Todos queremos un país con

Seguridad, educación, empleo, salud
y crecimiento económico.

Reunion Regional Monterrey.

Monterrey N.L. a 20 de febrero de 2006.


Boletín Informativo

Al efectuarse en esta ciudad el tercer encuentro regional del Plan de Extensión Nacional e Inclusión Ciudadana del Acuerdo de Chapultepec se subrayó la necesidad de que la ciudadanía tenga una participación más activa en la política y la democracia de este país, con el propósito de que tenga una vinculación más activa con el gobierno.

El gobernador de Nuevo León, Natividad González Parás, dijo que “México, sin duda, ha avanzado de manera importante en su vida democrática; en la democracia representativa, ahora ha llegado el momento de avanzar en la democracia participativa, una democracia que permita vincular de una forma más efectiva a la sociedad y al gobierno y que sea capaz de construir acuerdos nacionales por encima de intereses partidistas”.

A su vez, el gobernador de Tamaulipas, Eugenio Javier Hernández Flores, mencionó que “en nuestro estado simpatizamos con el espíritu y los contenidos del Acuerdo de Chapultepec, porque lo consideramos un proyecto de civilidad política y una propuesta oportuna, expresión clara de un México más participativo y de una sociedad más activa y comprometida con el destino de nuestra patria”.

Asimismo, el Secretario de Seguridad Pública del Estado de Durango, Apolonio Betancourt Ruiz expresó la necesidad de escuchar todas las voces y de incorporar en las políticas de Estado la visión de las regiones y la acción responsable de las instancias de gobierno más cercanas a los ciudadanos.

En tanto, María Elena Morera, presidenta de México Unido contra la Delincuencia e integrante de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec, afirmó que “los ciudadanos queremos ser actores reales de todo lo que sucede en el país con una nueva cultura política basada en principios éticos, en la participación ciudadana, en la prevención de los delitos. La inseguridad pública es un lastre y es preciso dejar atrás la confrontación y el desgaste para que juntos, gobiernos y sociedad, desterremos este lastre”.

Por su parte, el empresario Carlos Slim Helú afirmó que “es claro que sin leyes la convivencia es muy difícil, es imposible, por eso en el Acuerdo de Chapultepec señalamos que deben ser pocas leyes, simples, que se cumplan y que no cambien. Que no sean aplicadas a criterio, interés o a modo de los funcionarios públicos. Creemos que hay que diferenciar delitos mayores y delitos menores, de manera que los delitos menores se juzguen en libertad, sabiendo que las cárceles están saturadas y que son escuelas de delincuencia, es fundamental hacer esta diferencia”.

Asimismo, en este evento participaron representantes de la Licenciatura en Ciencias Jurídicas de la Universidad Regiomontana, de la Universidad de Tamaulipas, de la División de Estudios de Postgrado de la Facultad de Derecho de la Universidad Juárez del Estado de Durango, de la Comunidad de Participación Ciudadana en Seguridad Pública de Durango, de la Cámara de Industriales de la Transformación de Nuevo León y del Grupo empresarial GMP.

Presentador:
Les damos la más cordial bienvenida a este foro.

El pasado 29 de septiembre un grupo plural de ciudadanos de diversos ámbitos del quehacer nacional firmaron en el Alcázar del Castillo de Chapultepec el Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo, también conocido como Acuerdo de Chapultepec. Su propósito central es convocar a todos los sectores de la sociedad, a los servidores públicos y a los políticos en torno a puntos de consenso que permitan establecer políticas de Estado para delinear el futuro inmediato de México.

Nuestro país tiene ante sí la oportunidad histórica de detonar su crecimiento, consolidar el Estado de Derecho, normalizar su vida institucional y corregir los desajustes sociales que vive y viene arrastrando a lo largo de generaciones, para lograr estos propósitos debe movilizar la voluntad de todos los ciudadanos en torno a metas comunes, sin renunciar por ello a la pluralidad y a la diversidad.

Los convocantes de este acuerdo aspiran a que la nación encuentre un rumbo y objetivos generales compartidos por todos los mexicanos, independientemente de sus posiciones políticas, ideológicas, culturales y sociales, ello no puede provenir de la expresión de un sector aislado ni de un pacto de cúpulas, es necesaria la participación de todos los ámbitos y posiciones.

El acuerdo distingue cinco objetivo centrales para la consolidación de nuestra democracia y el avance en nuestro desarrollo: la consolidación del Estado de Derecho y la seguridad pública, el desarrollo con justicia, crecimiento económico y empleo, la formación y el desarrollo del capital humano y social, el desarrollo del capital físico y la reforma de la administración pública.

