Todos queremos un país con

Seguridad, educación, empleo, salud
y crecimiento económico.

Mesas Regionales de Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec.

San Luis Potosí, S.L.P., a 24 de Abril de 2006.

Boletín Informativo

  • Inicia la instalación de Mesas Regionales de Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec.
  • Participan autoridades estatales y municipales así como integrantes de la sociedad civil en esta nueva etapa del Acuerdo.

En este acto de instalación de las Mesas Regionales de Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec, el gobernador de San Luis Potosí, Marcelo de los Santos Praga, señaló que el desarrollo de México, “es una tarea que requiere de los mexicanos, de su trabajo y de su compromiso con el presente y con el futuro y hoy más que nunca necesitamos propuestas concretas que nos lleven a alcanzar resultados exitosos en la unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo”.

Amalia García Medina, Gobernadora de Zacatecas, afirmó que “esta iniciativa para que las reuniones del Pacto de Chapultepec se desarrollen en las entidades federativas es muy importante, ya que se requiere que la reflexión sobre lo que hoy necesita nuestra nación se desarrolle en toda la República, la cual está en todas partes y no sólo en la capital del país”.

En tanto, el Gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández Flores, aseveró que “a siete meses de haberse lanzado la convocatoria del Acuerdo de Chapultepec, este pacto ha recibido una respuesta sumamente positiva de la ciudadanía así como también de múltiples fuerzas políticas, económicas y sociales de nuestro país. Esto refleja que el Acuerdo de Chapultepec es oportuno, y que da testimonio de que existe en nuestra sociedad la voluntad para alcanzar un gran Acuerdo Nacional”.

Por su parte, el empresario Roberto García Maldonado, fundador de Canel’s, dijo que en el país “hemos perdido mucho tiempo en fórmulas para un mejor vivir, fórmulas inconsistentes que no nos han llevado a ningún lado. Hemos dejado pasar grandes oportunidades para heredar un mejor país a nuestros hijos, en suma, hemos descuidado nuestra responsabilidad como ciudadanos. Lo que nos ha hecho falta, es el esfuerzo común y el que las grandes decisiones se tomen por consenso”.

José Luis Barraza, integrante de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec, afirmó: “este día iniciamos una parte muy importante de creación de comisiones regionales de seguimiento, que aunadas a la definición de estrategias y medidas concretas, que nos permitan delinear los caminos más adecuados para acceder a los objetivos que nos hemos planteado, son acciones a las que habremos de darles la mayor prioridad en las próximas semanas”.

Epigmenio Ibarra, también miembro de esta Comisión, señaló que “hay que atacar a la pobreza de frente, hacerle la guerra hasta vencerla y para eso, si obramos con inteligencia y con creatividad y con políticas de Estado, hay y habrán recursos dentro y fuera del país; no es hora de restar, al contrario solo sumando saldremos adelante”.

México logrará alcanzar la concordia, gracias a que existe un interés real de la sociedad, los partidos políticos y las autoridades del país por lograr acuerdos en lo fundamental, afirmó Carlos Slim Helú, miembro de la citada Comisión. “Es aquí donde vemos con optimismo las posibilidades de unidad, las posibilidades de concordia, de ponernos de acuerdo en lo fundamental y la realidad que hemos visto en estas reuniones estatales, es que los partidos se ponen de acuerdo, los poderes se ponen de acuerdo, los distintos miembros de la sociedad se pueden poner de acuerdo, de ahí la necesidad de esta unidad en el acuerdo y la concordia”.

Conferencia Acuerdo de Chapultepec, XXIII Congreso Nacional de Ingeniería Civil

México, D. F. a 3 de marzo de 2006.

Presentador:

Muy buenas tardes. Les damos a todas y a todos ustedes la más cordial de las bienvenidas a esta ceremonia del Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo, evento trascendental para la vida política, social y económica de México y de San Luis Potosí, ya que el Estado de Derecho, las instituciones y una sociedad civil cada vez más participativa son elementos fundamentales para construir la gran nación democrática, próspera y equitativa que todos los mexicanos deseamos.

Se encuentran con nosotros, esta tarde, el ciudadano Gobernador Constitucional del Estado de San Luis Potosí, Marcelo de los Santos Fraga.

Nos acompaña también y le damos la más cordial de las bienvenidas a San Luis Potosí al ingeniero Carlos Slim Helú, integrante de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo Nacional de Chapultepec.

Se encuentra también con nosotros un destacado empresario potosino, el señor Roberto García Maldonado.

Agradecemos también la presencia del Gobernador Constitucional del Estado de Tamaulipas, el ingeniero Eugenio Hernández Flores.

Se encuentra también con nosotros el señor Epigmenio Ibarra Almada, integrante de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo Nacional de Chapultepec.

También agradecemos la presencia de otro integrante de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo Nacional de Chapultepec, el ingeniero José Luis Barraza González.

Nos acompaña también el ingeniero César Octavio Pedroza Gaytán, Presidente Municipal de la capital de San Luis Potosí.

Agradecemos también la presencia de Monseñor Luis Morales Reyes, arzobispo de San Luis Potosí.

Nos acompaña también la Presidenta del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, la Magistrada licenciada  María Elena Sánchez Guzmán.

Agradecemos también la presencia de la Presidenta del Honorable Congreso del Estado, diputada Gloria María Rosillo Izquierdo.

Nos acompaña también el licenciado César de Anda Molina, integrante de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec.

Agradecemos también la presencia de otro integrante de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo Nacional de Chapultepec, el cantautor mexicano Emmanuel

También nos acompaña el señor Miguel Rincón, del Grupo Industrial Durango.

Y con la representación de la Confederación Nacional Campesina, nos acompaña el señor Luis Antonio Ramírez.

Y a todos ustedes, estimados amigos muchísimas gracias por la gentileza de su presencia y participación.

En primer término, vamos a escuchar las palabras de bienvenida a cargo de nuestro anfitrión, el Gobernador Constitucional del Estado de San Luis Potosí, Marcelo de los Santos Fraga.

Discurso de Marcelo de los Santos Fraga, Gobernador de San Luis Potosí.

Muchas gracias, muy buenas tardes.

En primer término quiero agradecer la presencia, aquí en San Luis Potosí, del ingeniero don Carlos Slim Helú. Don Carlos, muchas gracias por estar aquí presente en esta reunión que vamos a llevar a cabo.

De la misma manera, también yo quiero agradecer la invitación de Roberto García Maldonado y agradezco la presencia de mis colegas gobernadores, ahorita del ingeniero Eugenio Hernández Flores, Gobernador Constitucional de Tamaulipas, y de Amalia García, que es la Gobernadora de Zacatecas y que en unos momentos más se incorporará a este evento.

También agradezco la presencia de la Presidenta del Supremo Tribunal de Justicia, María Elena Sánchez Guzmán; de la Diputada Gloria Rosillo Izquierdo, Presidenta del Congreso del Estado; de don Luis Morales Reyes, Arzobispo de San Luis Potosí y del señor Presidente Municipal Octavio Pedroza Gaytán y de todos los demás integrantes de este presidium, y también con mis respetos para todas y todos ustedes.

Y en esta ceremonia que estamos llevando a cabo en ese momento, es para un servidor, como Gobernador del Estado,  me es muy grato expresar ante todas y todos ustedes, que el desarrollo de esta gran nación en la que vivimos es una tarea que requiere de la unidad de las y los mexicanos, de su trabajo y de su compromiso con el presente y con el futuro de esta tierra que es rica en historia, en cultura, en recursos y, sobre todo, en la calidad de sus habitantes.

