interesante, la capacidad del gremio y del sector para enfrentarlo y que los recursos, -y me da mucho gusto que esté el Presidente de los banqueros con nosotros en esta ocasión, como estuvo representada en minería-, tiene los recursos la banca nacional, los mercados financieros nacionales, y también por supuesto los recursos de los mercados internacionales, para financiar todos los proyectos.

Quiere decir que podremos hacer tantas cosas como la capacidad de gestión, de realización, y de puesta en marcha de los proyectos por parte del sector público sea posible; están los proyectos, están los problemas, están los rezagos, están los recursos, está la capacidad de realización, tenemos que acelerar esos procesos. Calculábamos alrededor del ocho del PIB, alrededor de 60 mil millones de dólares, de los cuales casi todo es Pemex, quizá 20 mil millones de dólares tiene que invertir Pemex; está invirtiendo 12, y desgraciadamente de los 12 que invirtió el año pasado, diez fueron con crédito, a pesar de que el petróleo, en lugar de 23 dólares del presupuesto original, ó 26 ó 27 del presupuesto aprobado por el Congreso, estuvo a 38, 39 dólares.

No cabe duda que los recursos están ahí. Nada más por decir algún número, de los 23 dólares que tenía el presupuesto federal al 2005, si hoy está a 62, 63 dólares, serían 40 dólares; son 40, 80 millones de dólares diarios los que hay de diferencia entre 23 y 63, 80 millones de dólares diarios, 80, pues hagamos las cuentas son más del 3 del PIB; más de 3 por ciento del PIB, lo que hay de ingresos adicionales al presupuesto original del año pasado, no de hace 25 años. Quiere decir que los recursos ahí están, las necesidades están y no podemos rezagarnos.

El otro que requiere mucho es vivienda, pero hay muchos otros proyectos en agua, saneamiento, puertos que estamos muy atrasados, etcétera. Creo que el esfuerzo que tiene que hacer este sector en todos sus ámbitos es extraordinario y tenemos que ponernos a trabajar en ello, pues nada más me falta, me resta agradecer la invitación del Presidente de la Cámara, la presencia de ustedes, y que nos pongamos a trabajar. Muchas gracias.

Presentadora:

Muchas gracias, ingeniero. Ahora escuchemos al Ingeniero Netzahualcóyotl Salvatierra López, Presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción.

Discurso de Netzahualcóyotl Salvatierra López, Presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción

Muchas gracias; nuevamente sean todos muy bienvenidos a la casa de los constructores, especialmente en esta fecha que tiene un simbolismo especial para la industria de la construcción. Nuestro reconocimiento, por supuesto, a los trabajadores de la industria de la construcción porque son parte fundamental de la cadena de la industria de la construcción.

Agradezco, por supuesto, la presencia de las Cámaras de las Asociaciones de los Colegios, de los trabajadores que conformamos a esta gran cadena de la industria de la construcción; especial agradecimiento para el ingeniero Carlos Slim, ingeniero civil por cierto, constructor también, quien acompañado de los distinguidos miembros de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec, hoy comparten con los constructores esta posibilidad de diálogo en la casa de la industria de la construcción.

Nos encontramos, en este momento, los mexicanos ante una etapa de cambio, pero un cambio que requiere por supuesto de la participación comprometida de todos los sectores de la sociedad y, en el caso de la industria de la construcción, lo hemos venido haciendo desde hace más de 52 años, y lo continuaremos haciendo, participaremos de manera responsable en la vida económica, política y social de este país.

Es necesario que en este momento coyuntural para el país, los diversos sectores que conformamos a la sociedad, podamos externar nuestros puntos de vista, podamos comprometernos con el país que todos queremos, podamos impulsar desde nuestras diferentes trincheras el crecimiento, la equidad y el bienestar para toda la población.

Las necesidades de infraestructura son bastas, los rezagos son importantes para nuestro país; todavía existen grandes poblaciones o personas en estado de pobreza y desigualdad, las desigualdades regionales también son obvias. Nuestro país tiene condiciones diferentes en el norte, en el centro y en el sur; el capital físico es una condición necesaria y un factor dinamizador de las actividades económicas y uno de los sustentos del bienestar colectivo.

Pero la construcción de esta infraestructura física, de este capital físico, involucra, por una parte, al capital humano y, por otra, a toda la cadena de la industria de la construcción; por eso también afirmamos que esta tarea no es exclusiva de las autoridades en sus tres niveles, es una tarea que debemos de compartir todo el sector privado y el sector social.

Nos dio mucho gusto escuchar, entender y conocer el Acuerdo de Chapultepec, porque los constructores siempre hemos buscado la convergencia con todas aquellas propuestas cuyo propósito sea el desarrollo del país y, en el Acuerdo de Chapultepec, sin duda, encontramos coincidencias a viejas premisas del sector de la construcción.