Los adherentes al acuerdo tienen clara la necesidad de enriquecer y perfeccionar esta iniciativa con la aportación de otras voces del ámbito nacional y la suma de voluntades, es por ello que hoy, como parte del plan de extensión nacional e inclusión ciudadana del acuerdo, se sostiene este foro de análisis, debate y propuestas en Monterrey, contando con la presencia de integrantes de la Comisión de Información y Seguimiento, así como de ciudadanos, grupos organizados de la sociedad civil y actores políticos de Nuevo León. Permítanme presentar enseguida a nuestro presidium de honor:

Está con nosotros César de Anda, integrante de la Comisión y Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec; también nos acompaña Ignacio Cobo, miembro de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec;  María Elena Morera, Presidenta de México Unido contra la Delincuencia; Emmanuel, integrante de la Comisión de Información del Acuerdo de Chapultepec; Epigmenio Ibarra, productor de televisión; José Luis Barraza, Presidente del Consejo Coordinador Empresarial; licenciado Apolonio Betancourt Ruiz, representante del Gobernador de Durango; ingeniero Eugenio Hernández Flores, Gobernador de Tamaulipas; el ingeniero Carlos Slim Helú, Presidente del Grupo Carso; y el licenciado José Natividad González Parás, Gobernador Constitucional del Estado de Nuevo León.

Tiene la palabra la licenciada, María Elena Morera, coordinadora de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec.

Discurso de María Elena Morera, coordinadora de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec.

Buenas tardes, estimados miembros del presidium, señor Gobernador Natividad González Parás, Gobernador del estado de Nuevo León; licenciado Eugenio Hernández Flores, Gobernador de Tamaulipas; licenciado Apolonio Betancourt Ruiz, representante del Gobernador de Durango, estimados miembros del presidium, estimados miembros de los medios de comunicación, señoras y señores.

Es para mi un honor dar inicio a esta reunión en la que nos hemos dado cita quienes buscamos impulsar el Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo, mejor conocido como el Pacto de Chapultepec.

A nombre de México Unido contra la Delincuencia y de los miembros del Pacto de Chapultepec en especial, quiero enfatizar la importancia que tiene el fortalecimiento del Estado de Derecho para poder recuperar la seguridad perdida y poder tener un país en el que todos podamos vivir en paz, donde se respeten nuestro derechos a la libertad y a la tranquilidad.

Al despuntar el nuevo milenio México está viviendo aceleradamente la consolidación de su democracia, pero si bien es cierto que este proceso ha rendido frutos importantes como el fortalecimiento del federalismos, el respeto a los derechos humanos, la libertad de expresión, el libre comercio, también lo es que al dejar atrás el modelo de gobierno centralizado y sumamente controlador, se ha registrado una pérdida transitoria en el orden de la acción pública y de eficacia en las instituciones, y estos espacios han sido aprovechados por los delincuentes.

La falta de respeto que existe hacia el marco jurídico que nos rige se debe a buena medida a que no hemos sido capaces de reconocer que los acuerdos nacionales son la única forma de vivir en paz y con orden, todos formamos parte del Estado del cual emana un gobierno que tiene la responsabilidad de coordinar y conducir el esfuerzo de todos los ciudadanos para combatir frontalmente a la delincuencia y al crimen organizado; tenemos la convicción de que para ello se requiere una respuesta institucional más enérgica, integral, coherente y eficiente que involucre la participación de los tres niveles de gobierno  y de los tres poderes de la Unión y por supuesto la corresponsabilidad de los ciudadanos.

Por ello impulsamos el fortalecimiento del Estado de Derecho entre los cinco puntos fundamentales del Acuerdo de Chapultepec. Estamos seguros que todos los mexicanos coincidimos en la necesidad de considerar un régimen democrático que garantice libertades, derechos humanos y sociales, seguridad física y justicia.

Me parece importante recordar que el Estado de Derecho es un sistema jurídico que reconoce la más amplia gama de libertades a las personas y los derechos fundamentales para desarrollarnos; sin embargo, el Estado de Derecho debe ser mucho más que un conjunto de normas, debe construir un sistema de vida, un círculo virtuoso en el que los ciudadanos y autoridades hagamos todo lo que a cada uno de nosotros nos corresponde, y respetemos el derecho ajeno como norma central de la convivencia armónica.

El acuerdo nacional nos hace a todos conscientes de la corresponsabilidad que existe en el avance del país y de la preocupación por encontrar soluciones compartibles, pragmáticas, razonables para abordar de manera global el vasto inventario de los problemas que hoy enfrentamos como nación.