Y hoy más que nunca el pueblo de México necesita propuestas concretas, que nos lleven a alcanzar resultados exitosos en todos los aspectos del desarrollo como son el empleo, la inversión, el bienestar social y humano, el respeto al Estado de Derecho y todo aquello que implique convertir día a día el país en un sitio propicio para vivir, para crecer y para trascender.

Por ello, me es muy grato observar en este recinto a tantos y tan diversos personajes de la vida social de San Luis Potosí y de México, reunidos para respaldar este Pacto de Chapultepec, y comprometidos aún más con la nación que nos ha dado todo y a la que debemos retribuir de igual manera, para bien de nuestros hijos y de las generaciones por venir.

Porque desde cada posición que cada uno cumple en el escenario político, económico y social de México, tenemos la responsabilidad de impulsar aquellas acciones que redunden en un mayor bienestar para las y los mexicanos, en especial para los que menos tienen y para los que nunca han tenido, en mejores oportunidades de empleo, en mejores servicios médicos y educativos y, en suma, en una mejor calidad de vida para la gran familia mexicana.

Un servidor tiene la plena certeza de que San Luis Potosí será uno de los estados que dará el mayor ejemplo, el mayor ejemplo de la unidad de los mexicanos, y para muestra basta citar las acciones conjuntas que estamos realizando con los estados de Zacatecas y de Tamaulipas, además de Guanajuato, con cuyos titulares del Poder Ejecutivo hemos podido concretar diversos proyectos que consolidarán la región central del país como el corazón económico y social de México.

A la licenciada Amalia García Medina, que en su momento llegará, y al ingeniero Eugenio Hernández Flores, les agradezco de manera mucho muy especial su presencia en San Luis Potosí, Gobernador, muchas gracias; así como también, por supuesto, al ingeniero don Carlos Slim Helú, y le reitero la disposición del pueblo potosino para sumarnos a los mexicanos que buscamos construir una nación fuerte, moderna y vigorosa, en donde prevalezca el Estado de Derecho como base para forjar el país que heredaremos, y lo heredaremos con orgullo a las generaciones por venir.

Asimismo, agradezco a todas y todos ustedes el acompañarnos en este importante evento con la confianza de que el mensaje de unidad, de solidaridad y de trabajo conjunto que se promueve en este Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo, habrán de llevarlo a los distintos ámbitos donde se desenvuelven, a fin de conformar una fuerza que transforme con firmeza y con buenos resultados a nuestro querido México, en un México sólido en sus instituciones, y grande por la grandeza de su gente.

Vamos pues, juntos, por ese México, que es nuestro México y el México de nuestros hijos. Muchas gracias, muy amables por su atención y bienvenidos nuevamente.

Presentador:
A continuación escucharemos la intervención del ingeniero César Octavio Pedroza Gaytán, Presidente Municipal de la Capital de San Luis Potosí.

Discurso de César Octavio Pedroza Gaytán, Presidente Municipal de la Capital de San Luis Potosí.

Muy buenas tardes tengan todos ustedes; la patria es primero. Señor contador Marcelo de los Santos Fraga, Gobernador Constitucional del Estado de San Luis Potosí; señor ingeniero Eugenio Hernández Flores, Gobernador Constitucional del Estado de Tamaulipas; señor ingeniero Carlos Slim Helú, integrante de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo Nacional de Chapultepec; señor don Roberto García Maldonado, distinguido y muy estimado empresario potosino; licenciada María Elena Sánchez Guzmán, Magistrada Presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado; Diputada Gloria María Rosillo Izquierdo, Presidenta del Honorable Congreso del Estado; don Luis Morales Reyes, Arzobispo de San Luis Potosí; distinguidas personalidades del presidium; señoras y señores.

La grave y magnífica responsabilidad de decidir sobre la suerte de la nación recae sobre todos sus miembros, y es deber primario de cada uno de ellos intervenir en la vida pública, haciendo valer sinceramente sus convicciones, es éste el momento preciso que se presenta para reconstruir el pensamiento vital que México necesita para salvarse.

La patria, su nombre lo indica, es la extensión del hogar, es la tierra de los padres; esta casa grande y amada que es la patria no consiste en algo extraño a nuestro ser y a nuestro esfuerzo, no es independiente de nosotros, no es una obra exterior construida por nuestros antepasados en la cual nosotros podamos vivir cómodamente en calidad de huéspedes o usufructuarios, entrar o salir sin responsabilidad ni preocupación por su solidez y permanencia.

La patria debe ser el esfuerzo común de sus hijos para conservarla, para rehacerla sin cesar. La patria es, señores, la casa de los padres en trance perpetuo de edificación. La patria más que paisaje, más que historia, más que tradición, más que geografía, más que todo esto, es un deber continuo, nosotros somos los cimientos, los muros y las columnas que sostienen a la patria, somos la patria misma.

En octubre de 1977, España, en pleno parto de su democracia, establece su acuerdo nacional conocido como el Pacto de la Moncloa, suscrito por todos los partidos políticos y sancionado por unanimidad por la sociedad española. Este hecho se considera como el cimiento de la construcción de la España moderna y democrática que es hoy.

El Pacto de la Moncloa se signa fundamentalmente en dos vertientes, el acuerdo político que perseguía la consolidación democrática del país y el programa económico sustentado en la búsqueda del saneamiento y las reformas de la economía.

Me pregunto en qué son diferentes los Adolfo Suárez, los Manuel Fraga, los Calvo Sotelo, los Enrique Tierno, los Santiago Carrillo o los Felipe González para lograr este acuerdo nacional; la diferencia es una y muy simple, que entendieron algo que dijo un mexicano 150 años antes, don Vicente Guerrero, que la patria es primero. Muchísimas gracias por su atención.

Presentador:
A continuación escucharemos la intervención de señor Epigmenio Ibarra Almada, integrante de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo Nacional de Chapultepec.

Discurso Epigmenio Ibarra Almada, integrante de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo Nacional de Chapultepec.

Señores gobernadores, señores miembros del presidium, señoras y señores.

Habrán de disculpar que me salte las fórmulas y abrevie el protocolo, no es la descortesía la que me mueva sino la urgencia, urgencia porque el tiempo es breve y es mucho lo que hay que discutir en este foro, urgencia porque este México nuestro que tanto nos duele y que está hoy como nunca tan lleno de promesas, tan ayuno de realizaciones; urgencia porque llega la hora de pasar de los dichos a los hechos; no podemos más, no resistimos, sería inmoral, inaceptable, criminal seguir estancados, seguir hundidos en el subdesarrollo, menos todavía cuando todo en el entorno interno y el externo se presenta favorable para que México crezca con empleo de manera sostenida y sustentable y creciendo así pueda enfrentar con éxito las impostergables tareas de garantizar la seguridad pública y fortalecer el estado democrático y de derecho.

Urgencia porque no hablamos de décadas, -decía-, urgencia porque no hablamos de décadas, quién puede hoy darse todavía ese lujo, ni siquiera de sexenios para transformar la situación, porque debemos y podemos empezar ya, y lograr  en cinco años, ese debe ser nuestro objetivo inaplazable, romper la barrera del subdesarrollo. Esto, si lo hacemos juntos, si se establecen entre todos los actores políticos, económicos y sociales como dice el expresidente español Felipe González, zonas claras de consenso y devienen de ellas políticas de Estado; esto, si en lugar de un consenso de Washington que nos rige y nos ata, construimos un acuerdo de México y por México; hemos vivido décadas de estancamiento, pero eso sí con estabilidad macroeconómica.