La importancia, como ya lo señalaba el ingeniero Slim, de primero generar la infraestructura física de un país y después, con ello, consecuentemente, generar el desarrollo económico y social; por eso hemos afirmado de manera reiterada que la industria de la construcción es la industria del empleo, que la industria de la construcción es la industria de la calidad de vida, que la industria de la construcción es la industria del desarrollo económico y social de este país, y este compromiso lo asumimos, por supuesto, todos los miembros de la cadena de la industria de la construcción; pero queremos ser propositivos ante esta coyuntura, queremos sugerir respetuosamente algunas líneas estratégicas que pudiesen conducirnos a lo que plante el Acuerdo de Chapultepec.

Como primer línea estratégica proponemos una política de Estado, una política general para el desarrollo nacional y el fortalecimiento de las regiones. Estamos convencidos de que la planeación debe de surgir de las comunidades, de los estados hacia la federación; es ahí en las comunidades donde hay una clara sensibilidad de cuáles son las obras prioritarias para nuestra sociedad, es ahí donde debemos de buscar también concurrencia en las acciones de los tres niveles de gobierno, en una planeación, con visión de largo plazo que esté más allá de los cambios administrativos, de los cambios de Gobierno Federal, estatal o municipal.

La segunda línea que proponemos es la institucionalización de los Consejos de Infraestructura. El ingeniero Slim, en alguna ocasión, iba más allá en este concepto; proponía la creación de la Comisión Nacional de Infraestructura con un modelo que ya probó su efectividad en el sector de la vivienda, un sector de los más dinámicos de la industria de la construcción, y a través de los Consejos Nacionales de Infraestructura, de los Consejos Regionales de Infraestructura, de los Consejos Estatales de Infraestructura, con la participación social de quienes tienen la autoridad técnica y moral en materia de construcción, podamos darle transparencia a todas las acciones de Gobierno, podamos generar una nueva cultura de la contratación basada en la confianza y el desarrollo económico y social sustentable y sostenido.

La tercer línea que proponemos es el desarrollo de las empresas mexicanas de la cadena de la industria de la construcción; ahí se genera un círculo virtuoso en torno a la economía. Hemos podido calcular, con cierta precisión, cuál es el efecto cuando la infraestructura la construimos los nacionales; podría incidir tal vez hasta en 1.5 del Producto Interno Bruto Nacional, y además se genera un círculo virtuoso en torno a las 37 actividades económicas que se reactivan cada vez que se construye una obra en cualquier comunidad.

Por eso, consideramos que la infraestructura debe ser construida por los constructores mexicanos, por los ingenieros mexicanos, por las empresas mexicanas, por las afianzadoras, por los banqueros, por toda la cadena de la industria de la construcción.

El cuarto eje que proponemos son mecanismos innovadores en materia de financiamiento para la obra pública. Es claro que resulta insuficiente el recurso fiscal para atender las crecientes demandas de la sociedad en materia de infraestructura, tanto en materia de infraestructura básica como en materia de infraestructura social, hospitales, escuelas, viviendas, energía, comunicaciones y transportes, agua y medio ambiente.

Por ello, es importante propiciar la participación del sector privado, de la inversión privada en la obra pública; por ello es importante también garantizar los mecanismos que le den certidumbre a esta inversión, ya se señalaba también, existen los recursos, aun en nuestro propio país, para poder desarrollar las grandes obras de infraestructura.

Y la quinta línea estratégica que proponemos toda la cadena de la industria de la construcción es una mayor incidencia del Poder Legislativo en el fortalecimiento e impulso de la infraestructura nacional, considerando a la infraestructura como un factor detonante, determinante para hacer competitivo al país, para hacer competitivas a las empresas y para generar mejores condiciones de bienestar para la población.

Pero no queremos quedarnos ahí solamente con propuestas, queremos hacer compromisos ante la sociedad y ante los candidatos, y ante nuestro propio sector. La cadena de la construcción se compromete a construir con calidad, a ser cada vez más competitiva; queremos oportunidades de equidad, no queremos proteccionismo. Nos comprometemos también, por supuesto, a asumir las mejores prácticas internacionales en el diseño, operación y realización para los proyectos y las obras, actuando siempre, por supuesto, bajo un estricto código de ética que sea nuestra forma de vida y nuestra forma de conducirnos ante la sociedad.

Nos comprometemos a aportar la capacidad, la experiencia probada de las pequeñas, medianas y grandes empresas que constituyen toda la cadena de la industria de la construcción; nos comprometemos, en suma, para construir juntos un país competitivo y para construir una mejor calidad de vida para todos. Muchas gracias.

Presentadora:

En este momento invitamos a los miembros del presidium, como representantes de la cadena de la Industria de la Construcción, a suscribir el Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo, conocido como Acuerdo de Chapultepec.

Al término del evento, invitamos a todos nuestros asistentes a que también suscriban el Acuerdo de Chapultepec en la mesa que se encuentra justo a la entrada. Ahora, solicito su atención para escuchar la exposición del doctor David Konzevik, Presidente de Konzevik y Asociados, empresa internacional de conferencias y consultorías en estrategias de globalización.