Como sociedad nos queda claro que debemos sumar esfuerzos con la autoridad, pero principalmente exigir respuesta, eficacia, eficiencia, profesionalismo y cumplimiento de la ley.

Con este acuerdo queremos lograr un gran consenso positivo sobre lo que nos corresponde hacer como sociedad civil, como empresarios, como académicos, como trabajadores y por supuesto lo que le corresponde hacer a la autoridad.

El siguiente paso será traducir este acuerdo entre todos en una política de Estado de largo plazo para dar permanencia a las acciones, esto es indispensable porque no podemos reinventar los mecanismo y los objetivos cada vez que llega un nuevo Presidente, cada vez que se renueva el Congreso de la Unión, los congresos estatales o la Asamblea Legislativa, cada vez que llega un nuevo gobernador, un presidente municipal o un secretario de seguridad pública.

Pasando al tema de la inseguridad, debemos señalar que resulta inaudito que se carezca de un diagnóstico nacional serio que defina las zonas de influencia de la delincuencia, sus causas y la recurrencia del delito.

Por otro lado, cualquier esfuerzo que realicen gobierno y sociedad será infructuoso si no se lleva a cabo una política verdaderamente integral del sistema de seguridad y justicia, con una coordinación real entre la Federación, los estados y los municipios, con líneas de acción en tres vertientes principales: prevención, procuración e impartición de justicia y readaptación social y principalmente con la obligatoriedad en el intercambio de la inteligencia a todos los niveles.
 
Consideramos fundamental que se lleven a cabo las acciones necesarias para hacer una reforma integral de seguridad y justicia, indispensable para combatir con mayor eficiencia la corrupción y la impunidad, el crimen organizado y los delitos con violencia.

Queremos pocas leyes, simples, iguales para todos, y sobre todo queremos que estas leyes se cumplan, queremos que simplifique y transparente la denuncia como ya se está haciendo en varios estados de la República, evitando lo que ahora sucede, que el sistema vuelva a victimizar a la sociedad.

La reforma debe privilegiar los principios de presunción de inocencia, agilizar los procesos judiciales y privilegiar los juicios orales y públicos en los delitos que se considere pertinente, como ya está haciéndolo el estado de Nuevo León.

Para dar mayor participación a las víctimas del delito se deben incorporar las formas alternativas de solución de conflictos y restaurar, en los casos que así sea posible, el orden quebrantado, privilegiando la reparación del daño al ofendido.

Hay que garantizar la autonomía del Ministerio Público de los poderes judiciales, a la par debe incorporarse la figura de la policía al texto constitucional, unificar a las instituciones policiales y estudiar los pros y los contras del conceder facultades de investigación a la policía.

Como estamos, estamos mal y tenemos qué tratar de hacerlo mejor y tenemos qué investigar qué es lo que sí se puede hacer y cómo lo podemos hacer mejor, buscando casos de éxito dentro de los gobiernos de la República Mexicana y fuera de ellos, todo lo anterior con plazos y definiciones claras para la transición, a fin de impedir el colapso del modelo actual y evitar que se genere mayor impunidad o incertidumbre jurídica.

Ahora bien, de manera paralela al marco jurídico tenemos qué contar con una política integral de prevención del delito que impulse una verdadera cultura de legalidad, es indispensable involucrar de manera coordinada y coherente a todas las instituciones públicas a fin de integrar los aspectos económicos, de desarrollo social, desarrollo urbano, educación, integración familiar, protección al medio ambiente, inversión productiva, promoción del deporte y la cultura.

No podemos concebir la prevención del delito como un simple problema de policías y ladrones, no podemos aceptar que la prevención consista en nombrar más policías o aumentar las penas, acciones aisladas de este corte sólo reflejan la incapacidad de actuar en contra de los factores criminógenos y no dan una solución integral; otro aspecto fundamental a tratar es la integración de un sistema nacional de inteligencia delictiva con participación ciudadana.

En materia federal, es necesaria la integración de todas las policías federales en una sola policía; debemos hacer nuestro mejor esfuerzo por mejorar la procuración e impartición de justicia con una policía unificada en todo el país, profesional, con mandos, criterios, tabulación de salario, etcétera.

No es posible que existan policías en nuestro país que ganen 750 pesos a la quincena, necesitamos un verdadero servicio civil de carrera que garantice un nivel de vida acorde con las responsabilidades de los servidores públicos que los aleje de la corrupción, que haga que la sociedad nos sintamos orgullosos de que nuestros hijos sean policías, agentes ministeriales o peritos. Debemos recobrar el respeto de la sociedad y ello se logra sólo con resultados.