De qué nos sirve, de qué nos han servido todos estos años, el apego puntual y escrupuloso al dogma estabilizador, si son millones los mexicanos que viven todavía en muchas zonas del país por debajo de la línea de pobreza y carecen de los más elementales servicios de salud, educación y vivienda.

Por qué sentirnos tan orgullosos  por el control de la inflación y del déficit público cuando el apego al dogma nos ata las manos, nos paraliza y nos impide crear los empleos suficientes y de calidad para que las familias, estructuradas alrededor de un salario justo, crezcan sanas e integradas a una sociedad que vaya dejando así de estar sitiada por la delincuencia.

Qué tanto presumimos de estabilidad si no podemos construir las grandes obras de infraestructura que el país necesita, qué tanto presumimos, insisto, si muchos de los grandes proyectos que si se logran construir se  entregan con contratos llave en mano, lo que impide el desarrollo de la ingeniería y la tecnología mexicana y apalanca y empeña así nuestro futuro.

De que ufanarnos, pues, de la supuesta eficiencia, de la rigurosa disciplina de las cuentas públicas si éstas no sirven para contener la marea migratoria y casi medio millón de mexicanos al año se ven forzados a cruzar en graves condiciones de riesgo la línea fronteriza.

Que tanto hablamos de competitividad mientras subimos continuamente los precios de la energía eléctrica, despilfarramos los ingresos petroleros y cuando hemos sido superados por otras naciones que sí tuvieron las agallas, la creatividad, la audacia, la libertad para aprovechar las circunstancias y crecer, crecer al doble, al triple que nosotros y hacerlo generando empleos, redistribuyendo mejor la riqueza, creando, en fin, mejores condiciones de vida para sus ciudadanos y fortaleciendo el Estado de Derecho.

De qué ha servido, pues, la estabilidad sin crecimiento cuando en las calles de pueblos y ciudades, donde cunde la marginación y el desempleo, el narcotráfico y el crimen organizado disputan hoy a sangre y fuego terreno al Estado, someten a los ciudadanos a un régimen de terror y se alzan como la más grave amenaza contra la seguridad nacional y la democracia.

Pero no nos equivoquemos, crecer, crecer con empleo, crecer con justicia, crecer en democracia, que es lo que necesitamos, no implica andar de manirrotos por el mundo. No alcanza el dinero público para todo, es cierto, pero hay más dinero, el ahorro social, la inversión privada están ahí, y también si se le da la autonomía de gestión a PEMEX, la enorme riqueza que produce el subsuelo y que debe convertirse en el más efectivo detonador del desarrollo.

El país, los mexicanos ni merecemos ni necesitamos limosnas. No se trata, pues, sólo de lanzar programas asistenciales, de otorgar dádivas gubernamentales; no es la caridad pública el remedio, hay que atacar la pobreza de frente, hacerle la guerra hasta vencerla y para eso, si obramos con inteligencia, con creatividad, con políticas de Estado, hay y habrá recursos, y muchos, dentro y fuera del país.

No es hora de restar, al contrario, sólo sumando saldremos adelante. Es éste el clamor que los miembros de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec hemos recogido en el país al recorrerlo dentro del Plan de Extensión Nacional e Inclusión Ciudadana. Hemos vivido todos los miembros de la Comisión, jornadas intensas, luminosas y fecundas; nos hemos nutrido, nos hemos enriquecido de la diversidad, de la pluralidad, de la tolerancia, de centenares de personas a las que mueve un solo interés, México, y esto reafirma nuestra confianza, nuestra decisión de seguir trabajando en la construcción de un gran acuerdo nacional.

Gobernadores, alcaldes, dirigentes empresariales y sindicales, líderes campesinos, académicos, miembros de organizaciones de la sociedad civil han acudido al llamado. Con ellos hoy tenemos una deuda, con ustedes también, un compromiso, no han escatimado esfuerzo alguno para sumarse con vigor al Acuerdo, no habremos nosotros de escatimar esfuerzo alguno para hacer que su voz sea escuchada.

¿Qué sigue, pues, ahora?, mucho trabajo. Es preciso procesar todas las ideas, las aportaciones que hemos recibido, restablecer contactos regionales para realizar planes muy precisos que fueron esbozados y serán esbozados durante las reuniones; comenzar a trabajar en cada estado, en cada municipio, enriquecer el texto original del Acuerdo y, sobre todo, encaminarnos a la realización de acciones concretas, de esto se trata sobre todo el Acuerdo de Chapultepec, de actuar, y ya, para que el país avance.

Muy pronto también habremos de dar inicio a una campaña para que los ciudadanos conozcan el contenido de esta iniciativa y se sumen a la misma. No pretendemos, sin embargo, suplantar o sustituir a los partidos políticos, ellos tienen su tarea, nosotros la nuestra; ellos miran atentamente al 2 de julio, nosotros no tenemos fines electorales.

Tampoco se trata de atar las manos de quien resulte electo Presidente, por el contrario, es nuestro propósito crear consensos para que el que sea votado por la mayoría pueda dirigir al país hacia el crecimiento con empleo, con justicia y respeto al Estado de Derecho, para que gane quien gane, gane México.

Queremos que sea la nuestra una voz que desde la sociedad civil se alza para apoyar las tareas del Estado en tanto que éste sirve a los ciudadanos y lo contenga, limite y redireccione junto con otras voces que surgen de la misma sociedad, cuando se olvide de su tarea.

Señoras y señores, en los próximos meses nuestro país, la democracia que con el sacrificio de tantos hemos venido construyendo, habrá de vivir momentos graves y decisivos. En nuestro recorrido por México hemos registrado también, es preciso reconocerlo, preocupación e incertidumbre en muchas personas a quienes el encono de las campañas electorales hace temer lo peor.

Hemos hablado aquí y en todas las ciudades que hemos visitado, de crecimiento con empleo, de guerra contra la pobreza, de una mejor y más equitativa distribución del ingreso, de insertar al país con ventaja competitiva en el entorno global; nada de esto, es nuestra convicción, puede lograrse, ni siquiera debe intentarse, sin democracia.

Hay quien sostiene que algunas dictaduras han sido eficientes para administrar países y hay quien se atreve, ante el miedo de que gane a quien consideran su adversario ideológico, a sugerir que se rompan las reglas del juego democrático.  Caer en esa tentación, escuchar el canto de las sirenas del autoritarismo, creer que un mando único, firme, una mano dura que anula las diferencias es la solución para crecer o para combatir al crimen organizado, por ejemplo, es la más crasa, la más criminal de las equivocaciones,

No hay peor injusticia que la falta de libertad, la dictadura beneficia sólo a unos cuantos, los que la sirven y los que de ella se sirven a costa de las mayorías; esos que a la postre, a fuerza de violar la ley se vuelven capos del crimen organizado; la paz y la seguridad que garantiza la represión, es la de los sepulcros y dura poco.