David Konzevik es economista y doctor en Bussines Administration, conferencista profesional en diversos continentes con más de tres mil conferencias sustentadas; es también orador principal en congresos y convenciones, tanto nacionales como internacionales. Por favor, doctor.

Conferencia de David Konzevik W, Presidente de Konzevik y Asociados

Muchas gracias. Bueno, a Borges le hubiera gustado decir que nombrar es callar; de tal suerte que si yo nombro a algunas personalidades por omisión, voy a dejar afuera a otras. Quisiera empezar por el final, diciendo que lo que más históricamente va a quedar de esta acción, es que es la primera vez, en mucho tiempo, que los mexicanos se ponen de acuerdo en algo, es la primera vez que surge un programa que puede crear una mística de crecimiento en un mundo que no ha cambiado a la manera que veníamos en las últimas décadas, sino que hay un proceso de aceleración del cambio, seguramente, sin precedentes en la historia de la humanidad.

Preocupa mucho ver a México como tapado por la nube espesa de problemas locales sin relevancia histórica; mientras el mundo avanza a una velocidad incontenible. Es seguramente difícil encontrar un sector que no haya sufrido profundas transformaciones en los últimos cinco años; basta ver, por ejemplo, lo que está ocurriendo con los periódicos en el mundo y la forma en que quieren recibir las noticias los jóvenes que ya nacieron en el mundo del internet, pero eso no es sólo un cambio espectacular desde el punto de vista cuantitativo, implica una toma de conciencia de que frente a cambios vertiginosos, siempre hay dos grupos en la sociedad: aquellos que creen que se avecinan posibilidades inesperadas, y aquellos que creen que van a morir con el cambio. Esto no es nuevo.

Charles Dickens, 150 años atrás, en un estupendo libro Historia de dos ciudades, y se refería todavía a la época previa a la Revolución Francesa, decía que vivíamos el mejor de los tiempos, pero también era el peor de los tiempos; era la edad de la ignorancia, era la edad de la sabiduría. Lo teníamos todo por delante, no teníamos nada por delante, y en esa suerte de dilema, América Latina ha vivido virtualmente el siglo pasado viendo pasar las oportunidades, y nos encontramos hoy con un mundo en donde si usted traza el mapa del optimismo y el pesimismo, se va a encontrar con un Occidente generalmente pesimista y un mundo asiático, que no es que crezca a una velocidad extraordinaria, sino que ve en el futuro la organización de sus sueños.

Si uno va a China, o si uno va a India, en la actualidad, que es un fenómeno mucho más complejo, es decir, de verdad China y la India son fenómenos tan complejos que la mejor definición de ellos sería la que Winston Churchill dio en los 40 cuando le preguntaron cómo era la Unión Soviética, y dijo que era un acertijo envuelto en un enigma dentro de un misterio. Pero sí hay para nosotros, sobre todo en la forma en que está planteado el Acuerdo de Chapultepec, a algo que me referiré al final de esta corta exposición, y es cuál es nuestro desafío generacional.

El punto que me interesa transmitir es que esta revolución tecnológica, que ha devenido en la revolución de la información, ha acabado con los Robinson Crusoe, ya no hay nadie aislado en este mundo. No sólo eso, la información es instantánea, de tal forma que lo que estamos viendo ahora, que es el nacimiento de una nueva época, está mostrando las posibilidades de movilizaciones regionales, nacionales o continentales, basta ver el ejemplo de hace pocos días, en Estados Unidos, para entender que lo primero que tenemos que hacer es entender el tiempo que nos tocó vivir.

Si alguna objeción yo le hago a América Latina, y le haría a casi todo el mundo, es que el siglo XX ha sido el siglo de los derechos humanos; cada persona en la sociedad, cada región, cada profesión, cree tener un cheque contra la sociedad, es raro ver a algún sector, a alguna región, alguna profesión, que hable de sus obligaciones.

Hemos llegado a una profunda simetría que nace de la misma carta de los derechos humanos en el 45 hasta encontrarnos hoy con un fenómeno, que es un poco el eslabón perdido, para entender la ingobernabilidad, la no viabilidad y los problemas de los países emergentes, a eso yo lo he denominado la revolución de las expectativas.

Un hombre que nacía en el México, el 1 de enero de 1900, conocía en toda su vida, en el campo, 220 personas, todos tan pobres y miserables como él; no tiene contra qué comparar. En 1930, mil 200 hoy, por primera vez ya no estudia historia, la ve mientras se está haciendo. Por primera vez, su papel comparativo no es el vecino de a lado, sino es el mejor del mundo y no está dispuesto a esperar.

Este fenómeno crea problemas de ingobernabilidad enorme, de tal suerte que cada día que pasa, con nuestra inactividad, estamos generando problemas para el futuro cada vez más difíciles de resolver. Yo estoy proponiendo que empecemos a medir algo a nivel mundial y que son las expectativas per cápita, y nos vamos a encontrar con que va a ser un ranking exactamente inverso del ingreso per cápita. Los países más pobres son los que han depositado mayores esperanzas, pero las bombas de la expectativa están ya desatadas y tenemos que actuar muy rápido.