En lo que se refiere al sistema de readaptación social no podemos permitir que la cárcel sea el mecanismo público de destrucción de personas, ni un lastre económico para los contribuyentes, tenemos qué lograr autonomía financiera y de presupuesto, privilegiar la educación, el trabajo, la capacitación para el trabajo como formas de reinsertar a la sociedad a quienes han cometido un delito, esto sin dejar de reconocer que la sociedad y las victimas quieren sentirse satisfechas de que quien trasgreda la ley obtenga la sanción que legalmente le corresponde.

Sin dejar a un lado el fin, por supuesto preventivo y especial de la pena, pero sin hacer  que el derecho penal meramente represivo, inhumano y desproporcionado, debemos encontrar el justo medio entre la retribución y la readaptación social, para lograr lo anterior somos conscientes que se requiere dotar de recursos financieros suficientes y concretamente transparentes atados a mecanismos de rendición de cuentas, a programas claros e indicadores precisos.

Finalmente quiero expresar que el combate a la inseguridad en México debe ser motivo de unidad y de acuerdo, no el origen de nuestras diferencias. Entendemos que los partidos y sus candidatos tienen el derecho a criticar la situación, pero principalmente tienen el deber de plantear alternativas y entre todos tenemos qué ayudar para lograr que el tema de la seguridad no siga siendo un botín político.

Exhortamos a los candidatos y a los partidos a que establezcan un compromiso común con la seguridad y la justicia, de tal manera que quien llegue a la presidencia tenga el apoyo de los demás, incluido los legisladores, para combatir de manera eficiente la delincuencia.

Lo que proponemos refleja un consenso surgido de la interlocución con académicos, especialistas, victimas,  grupos de enfoque, ciudadanos en general y autoridades.

Todavía queda mucho por hacer, sabemos que ésta no es la única vía para solucionar los problemas de inseguridad y justicia, sin embargo, estimamos que ofrece una buena base para avanzar en el camino que debemos seguir.

Señoras y señores, creo firmemente que la pluralidad del pueblo de México, la pluralidad en los social y político puede lograr un gran acuerdo nacional que sea la base ciudadana de una política pública en lo inmediato y en el futuro.

Los invitamos a que se sumen y se involucren en este esfuerzo y sobre todo a que crean desde el fondo de su corazón que juntos podemos construir un país, diferente, un país mejor para todos nosotros y para nuestros hijos, muchas gracias.

Presentador:
Tiene la palabra el contador público Alfonso Gorgón Hernández, presidente de la asociación civil Comunidad de Participación Ciudadana e Inseguridad Pública, en Durango.

Discurso de Alfonso Gorgón Hernández, Presidente Comunidad de Participación Ciudadana e Inseguridad Pública, en Durango A.C.

A todos ustedes muy buenas tardes, saludo en las personas de don José Natividad González Parás, don Carlos Slim Helú, don José Luis Barraza y don Eugenio Hernández Flores; a todos los integrantes del presidium.

Estimados miembros del presidium, al sector productivo y a la sociedad organizada de Durango, nos complace sumarnos a este valioso ejercicio ciudadano, saludamos y nos adherimos a esta iniciativa, no sólo con las palabras o la tinta, sino con el compromiso de generar acciones concretas que permitan la realización de cada uno de los puntos señalados en el acuerdo nacional que hoy firmamos.

Resulta alentador constatar cómo hoy en el caso de Durango la voluntad con que los diversos sectores de la sociedad mexicana están asumiendo el compromiso de tomar parte activa en las decisiones y el rumbo de la nación.

Basta recordar cómo las crisis económicas, políticas, y sociales de nuestro México hizo ver la insuficiencia del Estado y la necesidad de redescubrir a la sociedad, una sociedad que comienza a revalorarse y a reconstruir su independencia, autonomía y capacidad.

La existencia de iniciativas como ésta y muchas otras, capaces de colocar los asuntos sociales en la agenda pública, hacer ver a todos que la influencia de actores específicos de la sociedad es real.

El valor central del acuerdo que hoy firmamos está en la demanda de la sociedad mexicana, a los actores políticos, para unirse en lo esencial y aceptar una agenda mínima de transformaciones a las instituciones vía el marco legal que nos rige, para fortalecer el Estado de Derecho, la unidad y la competitividad en México, sin importar partidos o personas, ganadores o perdedores luego de la contienda electoral del próximo 2 de julio.