Tenemos una democracia imperfecta, asistimos a una campaña electoral que a muchos defrauda y desilusiona, la retahíla de descalificaciones, la rispidez del debate electoral parece contaminar todos los ambientes, y hay muchos que se dicen decepcionados y comienzan a considerar un desperdicio de tiempo la gesta electoral. No nos equivoquemos, así de imperfecta, así de altisonante, así de alicaída y maltrecha como está la democracia, nuestra democracia, es el bien más preciado que como sociedad y como individuos tenemos, la garantía de la paz, la discusión civilizada de nuestras diferencias, la posibilidad de ceder, de negociar, de alcanzar acuerdos.

Yo que le miré los ojos a la muerte, que por largos 12 años vi la guerra, que vi al hermano perseguir y matar al hermano, que vi también como después de muchos años y muchos muertos la sangre destiñe las banderas ideológicas, no puedo dejar de preguntarme si a fin de cuentas los conflictos armados terminan negociando, ¿por qué no evitar entonces el baño de sangre antes de que se produzca?

Cuando no hay cauces institucionales para expresar las diferencias, para hacer valer tus derechos o donde no hay libertad de prensa o donde unos cuantos en nombre de la fe o del proletariado o de progreso se imponen a sangre y fuego sobre la mayoría, ahí digo, donde no hay democracia o donde se la traiciona, ahí, y por eso estallan los conflictos armados.

Viví la guerra, me hizo ansiar la paz sobre todas las cosas para mí, para mis hijos, para mi patria, por eso estoy aquí, por eso firmé el Acuerdo de Chapultepec, por eso termino haciendo un llamado a no escatimar esfuerzo alguno para construir acuerdos que nos permitan superar el subdesarrollo.

No demos, por favor, por sentada la paz, es un bien no renovable que debemos cuidar; la paz es obra cotidiana de todos nosotros, la paz es empleo, salario digno, servicios, educación para todos, es una forma de vida; la instauración de la tolerancia, de la capacidad de reconocer al otro como diferente y respetarlo, el establecimiento de la negociación de la lógica del acuerdo entre nosotros.

Nosotros, hoy aquí estamos en paz, y estamos en paz porque hoy los votos cuentan y se cuentan, porque además somos dueños de alzar la voz donde y como queremos porque podemos construir acuerdos como el de Chapultepec.

Soñar, pensar, trabajar por el México que queremos, preservemos, pues, cuidamos, cultivemos amorosamente la paz; cuidemos, hagamos crecer con votos y participación nuestra democracia; es en la concordia, como dice José Iturriaga, donde podremos crecer, sólo en la concordia. Muchas gracias.

Presentador: Queremos agradecer también la distinguida presencia de la licenciada Amalia García Medina, Gobernadora Constitucional del Estado de Zacatecas.

Enseguida escucharemos la intervención del ingeniero José Luis Barraza González, integrante de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo Nacional de Chapultepec.

Discurso de José Luis Barraza González, integrante de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo Nacional de Chapultepec.

Señora Gobernadora, señores gobernadores, señor Presidente Municipal, distinguidos miembros del presidium, señoras y señores.

El ambiente que observamos cotidianamente en el entorno político de nuestro país nos confirma que la firma del Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo fue una decisión de la mayor trascendencia adoptada por los distintos sectores de la sociedad mexicana.

Por esa razón, los siete foros orientados a ciudadanizar y regionalizar el ahora denominado Acuerdo de Chapultepec cumplieron sobradamente con los objetivos de esa primera fase en la que trabajadores, empleadores, funcionarios públicos, maestros, estudiantes, padres de familia, campesinos y la sociedad en general, se manifestó abiertamente a favor de concurrir juntos hacia la consecución de las tesis básicas del Acuerdo.

Hoy, en esta progresista ciudad de San Luis Potosí, iniciamos una siguiente fase igualmente importante, la creación de comisiones regionales de seguimiento. Esto, junto con la definición de estrategias y medidas concretas que nos permitan delinear los caminos más adecuados para acceder a los objetivos que nos hemos planteado, son acciones a las que habremos de dar la mayor prioridad en las próximas semanas.

El Acuerdo de Chapultepec tiene una gran riqueza, ya que compende a los puntos de vista y aspiraciones de los más diversos actores de la sociedad sobre los temas que mayormente influyen en su desempeño cotidiano. Por esa razón, en el Consejo Coordinador Empresarial y en las instituciones que integran a esta representación empresarial estamos decididos a hacer la parte que nos corresponde para lograr alcanzar un mayor crecimiento económico sostenido con empleo, para robustecer el acatamiento pleno de nuestro Estado de Derecho, para llevar a la práctica medidas orientadas al desarrollo del capital humano, para impulsar inversiones que favorezcan el capital físico y, por supuesto, para reforzar la eficiencia y transparencia de la acción gubernamental.

Estas líneas estratégicas constituyen la base del Acuerdo que suscribimos el pasado 29 de septiembre, al que ya se han sumado miles de personas y organizaciones, y en ellas estamos plenamente comprometidos.

Un elemento fundamental que se precisa al inicio del Acuerdo es que como miembros de la sociedad civil asumimos nuestro papel corresponsable en el avance del país, respetuoso de la responsabilidad constitucional del Estado para coordinar y conducir el esfuerzo de todos los mexicanos para el desarrollo de México. Este es un punto central, cada parte debe de concurrir a este esfuerzo sin desplazar a otras de las funciones que le son connaturales.

Asimismo, de entre las consideraciones generales que se dieron en el Acuerdo  nos parece importante resaltar en este foro algunas como que la construcción de la democracia garantiza afianzar nuestras libertades, nuestra pluralidad y nuestros derechos; que debemos fortalecer nuestras instituciones, la gobernabilidad y evitar visiones de corto plazo, este punto adquiere mayor relevancia luego de que en el calor de las contiendas se ha puesto en entredicho la seriedad de instituciones como el IFE.

Creemos que los partidos políticos y los candidatos no deben de utilizar al IFE como parte de estrategias o campañas negativas, no se puede atacar impunemente a una institución que goza de la confianza de los mexicanos y que ha sido construida por los ciudadanos como garantía de legalidad de los procesos electorales.

Necesitamos definir consensos básicos que compartamos todos en una sólida unidad nacional dentro de un marco de pleno respeto a nuestras diferencias ideológicas y políticas; postergar un acuerdo de unidad nacional sería una irresponsabilidad histórica.

En base a estas consideraciones generales, el Acuerdo enumera una serie de planteamientos específicos para arribar a cada uno de los cinco objetivos planteados de entre los que destacan los siguientes: Eficiente y confiable procuración y administración de justicia, reformar el marco jurídico para combatir corrupción e impunidad, dar independencia y autonomía al Ministerio Público, candidatos y partidos políticos deben comprometerse a aceptar los resultados dictaminados por el IFE y el Trife; hacer las reformas necesarias para contar con una política fiscal estable, sencilla, eficaz y competitiva; cambiar el marco legal para poder sumar el ahorro privado y el social a la capacidad de las finanzas públicas; modernizar la producción rural, favoreciendo las inversiones, la capacitación, el uso de tecnologías adecuadas y generar mejores fuentes alternas de empleo en el campo; crear un clima favorable a la inversión, eliminar trámites y regulaciones innecesarios, establecer impuestos y tarifas de servicios públicos que sean competitivos internacionalmente, concebir la educación como base del capital social, invertir en investigación, desarrollo e innovación en ciencia y tecnología.

La siguiente tarea a la que les invitamos a sumarse consiste en que tanto en esto como en otros temas igualmente importantes, podamos llegar a un mayor nivel de detalle en las propuestas, de tal suerte que podamos consensuar los cómos entre los distintos actores de la sociedad.