La variable tiempo aparece como un fenómeno nuevo; ya no vivimos las décadas en que la gente estaba dispuesta a esperar que la política económica diera resultados. La desilusión, las últimas encuestas lo muestran con el fenómeno de la democracia, tiene mucho que ver con la revolución de las expectativas; la gente ya no compara para atrás, éste es un fenómeno nuevo. Antes la gente aspiraba a tener un terreno, aspiraba a tener una casita; hoy, una vez que tuvo el terreno, mira a los costados y quiere una casita, vuelve a mirar a los costados y quiere una casa más grande. Aún en Nueva York, hay un brillante artículo que dice por qué todos son infelices en Nueva York, y empieza mostrando por qué es infeliz un tipo que gana seis mil dólares al año, después cien mil, después un millón, y es siempre el hecho de que alguien va a estar mejor que él y contra él se va a comparar.

Este fenómeno de las expectativas es un fenómeno que nos obliga a entender que nada está creciendo más rápido en el mundo emergente que las expectativas, porque no estamos distinguiendo bien entre pobreza absoluta y pobreza relativa, no discutimos lo que es pobreza absoluta en la definición de un dólar por día. El fenómeno más difícil tal vez sea entender el fenómeno de la pobreza relativa cuando la gente siente que es pobre sin valores absolutos para comparar.

En ése mundo nos encontramos, con que ya no basta crecer a las tasas que hemos crecido. En este momento, hay que impulsar un crecimiento más aún. Diría que la función del político, en la actualidad, es minimizar el tiempo en que su población alcanza el bienestar, no es otro y, por supuesto, que el político contemporáneo tiene que ser un político profesional en el sentido de entender que debe conciliar las necesidades de corto plazo con la urgencia también de dejarle a nuestros hijos un mundo habitable, y no sólo desde el punto de vista ecológico.

Esta revolución de las expectativas se está traduciendo en numerosos fenómenos, uno de los cuales es la migración. Aun en China, con penalidades tremendas para aquellos que se muevan la región sin permiso, el paso del campo a la ciudad está constituyéndose en el problema más serio. Alguna conferencia que di hace poco allí, y me preguntaban cuál era el mayor riesgo de China, yo les decía: Está adentro; es cómo van a contener las expectativas de la gente frente a las brutales desigualdades. Dando una conferencia a los estudiantes de China, les hice un ejercicio, que después lo hice en todos lados, y les pregunte dónde preferían vivir: si en país donde el pobre gana un peso o un dólar y el rico gana cinco, o en un país donde el pobre gana cinco y el rico quinientos, y la misma pregunta se la hice a los diplomáticos chinos y la misma pregunta la he hecho en todos lados, y es interesante lo que está ocurriendo. Pasado cierto nivel no de la miseria absoluta, sino de algo mucho más aliviado, la gente empieza a fijarse en la desigualdad como el fenómeno fundamental de su tiempo, y entonces tenemos que crear un país de oportunidades, tenemos que crear un país donde los jóvenes no tengan que irse.

Alguna vez molesto dije, que si uno no tiene tiempo para estudiar un país, porque apenas tiene un par de horas, debe hacer una sola pregunta para entender el futuro de ése país: ¿Cuántos de los que viven adentro se quieren ir y cuántos de los que están afuera quieren regresar? y hacer la diferencia. Y aquí viene un tema central; no hay crecimiento sin entender la cultura del lugar.

One side doesn´t fit all, ése es el fenómeno que Washington no logró entender, los switch a las culturas de los distintos lugares, es un fenómeno imprescindible que está mostrando ahora un feroz antiamericanismo por la miopía o ceguera en entender las distintas etapas del desarrollo y las distintas culturas, y aquí llegamos a México; no hay solución si no cambiamos ciertos valores de la comunidad, y el primer valor que tenemos que cambiar es el de la función del empresario.

Si creo que hay una tarea imprescindible en el país, es que hemos sido incapaces de comunicar bien cual es el verdadero rol de un empresario en la sociedad. Sí hay mucha gente que cree todavía que la economía es un juego de suma cero, donde si alguien tiene un peso, es porque se lo quitó a otro. Esa es la más grande asignatura pendiente para que haya gente dispuesta a invertir con riesgo en nuestras empresas.

Hemos creído, por muchos años, que la inflación acortaba la visibilidad, obviamente que sí; que no hay inversión de largo plazo en el esquema de alta inflación, nada más cierto. Pero cómo explica usted entonces que numerosos casos hoy, donde la inflación es baja, la gente sigue viendo opaco el futuro, y ahí es donde aparece el rol de las elites, nunca mejor ejemplificado que el caso de la India con mil millones de habitantes. Los individuos que se están quedando con el software call center en el mundo, en ése sector, no trabajan el millón de individuos, y cuando uno les pregunta, en algunas de las grandes empresas, si así van a resolver el problema del empleo de la India, dicen no; lo que queremos demostrar es que somos capaces de crear un efecto multiplicador.

La India no tiene infraestructura en el sentido de un capital físico, todo lo que tiene es a través del mundo digital que no requiere, fundamentalmente, los tipos de tradiciones de infraestructura de los que estamos hablando. Quiero que empecemos a entender que debemos transformar en condición lo que en otro país es cualidad, y esto a nivel de empresa. yo creo que lo que distingue a una empresa de clase mundial de una empresa de cuarta categoría, es que la empresa clase mundial es condición, lo que la de cuarta categoría es una cualidad, y lo mismo es válido para los países.

Yo creo también, y tengo que dar lugar a mi honestidad intelectual y decirlo así, que se han escrito centenares de libros sobre el populismo en los gobiernos y muy poco sobre el populismo en las empresas. En un mundo abierto, del que estamos viviendo, no hay alternativas; o usted es competitivo a nivel global o no sigue jugando en estas ligas, de tal suerte que aquí hay que unir los esfuerzos, los esfuerzos del gobierno, el sector privado, el sector social, con una visión en que todo mundo sepa a dónde va. El peor error que un gobierno hoy puede cometer, y una empresa, es creer que los pobres siguen siendo los mismos pobres de hace 20 años, los pobres son pobres en ingreso, ricos en información y millonarios en expectativas, no nos equivoquemos y esto ha cambiado la ecuación.

El Acuerdo de Chapultepec centra las bases sobre algunos aspectos fundamentales; si no hay seguridad, si no hay un respeto a la ley o lo que se llama una vigencia del Estado de Derecho con una justicia que funcione, un Parlamento que entienda cuales son sus obligaciones, si no nos ponemos de acuerdo en formar capital humano entrando en la sociedad del conocimiento, cuando India que tiene hoy una elite intelectual o profesional de clase mundial, ha decidido revisar su programa de estudio porque considera que no está dando lugar a la creatividad, tenemos que mirar desapasionadamente nuestra situación y entender que si no empezamos ya y no pongamos el carro delante del caballo, no nos fijemos en el producto final, en capital humano; primero tenemos que invertir en maestros que entiendan el mundo que estamos viviendo, no puede haber buenos egresados con malos maestros.

No pude haber de ninguna manera un producto final competitivo si no son los que lo enseñan, y es hora de decir algunas verdades. Me interesa, de las palabras que dijo Carlos; Carlos ya es aquí como si uno dice Diego en Argentina, no hay que decir Maradona, bueno, me interesa decirles que conozco a Carlos desde hace mucho tiempo, y alguna vez he dicho que si tuviéramos cien personas como Carlos, seríamos otro país por un solo punto; el primero, el amor al país que me impresionó siempre, y en segundo lugar, la capacidad de convocatoria y de dar como ejemplo para que la gente siga. Necesitamos mucha gente así.

Nos hemos quedado sin grandes referencias en el mundo, y mucho menos en América Latina. Alguna vez alguien dijo, que cuando murió Octavio Paz, él se había quedado sin referente; era aquí qué pensaría Octavio Paz frente a un problema, y empezamos a necesitar tener referente y explicar muy bien cuál es la función de un empresario.

Me interesa de lo que dijo Netzahualcóyotl; el punto del respaldo competitivo a las empresas del país que hoy no pueden competir si no creamos las condiciones para competir. Cuando hablamos de productividades bajas, no nos olvidemos nunca que estamos mezclando dos cosas: la productividad del obrero per se y la dotación de capital con que trabaja.

Si yo pongo a un individuo con la pala a cavar seguro que va a tener menos productividad que si lo pongo con un tractor; de tal suerte, entonces, tenemos que empezar a refinar las cosas, y el tema final que quiero tocar, porque lo peor que puede hacer un conferencista a la hora de la comida es dilatar, -alguna vez Borges me dijo-: Nunca hable más de 20 minutos; le dije: ¿Por qué? No dice pasados 20 minutos, los que están en la audiencia ya no lo escuchan; pero mucho más graves es que usted ya no sabe lo que dice. Y como yo casi estoy terminando los 20 minutos, quisiera terminar diciendo que toda generación tiene un deber. -Bush pierde la elección con Clinton porque es la primera vez que una generación de norteamericanos tenía un nivel de vida inferior a la generación anterior-. Cuando nosotros miramos nuestro deber generacional, tenemos que entender que nuestro deber es no sólo salir de la miseria a los que están en ella, no sólo darle un futuro a los hijos de este país, no sólo ser competitivo, sino aquí está la clave de lo que para mí es fundamental en el Acuerdo de Chapultepec, lo tenemos que hacer en democracia.