De esta manera, las comisiones regionales de seguimiento tendrán una labor de la mayor jerarquía al responsabilizarse de extender todos estos planteamientos y la búsqueda de consensos a lo largo de nuestra geografía. El reto es lograr que se sigan sumando al Acuerdo y a las distintas propuestas que de éste emanan, como ya lo han hecho los gobiernos estatales, gobiernos municipales, legislativos locales, estudiantes, maestros, campesinos, empresarios, trabajadores, organizaciones de la sociedad.

Esta misma labor se realiza por la Comisión Nacional de Seguimiento a nivel de grupos y autoridades que actúan en la esfera federal. De esta manera, en la medida en que todos empujemos hacia el mismo rumbo será posible lograr estos acuerdos de carácter nacional en beneficio de todos los mexicanos.

Juntos podemos tener una fuerza que sacará adelante al país de la inmovilidad y atonía que enfrenta en diversas variables, así y sólo así lograremos crecimiento sostenido y bienestar para toda la población.

Este tipo de esfuerzos también nos ayudará a conciliar puntos de vista y a orientar las capacidades de todos los actores en beneficio de los mexicanos que más lo necesitan, sólo así aprovecharemos en mejor medida los siempre escasos recursos que se destinan hacia la erradicación de la pobreza, sólo así haremos de México un país próspero y con los equilibrios básicos que ofrezcan estabilidad a futuro, así y sólo así fincaremos en México un territorio con los atributos para ofrecer oportunidades a toda nuestra población.

Estamos seguros que en la sociedad potosina habremos de encontrar ese detonador regional que es imperativo para construir el Acuerdo Nacional que requiere el desarrollo de México. Gracias a todos ustedes por su presencia y por su compromiso.

Presentador:
Enseguida tendremos la participación de la Gobernadora Constitucional del Estado de Zacatecas, licenciada Amalia García Medina.

Discurso Amalia García Medina, Gobernadora Constitucional del Estado de Zacatecas.

Amalia García Medina: En primer lugar, en primer lugar un agradecimiento por la invitación a estar aquí al Gobernador de San Luis Potosí, mi colega Marcelo de los Santos, porque esta iniciativa para que las reuniones del Pacto de Chapultepec se desarrollen en las entidades federativas es muy importante.

Lo decían los impulsores de este Acuerdo Nacional, lo decía Carlos Slim, lo decía el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, se requiere que la reflexión sobre lo que hoy necesita nuestra nación se desarrolle en toda la República, y la República está en todas partes, no sólo en la capital del país.

Me parece que esta decisión de ver a la nación en su conjunto es muy pertinente porque no solamente es una visión territorial, sino también implica el ver la diversidad del país, hombres y mujeres en distintos ámbitos, con distintas actividades, comprometidos con distintos puntos de vista y al mismo tiempo todo es parte de una casa común, nuestra casa común que es México.

Yo saludo realmente con una gran convicción la iniciativa de este Acuerdo Nacional por la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo, porque no solamente tiene un contenido importante, que tiene la intención de provocar el enriquecimiento con otras aportaciones, sino porque México está viviendo un momento fundamental de polémica y debate electoral.

Yo deseo, sobre todo, hacer énfasis en varios de los asuntos, diría torales, que están hoy en juego en nuestra nación. En primer lugar, el debate sobre qué sucederá con el país si gana uno u otro candidato a la Presidencia de la República me parece pertinente, pero creo que es insuficiente porque en esencia, lo que ahora se renovarán son dos poderes, el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo en el ámbito federal, uno depositado en una sola persona; pero el otro, un poder plural, un poder en el que se representa al conjunto de la nación y lo que hoy tenemos es la posibilidad de una elección en la que en una competencia democrática, ambos poderes se complementen y también se equilibren.

Por eso, no percibo que el país vaya a sufrir por esta elección, al contrario, creo que es un momento fundamental para que discutamos, analicemos, tal y como es la convocatoria de este Acuerdo de Chapultepec, a que discutamos y analicemos qué es lo que más nos importa para México, y yo diría que incluso siendo éste el Bicentenario de Juárez, nos permita hacer una reflexión con una visión histórica.

Dicen algunos que México, en México, los hombres y las mujeres cuando hablamos del momento que nos toca vivir lo pensamos en términos dramáticos y, sin embargo, si hacemos un recuento de lo que ha sido la historia del país, encontraremos que ha habido momentos extraordinariamente complejos, basta solamente pensar en la época en la que vivió Juárez y los hombres y mujeres de su generación, el siglo XIX.

La nación acababa de obtener su libertad, estaba construyéndose un nuevo país y en medio de esa construcción de ese nuevo país tuvieron que trabajar esos hombres y mujeres por la constitución de una nación con una nueva legalidad; enfrentaron al mismo tiempo la intervención, no solamente la de Estados Unidos, sino también la francesa, desarrollaron iniciativas para llevar a cabo una reforma política que se reflejó en la creación de una nueva Constitución, y también sentaron las bases de desarrollo económico. Decía Antonio Caso que eran hombres que se comportaban como gigantes, es cierto.

Fue un momento fundamental del país y si a la luz de lo que fue el siglo XIX, de la intensidad en lo que vivió nuestra nación en esos años. Hoy hacemos el recuento y vemos lo que vive México, podemos decir que estamos viviendo un momento intenso y apasionado, pero un momento que ha construido ya instituciones que nos permiten tener tranquilidad y certeza, especialmente en el ámbito democrático y electoral hay nuevas instituciones que hace unos cuantos años eran impensables.

Solamente basta recordar que hasta hace muy poco la organización, la preparación de las elecciones estaban conducidas por el Secretario de Gobernación, no existía ninguna instancia con representación ciudadana, los partidos políticos no participaban de ningún órgano que calificara las elecciones.

Hemos caminado un trecho extraordinariamente importante, y por más apasionado que sea hoy el debate, tenemos no solamente un Instituto Federal Electoral sino también tribunales a los que se puede acudir, e incluso fiscalías para que se denuncie la comisión de cualquier delito electoral, es un México nuevo, un México en el cual además se puede competir en plena libertad.

Algunos de los que estamos aquí recordamos las épocas en las que nuestra presencia era perseguida, no teníamos derecho de actuar de manera civil, legal en la competencia política de nuestra nación. Lo que hemos construido, al mismo tiempo, es muy valioso y por eso estoy cierta que esta reflexión a la que se nos ha invitado, al Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo, es una iniciativa muy relevante.

Para valorar lo que hemos caminado, pero lo que falta por hacer, yo tengo la certeza de que uno de los ámbitos más complejos y más importantes tiene que ver con el desarrollo económico con equidad, porque todavía son millones de hombres y de mujeres los que viven en condiciones de exclusión.

La migración es resultado de esa característica de nuestra economía, puedo hablar de nuestra región, esta región que compartimos algunos de los estados que están aquí presentes, como el estado de Zacatecas, y puedo decir que millones de mexicanos y mexicanas han tenido que emigrar a Estados Unidos porque no han encontrado aquí oportunidades de empleo, y vale la pena subrayar, el primer derecho de un migrante es a no tener que emigrar por necesidad, sino a mantenerse en su propia tierra, teniendo oportunidades de generar riqueza y de tener vida digna, ese es nuestro reto, y si vemos no solamente la historia, sino el momento actual del mundo, encontraremos que hay regiones que viven en condiciones económicas que han sido muy difíciles y complejas y han logrado crecer.