Esto no es un tema menor; lo discutí en alguna reunión con esta mujer del fondo que está ahora renunciando, que me dice: Hagan como China; le dije: Señora, usted nos decía hace 15 años que hagamos como Chile, y usted parece que nunca entendió la diferencia de hacer un despegue en dictadura que hacerlo en democracia. Ese es nuestro desafío; demostrar que hemos sido capaces, el mundo complejo, difícil y competitivo, hacer crecer un país, sentar las bases de la infraestructura física en democracia. Renunciar a esto es renunciar a los más caros valores que tenemos y, desde luego, el espíritu de esto es lo que cuenta, el espíritu de futuro no es lo que va a pasar; el futuro es lo que vamos a hacer. Muchas gracias.

Presentadora:

Como parte de nuestro evento, los invitamos a dar inicio a la comida que, con motivo de nuestro día, el Día de la Santa Cruz, la fiesta de los trabajadores de la industria, organiza la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción.

Netzahualcóyotl Salvatierra López (NSL):

Si me permitan, abusando aquí de la presencia en esta ocasión del ingeniero Slim, del doctor Konzevik, y de todos nuestros distinguidos invitados, le pedía yo al ingeniero Slim si pudiese aceptar alguna pregunta o algún comentario por parte de la audiencia y lo ha aceptado. Por lo tanto, si alguien quisiera hacer uso de la palabra, con todo gusto están abiertos los micrófonos. Les pido que alguien nada más nos apoye, por favor.

Participante no identificado:
Muy buenas tardes a todo. Ingeniero Slim, me parece muy acertado el punto de luchar porque vuelva la construcción estar en manos de mexicanos en un mayor porcentaje, recuperar un poco lo que estaba hace 20 años, y que México no se convierta en un país llave en mano. Sería suficiente con regresar, que la ingeniería vuelva y qué tan importante también sería que los materiales de construcción, que también con tecnología de punta y con buena calidad, también vuelvan, porque si la ingeniería vuelve y los materiales se importan, siento que la repercusión y el beneficio al país sería menor. En las licitaciones del Gobierno Federal se da mucho este tipo de casos y todas las Cámaras estamos involucradas para lograr un mayor porcentaje de integración mexicana. Entonces, creo que es bien importante que en este Acuerdo, que dignamente representan, sea parte de la intención de que en nuestras instituciones, sin paternalismo, defiendan a la industria nacional proveedora. Muchas gracias.

Carlos Slim Helú (CSH):
No se trata de cerrar la economía; al revés, de hacerla más eficiente, pero de aprovechar la importancia potencial y fortaleza del sector. Creo que Netzahualcóyotl lo describió muy bien, lo que se buscaba, que no se pedía ventajas, no se pedía protección, no se pedía cerrar la economía; describió ahí seis, siete u ocho puntos, lo que también señaló él que se había visto un efecto secundario de la construcción cuando se hace aquí de 1.5 del PIB. Hemos inclusive platicado de hacer una matriz de insumo-producto de un proyecto teórico hecho en México y uno hecho fuera, cuál es el efecto ínter económico incluyendo también impuestos, ingresos del sector público y del financiero, etcétera, etcétera, simplemente para empezar a medir y evidentemente, ésa matriz tendría cuáles son las diversas actividades de construcción y cuáles serían sus efectos intereconómicos.

Lo único que estamos planteando es que no se den ventajas externas, que no se hagan concursos en los que por definición se están excluyendo a los participantes nacionales. Antes, era indispensable que se excluyera el factor financiero del concurso porque era imposible que con los recursos de los mercados internos y las tasas distintas y los costos del riesgo-país, etcétera, pudiéramos ser competitivos.

En fin, lo que se busca es, simplemente, que se empareje la competencia, la mesa, las licitaciones; inclusive que desagreguen algunas de ellas para dar cabida a que los consultores, pues se les tenga, no se les pidan grandes capitales, porque lo que están haciendo es hacer un trabajo que no requiere grandes capitales, que se pague mejor, se busquen mecanismos de financiamiento a las cuentas por cobrar, por ejemplo, con el sector público, etcétera.

Creo que todo eso lo tienen, inclusive, más claro de lo que lo pudiera tener cualquiera; cuando menos yo, de todo el potencial que eso significa y, además, otra cosa muy importante, no solamente es ver el efecto económico, quizá lo dije muy de pasada cuando hable de la infraestructura, es la formación fundamental de capital humano a través de la infraestructura y de las obras de ingeniería, ese gran capital humano, decía yo, que es por el que se pasa para ir a la tecnología.

Alguna vez hemos sabido las historias, por ejemplo, de los coreanos que contrataron, tenían que hacer un ferrocarril rápido usando un equipo francés, pero les pidieron que mandaran 200 ingenieros, absorbieron la tecnología y ahora, para los que se están haciendo en China, pues el competidor fuerte es el coreano, y de los tres mil millones compró mil, y los otro dos mil los fabricó internamente y quedó ya con capital humano y de estructura que pueda competir en cualquier otro país, que es lo que están haciendo también los chinos.

Los chinos no son importadores, el que quiere vender algo se va y se instala ahí, y China absorbe el conocimiento, y en unos años lo hemos visto, como se vuelve un competidor mundial muy fuerte porque tiene toda la formación de capital humano. Tenemos que formar capital humano y por eso es fundamental que se haga acá y no estoy hablando que sean todas empresas nacionales, pueden ser extranjeras, pero instaladas acá para tener los efectos intereconómicos y el de capital humano.

Presentador:
Muchas gracias. Por ahí hay otra pegunta. Adelante

José Luis Sánchez; representando a la Cámara Mobiliaria:
Con estos tres políticos presidenciables tan radicalizados en su visión del país. ¿Usted considera que este pacto pudiera ser un traje a la medida de cualquiera de ellos, dada la perspectiva bajo la que ellos pretendan llevar este país?

CSH:
Bueno, el acuerdo es tan básico que lo que buscamos, conforme se iba elaborando, es que no fuera excluyente de ningún punto de vista, y las críticas que le pueden hacer es que faltan los cómo, los cuándo, los con qué, lo que quieras; pero ninguno ha objetado. También se objeta, por ejemplo, que no salió política exterior, que hay muy poco sobre política exterior; la parte cultural también se menciona poco Hay muchas cosas que se puede agregar, sobre todo con mucho detalle, pero ninguno está en desacuerdo con lo que con lo que tiene el acuerdo, y sobre todo hay ahí dos cosas o tres que me gustaría subrayar.

La primera es que se diferencian objetivos de instrumentos, se diferencian fines de medios. Por ejemplo, las variables macroeconómicas son muy importantes; no puede haber crecimiento sostenido sin variables macroeconómicas estables, pero no son un objetivo, son un instrumento para el desarrollo sostenido y con empleo, por ejemplo. Entonces, se diferencia muy bien lo que es instrumento y lo que es objetivo.

Por otro lado, se habla de la insuficiencia de la inversión pública y se habla de la combinación de ahorro social e inversión privada, esto ha sido aceptado en forma general. Yo creo que la polarización que hay en las campañas forma parte, exactamente de eso de las campañas políticas; pero yo no creo, y no lo he visto en ningún lado, que ninguno no esté de acuerdo con seguridad jurídica, con la seguridad pública, con el crecimiento sostenido, con el capital humano, con el capital físico.

Yo diría que lo que puede hacer la diferencia es el qué, el cómo, con qué, cuándo, y probablemente las políticas en algunos casos puedan ser más excluyentes de la inversión privada, a lo mejor, que en otras puede estimularse más.

Creo que tú quieres hablar, por ejemplo, en la seguridad pública, que es uno de los factores importantes, por eso te decía que a lo mejor quería hablar Mario Mena. Resumiendo, no veo que ninguno de los posibles cinco, o de los cinco candidatos que hay, estuvieran en desacuerdo o excluyera o fuera radical, o polarizado, algunos de los puntos.

Luis Alfonso Rodríguez, de la Asociación Nacional de Fabricantes de Cal:
Ingeniero, la inquietud; yo creo que todo esto que está sucediendo es muy trascendente, yo creo que estamos en la época y en el tiempo de que tenemos que tomar las riendas, las cámaras, las organizaciones no gubernamentales, para lograr este cambio en nuestro país que todos queremos, que usted ama y que todos nosotros también; la inquietud, y tal vez está un poco ligada a lo que acaban de comentar, de qué manera... -cuando nosotros tenemos candidatos a diputados, presidentes municipales, gobernadores, acostumbramos mucho a tomar nota de sus compromisos, esto yo siento que es un excelente acuerdo de ciudadanos, y por esto tiene mayor valor-, ¿hasta qué punto, independientemente usted acaba de mencionar de que ellos lo ven bien, hasta qué punto se ha logrado un compromiso, o hasta qué punto nosotros, como ciudadanos, logremos tomar este acuerdo y usarlo como herramienta ciudadana para exigirle al próximo Presidente de que esto, que es obvio para todos nosotros, se cumpla?

CSH:
Bueno, yo creo habría que ver cada uno de los objetivos, por ejemplo, seguridad jurídica, mucho trabajo es del legislativo; entonces, la sociedad civil estamos trabajando en eso. Puede hacer propuestas legislativas al Congreso para que las haga suyas y haga algunos cambios que permitan mayor seguridad jurídica o que permitan inclusive más justicia. Por ejemplo, se está planteando separar delitos mayores y menores y que los menores se juzguen en libertad para no atestar las cárceles de inocentes o de gente que ha cometido pequeños delitos, y sabemos que son escuelas del crimen, las cárceles o cuando la Suprema Corte ha declarado que una ley es inconstitucional y sienta jurisprudencia, pues que se cancele la ley, que no siga latente para los que no saben o para los que no tienen cómo defenderse.

Entonces, yo creo que es legislativo; pero en muchas otras cosas entramos nosotros: la formación de capital humano, capital físico, la vivienda, hay muchos sectores económicos en los que no se requiere que el sector público tome decisiones para que avancen; en infraestructura, por ejemplo, todo lo que es aeropuertos, que ya se han privatizado, telecomunicaciones, ferrocarriles, hay muchos sectores que no requieren de decisiones del Ejecutivo.