Comparando con naciones como la India, podemos decir que en algunas en las que hoy se está dando el crecimiento más importante, como esta región del país en la que nos encontramos, no cuentan con agua, no tienen energéticos, no tienen gas natural, pero cuentan con algo fundamental: El capital humano, es decir, los hombres y las mujeres, que si ponemos el acento en la educación pueden transformar las condiciones de vida de la gente, y creo que son parte de los asuntos a los que se nos están convocando.

¿Cómo generar desarrollo, cómo generar inversión y cómo generar empleo?, sin duda, poniendo el acento en la educación, en la preparación y en el conocimiento, son los temas que deseamos que estén presentes en las agendas de los candidatos, de todos los candidatos, cómo lograr democracia y crecimiento económico con equidad.

Yo terminaría solamente haciendo nuevamente el reconocimiento a los convocantes a esta reflexión y quiero decir que su presencia hoy, en un debate tan apasionado como el que se da en nuestro país entre los distintos candidatos, resulta muy oportuna porque es un espacio de encuentro en el cual lo principal como instrumento de la política es el diálogo.

Como lo han dichos sus convocantes, es cierto que no se proponen un fin electoral, sino político en el mejor sentido y en el más amplio sentido de la palabra, que la política sea la posibilidad de escucharnos, la posibilidad de dialogar, la posibilidad de construir en la diversidad, y por eso a quien nos ha convocado a este Pacto de Chapultepec, a Carlos Slim, al Consejo Coordinador Empresarial, mi reconocimiento, e igual que mis demás colegas gobernadores, que en la Conago unánimemente hemos decidido signar esta iniciativa, y a Marcelo de los Santos por su decisión de convocar este día a esta reunión en esta región del país, un saludo. Muchas gracias.

Presentador:
A continuación escuchamos la intervención del ingeniero Eugenio Hernández Flores, Gobernador Constitucional del Estado de Tamaulipas. 

Discurso de Eugenio Hernández Flores, Gobernador Constitucional del Estado de Tamaulipas. 

Muy buenas tardes a todos, amigas y amigos, señor Gobernador Constitucional del Estado de San Luis Potosí, Marcelo de los Santos Fraga; señora Gobernadora Constitucional de Zacatecas, Amalia García Medina; señora Presidenta del Supremo Tribunal de Justicia en el Estado; señora Presidenta del Congreso del Estado de San Luis Potosí; señor ingeniero Carlos Slim Helú, Coordinador de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec; señor Presidente Municipal de San Luis Potosí; distinguidos invitados, señor Arzobispo, señor Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, don Roberto, amigas y amigos, señores dirigentes políticos, empresariales, sindicales, sociales y culturales que nos acompañan.

Mucho me complace en participar en esta reunión conclusiva de los foros regionales llevados a cabo para enriquecer los objetivos planteados por el Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo.

Agradezco sinceramente la invitación a este encuentro y la hospitalidad de mi amigo, el Gobernador de San Luis Potosí, Marcelo de los Santos Fraga, con quien hemos hecho una relación de trabajo muy importante, tratando de hacer más región entre nuestros estados, gracias por la invitación Gobernador.

Como Gobernador de Tamaulipas veo con mucho gusto que a siete meses de haberse lanzado la convocatoria, este pacto, el Pacto de Chapultepec, haya recibido una respuesta positiva de la ciudadanía, así como también de múltiples fuerzas y corrientes políticas, económicas y sociales de nuestro país.

Esto refleja, amigas y amigos, que el Acuerdo de Chapultepec es oportuno, es un proyecto que da testimonio de que existen entre los más amplios sectores de nuestra sociedad, la voluntad política para lograr un gran acuerdo que asegure un mejor futuro para México, un mejor futuro para nuestra gente, y en Tamaulipas coincidimos con este propósito, coincidimos con la necesidad de avanzar entre todos hacia una concertación efectiva, hacia una concertación de largo alcance, hacia una concertación que no sea momentánea, sino real y duradera, que nos permita fortalecer el Estado de Derecho y la justicia, que nos permita también crecer a ritmos económicos elevados y sostenidos para generar más empleo de calidad y mejor remunerado; que nos permita promover la formación de nuestro capital humano y social, acelerar el desarrollo de infraestructura y modificar normas y prácticas administrativas.

En Tamaulipas estamos impulsando un crecimiento con justicia, que mejore los niveles de bienestar y equidad de nuestra gente, como la mejor estrategia para seguir engrandeciendo la patria y como la única forma de hacer más perdurable, auténtica y moderna a nuestra democracia.

Los retos y oportunidades del nuevo siglo que inicia nos exigen profundizar en el diálogo. En ese sentido, reconocemos el grado de madurez política que hemos alcanzado los mexicanos para crear mejores bases de civilidad, consenso y respeto a la pluralidad,

Reconocemos también que en este objetivo no partimos de cero, ni es un proceso que tenemos ni debemos inventar cada seis años; nuestra larga y sólida vida institucional y nuestra tradición democrática forjada por muchas generaciones de mexicanos nos brindan el basamento para lograr mejores niveles de vida que desea y que merece la sociedad mexicana.

Amigas y amigos, en Tamaulipas hemos hecho del diálogo, del consenso y de la pluralidad una de nuestras principales fortalezas para crecer con igualdad y ubicarnos mejor en un mundo globalizado. Por eso, por eso valoramos los planteamientos del Acuerdo de Chapultepec y los concebimos como un gran esfuerzo de reflexión y participación de hombres y mujeres de nuestro tiempo.

Con él, con el pacto se está gestando un nuevo consenso nacional para reafirmar nuestra unidad y democracia y con ello mantener y fortalecer el orden público y el desarrollo institucional.

Con esta iniciativa se precisan estrategias para arribar a un tiempo más estable, más confiable, competitivo y justo, que facilitará la eficiencia económica y la armonía social.

Consecuentes con su convocatoria, es compromiso de todos profundizar los avances de este acuerdo; sus propuestas deben ser vistas con seriedad y tomadas en cuenta por el peso que amerita su demanda ciudadana para ganar en gobernabilidad, estabilidad y democracia.

En México, una nueva fase de nuestra pluralidad democrática ha comenzado, creemos que será para bien, que sus fines y propósitos son por México, nuestro país. México bien merece el esfuerzo de todos nosotros para hacer de la participación activa de la sociedad civil en la vida pública el sello que distinga al México del siglo XXI, gracias y éxito amigos.

Presentador:
Enseguida escucharemos la participación de un destacado empresario potosino, don Roberto García Maldonado.

Discurso de Roberto García Maldonado, empresario potosino.

Señora Gobernadora, señores gobernadores, señor Presidente Municipal, amigos y amigas del presidium, amigos todos.

Cuando en un país como el nuestro se requiere la suma de voluntades para lograr sortear problemas o luchar por una mejor situación de vida, no hay manera de evitar que los mexicanos nos unamos. Ejemplos hay muchos; en la desgracia y en la alegría compartimos, pero también compartimos desventuras y esperanzas. Es cuestión de observar cada día al iniciar una jornada más de trabajo como millones de mexicanos se expresan, lo hacen calladamente al acudir a sus centros de trabajo, a sus escuelas, al dedicarse a las labores del hogar o al acudir a sus parcelas, y esa expresión de responsabilidad y compromiso deja patente que la configuración de este país depende de ellos, es como una manifestación de fe, cada uno de ellos tiene claro qué es lo que tiene que hacer, estos mexicanos han cumplido con su parte.