Y en las otras, bueno, yo creo que como en lo que es nuestro campo, hay que buscar llevar proyectos, presentarlos, o trabajarlo, yo diría colegiadamente, o como sector presentar, hacer propuestas, y sabiendo que los recursos se pueden conseguir y sobre todo que con la modalidad ésta de los PPS, se puede financiar inversión pública que de otra manera no se puede hacer.

Nada más como resumen de este punto que es muy importante, el gobierno y su presupuesto anual, es un presupuesto de ingresos menos egresos, es de flujo de efectivo; entonces, es imposible que grandes inversiones se puedan financiar con los ingresos del año. Las inversiones públicas importantes no caben porque entonces provocan un déficit fiscal por la definición contable de presupuesto, como no son multianuales, entonces traen ese problema; pero si se financian con recursos privados o se paga en 20 años o en 30, la capacidad de financiamiento de inversión pública se vuelve, pues no diría ilimitada, pero un techo que no sabemos donde esté.

Luego, estamos hablando de proyectos federales, pero muchos de los proyectos son estatales; entonces hay estados que ya están cambiando sus leyes, sus legislación está aprobándolo y a veces, por unanimidad, para permitir financiar con recursos privados servicios públicos estatales o municipales, entonces lo que diría es que el campo es enorme y que no sólo depende del Ejecutivo. Pero la parte que depende del Ejecutivo Federal, pues hay que estarle haciendo propuestas de proyectos y soluciones y de financiamientos que faciliten la ejecución del programa.

Yo creo que el límite se va a volver nuestra capacidad de realización y la capacidad de digestión que tiene el gobierno para poder evaluar los proyectos, terminarlos, acabarlos, etcétera; de ahí que salió la idea de juntar cien millones de pesos iniciales para financiar estudios de ingeniería básica, para acelerar los procesos de tener los proyectos y no tener que esperar dos años a que llegue el nuevo gobierno y empiece a hablar de los proyectos, etcétera.

Moderador:
Una última pregunta, por favor.

Gabriel Auder, del estado de Chihuahua:
Ingeniero, una pregunta. En este Acuerdo de Chapultepec en el que todos coincidimos y lo apoyamos a ser una buena acción, ¿en qué momento se logra implantar o cuándo se ha logrado implantar en las políticas públicas del país?

CSH:
Bueno, lo hemos comentado de que, y lo sabemos, que ni las leyes, ni los discursos ni los acuerdos, resuelven ningún problema; hay que pasar del acuerdo a las acciones. Entonces, yo creo que no va a haber una fecha o un tiempo en el que el Acuerdo se vuelva política de Estado que, ojalá y se volvieran algunos de los planteamientos políticas de Estado, ya lo señalaba también su Presidente. Pero en algunos casos hay que ir avanzando de alguna forma, poco a poco, en otro, aunque se definieran con políticas de Estado su ejecución, tendría que ir definiendo los cómo. Por ejemplo, decía David: En un día han visto que la educación no promueve la creatividad, entonces se van a abocar a hacer un nuevo programa educativo. Bueno, ahí aunque se vuelva la educación una política de Estado, aunque se modifiquen los programas, los procesos no son con fechas límites.

Aquí lo importante es que lo asumamos y que empecemos a decir y a plantear los cómo y las soluciones y los caminos, no sólo a los objetivos, sino cada objetivo es demasiado general y México tiene muchos componentes sobre los que hay que trabajar. Entonces, yo diría que es un proceso que va a ser permanente; lo importante es que en el corto plazo, dadas las condiciones tan favorables que hay para todos los efectos, nos apuremos a hacer los cambios, lo más posible, que ya den una especie de banderazo a las cosas.

De alguna forma ya han empezado las carreteras, ya se ha absorbido lo que es el financiamiento privado para obra pública, ya lo han asumido el Gobierno del Distrito Federal con el Gobierno Federal, se ha entendido muy bien; la banca está con muchos recursos, ha hecho financiamientos muy importantes en lo que se refiere a vivienda, y algunos de los planteamientos de la banca es enfocar a infraestructura. Cada concurso que hace la Secretaría, ahora, de Comunicaciones, hay cuatro, cinco interesados; entonces eso indica que cada una tiene distintas cosas. Lo que es la seguridad jurídica a través de las leyes y, obviamente una de las cosas que se está haciendo en paralelo es que la formación del Poder Judicial sea cada vez mejor, y entonces hay pláticas con el Instituto de la Judicatura, en donde también con el apoyo de recursos privados, se pueda impulsar de manera acelerada la formación de institutos en varias ciudades del país. Es todo un proceso que se va a dar en todas las direcciones, que se está dando, creo yo.

Moderador:
Muy bien. Pues muchísimas gracias nuevamente a todos nuestros distinguidos invitados; muchas gracias, por supuesto, a todos los miembros de la cadena de la industria de la construcción, a los presidentes de las 43 delegaciones de nuestra Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, y ahora les invitamos a degustar los alimentos; gracias de nuevo.