Sin embargo, en cada una de las esquinas de muchas calles y avenidas de nuestro país podemos encontrar a alguien que reclama, quizás sin saber exactamente a quién, que su situación sea poco menos que desesperada. Para ellos las cosas no han sido justas, a ellos no se les ha brindado la oportunidad de una vida mejor y siguen adelante, muchas veces sin saber cuándo, ni dónde terminará su desventura.

La esperanza de tener un futuro mejor es algo que no podemos perder, la confianza en ser capaces de obtenerlo la debemos conservar, porque es la asidera de muchos de nosotros para seguir adelante.

Tenemos que autocriticarnos, hemos perdido tanto tiempo en discutir fórmulas para un mejor vivir, fueron unas inconsistentes que no nos han llevado a ningún lado. Hemos dejado pasar grandes oportunidades para heredar un mejor país a nuestros hijos, hemos otorgado nuestra confianza a un sinnúmero de líderes y representantes que la han traicionado una y otra vez.

En suma, hemos descuidado nuestra responsabilidad como ciudadanos habitantes de este país. Hemos permitido que el tiempo se nos vaya de las manos sin consensar decisiones que realmente busquen el bien común. Hemos dejado hacer a quienes no saben construir acuerdos, y hemos dejado deshacer a quienes no saben hacer otra cosa.

Ya no podemos seguir con esfuerzos aislados e individualistas; lo que nos ha hecho falta ha sido el esfuerzo común, debemos empezar a implementar la sana y democrática costumbre de que en este país las grandes decisiones se tomen por consenso. Es cuestión de entender lo que cada uno de nosotros necesitamos, es cuestión de entender lo que cada uno de nosotros desea para su familia, es cuestión de una vez entendido esto nos sentemos a tratar de entendernos entre todos.

Pero los consensos no se obtienen fácilmente, es necesario, es indispensable que exista un aglutinador, un elemento que articule y , me lo imagino como un gran nudo que por su fortaleza pueda recibir y soportar los grandes ejes del movimiento de este país, que provoque su libre accionar, pero a la vez que no les permita operar sueltos.

La fortaleza de este elemento se la dan a su vez las partes que lo constituyen, su forma y su función, los conceptos que le dieron vida, las mentes y las manos que participaron en su diseño y construcción, pero también su fortaleza depende de la base que lo sostiene, y sobre todo de los encargados de mantenerlo y preservarlo.

De este modo es este Acuerdo, no habrá manera de sostenerlo si alguna de las partes falla, no habrá forma de conservarlo si no lo lubricamos, la articulación de los ejes que confluyen en él en esta gran pieza deben ser producto de una suma de voluntades; esta gran obra debe ser la resultante siempre deseable de entendernos y ponernos de acuerdo.

San Luis Potosí, como todo nuestro país, tiene en sus propios orígenes una inherente diversidad, somos pluriéticos, multiculturales, pluripartidistas, con una marcada diversidad social, pero por encima de todo somos potosinos y somos mexicanos, somos capaces de obtener consensos en lo básico y en lo general, y sobre todo, somos capaces de respetar la diversidad de opinión y de pensamiento, pero esto no está a discusión aquí.

La aspiración de vivir en un pleno Estado de Derecho es común a todos los mexicanos. El manejo inadecuado en la administración pública que ha provocado un reclamo generalizado para que los responsables la eficienticen y la transparenten. Debo de agregar aquí que también hemos sabido escoger dirigentes muy capaces, gente muy preparada y que están haciendo una magnifica labor.

En síntesis, éste es el acuerdo, éste es el nuevo articulador de consensos, es la silla y la mesa para de una vez por todas sentarnos.

 

Presentador:
A continuación escucharemos la intervención del ingeniero Carlos Slim.

Discurso de Carlos Slim Helú, Presidente del Grupo CARSO

Disculpen, no estaba programado, pero aprovecho esta invitación, primero para agradecerle al señor Gobernador del Estado de San Luis Potosí su hospitalidad y sus palabras; igualmente a don Roberto García Maldonado su hospitalidad y con mucho interés oí sus palabras que se me hacen formidables, que hay que meditar, hay que reflexionar mucho sobre lo que ha dicho, gracias.

Agradecerle también a los otros miembros del presidium, pero destacando de manera importante o especial que están acompañándonos o estamos siendo invitados y acompañados por tres gobernadores de tres partidos distintos, que nos acompaña también el Presidente Municipal de la ciudad de San Luis Potosí y los tres poderes del estado, así como el señor Arzobispo y, por supuesto, todos ustedes.

Es aquí donde vemos con optimismo las posibilidades de unidad, las posibilidades de concordia, de acuerdo, de ponernos de acuerdo en lo fundamental, y la verdad es que la percepción que hemos tenido, - no la percepción-, la realidad que hemos visto en estas reuniones ha sido muy distinta a la percepción que a la mejor por la lucha electoral, la confrontación política que es usual en las democracias, pero que quizás habiendo tres candidatos en el que no están definidas según las encuestas, todavía resultados finales para el día de la elección, nos da imágenes quizás un poco diferentes a las que afortunadamente hemos podido constatar a lo largo de estas reuniones.

Tres partidos que se ponen de acuerdo, los poderes que se ponen de acuerdo, los distintos miembros de la sociedad que se pueden poner de acuerdo, y bueno, pues quisiera yo insistir en la necesidad de esta unidad, del acuerdo y de la concordia.

Creo yo que tenemos la mesa puesta y que no podemos dejar pasar esta gran oportunidad de insertarnos en el crecimiento sostenido, sustentable y con empleo; todos los factores internos y externos son favorables como nunca lo han sido, han sido favorables, tenemos las bases y las fortalezas del país, tenemos condiciones de todas las variables macroeconómicas favorables, los entornos internos y externos son los mejores, mucho muy favorables.

A esta estabilidad económica y bases que tenemos, son claros nuestros rezagos, conocemos nuestras necesidades, conocemos los proyectos y hay los recursos, hay los recursos financieros para llevarlos adelante. Necesitamos ponernos de acuerdo como conjugar todos estos elementos y definir cómo y cuándo, fijando nuestras prioridades, para movilizar estos recursos que están disponibles.

Sería muy triste que dejemos pasar nuevamente esta oportunidad, que es claro que México no debe seguir ni puede seguir en este subdesarrollo, teniendo estas bases, sus fortalezas y los recursos para hacerlo.

Quisiera subrayar, dentro del concepto de la unidad, creo que en todo lo demás han sido muy abundantes los comentarios que se han hecho, creo que no vale la pena inclusive marcar cuáles son nuestras fortalezas, sabemos que el ahorro interno está creciendo, que el ahorro externo está disponible, que hay abundancia de recursos en el mundo, que hay un gran crecimiento económico en todo el mundo, que hay una nueva civilización que es más generosa, que se sustenta en el bienestar de los demás, en el combate a la pobreza, forma parte ya no de un problema moral o ético, sino de una necesidad económica; que tenemos flujos enormes de ingresos por el petróleo, que está arriba de los 60 dólares de la mezcla mexicana, son cuarenta y tantos mil millones de dólares de ingresos contra 14, 15 de hace pocos años; las remesas, los ingresos por turismo, la inversión extranjera directa que está  fluyendo, en fin, los superávit con Estados Unidos, la baja de los gastos financieros internos y externos.

Esto es, todo, todo es favorable, lo que es claro también, se ha mencionado, es la necesidad de esa unidad, la necesidad de ponernos de acuerdo, de ponernos de acuerdo en la diversidad y en la pluralidad, como se contempla aquí mismo en este documento, y pues yo quiero dejar también subrayado que a pesar de la confrontación, que ojalá y se pudiera ir cambiando por propuestas, el riesgo de polarización producto de esta contienda electoral, quiero insistir en que en la realidad que nosotros hemos estado viendo, y aquí es una muestra clara de ello, nos podemos poner de acuerdo, nos debemos poner de acuerdo.

Y nada más para concluir, si me permiten, alguno de los miembros de esta comisión, Ángeles Mastretta escribió un texto, que leí un párrafo anteriormente, en el estado de Zacatecas, pero espero que no sea malo repetir ese texto, un párrafo de ese texto y una parte adicional, dice Ángeles Mastretta: “Hay quienes creen que no estamos para fiestas, pero hay quien habla de la fiesta de pensar y quien cree en la fiesta que puede hacer entendernos. Así las cosas, hay quienes pensamos que a nuestro país le urge una de esas fiestas, que ya tenemos muchas, cierto, sólo en la Ciudad de México hay más de 233 fiestas al año; sin embargo, la fiesta de pensar, y la de pensar en orden como la de cantar a coro y entonados, no se dan con frecuencia, y ésta es una de nuestras debilidades, tanto como la vocación tanto para las otras fiestas es una de nuestras fortalezas”.

Dice también: “El frágil hilo que sostiene las relaciones entre la imaginación y la realidad puede tejer una obra de arte, pero también puede propiciar el caos, es lícito y lógico que cada quien vea el mundo y los descifre según lo que le sucede. Sin embargo, no nos conviene luchar por separado para ser vencidos juntos”, Muchas gracias.

Presentador:
A continuación, para declarar formalmente clausurada esta ceremonia del Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo, vamos a escuchar el mensaje del Gobernador Constitucional del Estado de San Luis Potosí, Marcelo de los Santos Fraga:

Mensaje del Gobernador Constitucional del Estado de San Luis Potosí, Marcelo de los Santos Fraga:

Muchas gracias, pues al término de este trascendental evento me es muy grato expresar que hoy por hoy los mexicanos vivimos una etapa trascendental e ideal para el desarrollo de nuestra nación porque en nosotros y en la capacidad para sumar nuestros esfuerzos y voluntades se encuentra la oportunidad de heredar a las generaciones por venir una nación digna, digna de nuestra historia y a la altura de nuestros más grandes anhelos.

Por ello, las ideas y los conceptos que engloban este Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo son herramientas fundamentales con las cuales debemos trabajar para así garantizar la consolidación del México fuerte de hoy y del México grande del mañana.

Un México de gente trabajadora, luchadora, que mira hacia el futuro con esperanza y que enfrenta la realidad con optimismo, un México con voluntad de ser y de crecer y con el ánimo suficiente para transformar los retos en oportunidades y las oportunidades en los beneficios que merece nuestra sociedad, es el México donde más allá de la pluralidad política, ideológica y cultural que nos constituye como nación, prevalece el interés común por forjar una sociedad democrática, respetuosa del Estado de Derecho y de sus instituciones, y defensora de las libertades de los ciudadanos.

Con un ánimo de trabajo y responsabilidad compartido, en San Luis Potosí compartimos el contenido de este Acuerdo, firmado el 29 de septiembre del año pasado en el Castillo de Chapultepec, en la Ciudad de México, porque reconocemos que sus postulados son válidos para consolidar el crecimiento económico y social de un país tan grande en su historia y en su cultura como lo es nuestro querido México, pero que todavía enfrenta serios retos, principalmente en el combate a la pobreza.

Los mexicanos que menos tienen y los que nunca han tenido deben constituir necesariamente la razón de ser de cada gobierno, y su desarrollo humano y económico es el motivo que nos debe de llevar a reflexionar y actuar sobre el destino que queremos para esta nación, para sus mujeres, sus niños, sus indígenas, sus jóvenes, sus adultos mayores y, en general, para cada ser humano que habita esta Tierra.

Bajo esta premisa, al sumar las voluntades de los tres órganos de gobierno con los sectores productivos, el sector académico, los liderazgos políticos, sindicales y sociales y con cada uno de los ciudadanos en torno a un objetivo único que es el bien común, podemos vislumbrar un mejor horizonte, un rumbo definido y una meta a la cual sin distinción de colores, creencias o ideologías podemos llevar a nuestra nación, ello requiere, por supuesto, de la unidad en la esencial, de entendimiento en lo general y de libertad en lo individual.

Por eso, desde la Conferencia Nacional de Gobernadores, como ya se mencionó, respaldamos este acuerdo conscientes de sus alcances y también de las responsabilidades que se generan a partir de este documento y sabedores también de que con cada pequeña acción que emprendamos en nuestras respectivas responsabilidades estamos abonando al México próspero, grande y fértil que todas y todos queremos,

Asimismo, la pluralidad de personajes que dio origen a este importante Acuerdo Nacional refleja también el poder de quienes por amor a México dejan en segundo plano los intereses particulares o los diferencias ideológicas y se sientan en una misma mesa para dialogar por acuerdos que impulsen el desarrollo y favorezcan la igualdad de oportunidades para todas y todos los mexicanos.

Aquí, en San Luis Potosí, la justicia, el respeto a la dignidad de empleos de calidad y bien remunerados, el compromiso con los que menos tienen y con los que nunca han tenido son algunos de los aspectos que desde el gobierno del estado nos hemos avocado a aplicar con la convicción de que estos temas sumados a la formación integral de los ciudadanos y al trabajo de todos nosotros, se nos abrirán las puertas hacia el estado fuerte, dinámico y moderno que juntos estamos construyendo.

Por ello y porque somos potosinos y mexicanos deseosos de contribuir al progreso y bienestar de nuestra nación y de su gente nos estamos adhiriendo al Acuerdo de Chapultepec conscientes de que la firma de este documento implica una responsabilidad y un compromiso diario con México, pero sabiendo que lo que hoy hagamos por el bien de este país mañana nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos lo habrán de disfrutar al vivir en un México mejor.

Por ello vamos pues a luchar por México como lo hicieron antaño nuestros antepasados y nuestros héroes nacionales, pero adaptándonos a los nuevos tiempos, tiempos de libertad, tiempos de democracia, de apertura política y de compromiso con este gran país, a fin de seguir transformando las dificultades en oportunidades para nuestro crecimiento, porque un México fuerte y en constante desarrollo es un México digno para todos.

Y por último, como Ejecutivo del Estado de San Luis Potosí reitero mi compromiso de cara al proceso electoral 2006, de que seré respetuoso de los actores políticos, de los partidos políticos, de las instituciones electorales; de que seré imparcial y coadyuvaré, en lo que me corresponda, a que se den unas elecciones legales y transparentes, y que nuestros ciudadanos sientan que su voto cuenta y vale, y que finalmente con quien quede trabajaremos por México. Muchas gracias, felicidades y enhorabuena.

Presentador:
Es así, estimados amigos, como concluimos esta ceremonia del Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo. Agradeciendo a todos ustedes la gentileza de su presencia, muchísimas gracias.