La participación ciudadana en la vigilancia en esta trascendente misión es toral y apolítica, es un asunto tan importante que no se le debe dejar solamente en manos de los políticos, puesto que los ciudadanos queremos ser actores y ya no simple espectadores o victimas de la política.

Solamente podremos fincar nuestro futuro en la certidumbre del respeto a la ley y a las instituciones en una nueva cultura política, basada en principios éticos, bajo la convicción de que gobernar es servir al bien común, trabajando todos los mexicanos en la unidad, en lo esencial, con una participación cívico política de la sociedad intensa y comprometida.

A los empresarios nos preocupa el incremento de los índices delictivos de nuestro país, y si bien es cierto que Durango es uno de los estados más seguros gracias a las acciones del gobierno estatal y a la participación ciudadana, también es cierto que debemos de reconocer que la inseguridad avanza en sus diversas expresiones, lo cual inhibe las posibles inversiones que tanto requiere nuestro estado.

Por lo anterior a nombre del sector productivo de Durango, proponemos una participación real de la sociedad civil organizada en el renglón de la prevención, que se abra a la sociedad todas las acciones del gobierno sobre el tema que hoy nos ocupa, sabedores que éste es un tópico de responsabilidad del Estado Mexicano; la creación del servicio de carrera policial, dignificando esta actividad y fomentando la especialización; destinar mayores recursos a la seguridad pública, estableciendo políticas y medidas de transparencia que permitan conocer su efectividad en la lucha anticrimen; la aprobación de una reforma al sistema de justicia penal en México que facilite la intervención de las autoridades en los crímenes, sin importar su monto o gravedad pero que destierre si la corrupción y la impunidad.

Se debe tener presente que la participación ciudadana se ve entorpecida no sólo por la falta de volunta política, sino también por las reducidas capacidades de los gobiernos, pues para muchos es suficiente con tener una estrategia de comunicación con los ciudadanos, que no es lo mismo la real y verdadera participación ciudadana.

Recordemos todos que la seguridad pública es compartida, gobierno y sociedad, hagamos este acuerdo realidad y un México del que podamos estar orgullosos para heredarlo a las próximas generaciones. Muchas gracias.

Presentador:
Hace uso de la palabra el licenciado Gabriel Maldonado Tomarejo, presidente de Grupo MP.

Discurso de Gabriel Maldonado Tomarejo, presidente de Grupo MP, Tamaulipas.

Natividad González Parás, Gobernador Constitucional del Estado de Nuevo León; señor Eugenio Hernández Flores, Gobernador Constitucional del Estado de Tamaulipas; distinguidos miembros del presidium, estimados amigos.

Como empresarios sabemos que sacar adelante a nuestro país es una responsabilidad compartida, una responsabilidad compartida que demanda un gobierno sólido, solvente y capaz, pero también una sociedad comprometida que invierta, que le apueste y que esté dispuesta como iniciativa privada a generar los empleos bien remunerados que requiere nuestro país.

La inseguridad pública es un lastre terrible que afecta a nuestro desarrollo, inhibe inversiones, detiene posibles alianzas, frena el turismo. Nosotros sabemos que el gobierno debe actuar con determinación y con firmeza para resolver la inseguridad que tan gravemente afecta a nuestro país, y nosotros debemos respaldar todas aquellas acciones inteligentes, adecuadas que permitan  que este grave lastre sea arrancado.

El respeto a la ley es fundamental, la mayoría de los mexicanos resolvemos nuestras diferencias en un marco de diálogo, y buscamos establecer consensos, pero cuando es necesaria buscar la procuración de justicia, debemos tener la absoluta confianza en nuestros misterios públicos, en nuestros jueces, en todos aquellos responsables de que la justicia sea impartida de una forma transparente, rápida e imparcial.

Como sector privado sabemos que el origen de la inseguridad pública está gravemente afectado por la terrible impunidad que existe en nuestro país y también por la desigualdad.

Respecto a la impunidad, le corresponde al gobierno actuar con firmeza y erradicarla; respecto a la desigualdad, tenemos una gran responsabilidad como sector privado para buscar a través del desarrollo que esto sea resuelto.

Nuestro compromiso como sector privado debe ser contribuir al desarrollo para que desde esa parte, que es la parte que nosotros podemos hacer y con las acciones correspondientes al gobierno, logremos generar este círculo virtuoso que en el marco de estos acuerdos se ve con toda claridad.

Debemos dejar atrás tanta confrontación y tanto desgaste que nos ha hecho como país y como nación perder mucho  tiempo y perder grandes oportunidades, para generar un círculo virtuoso en cada uno de los que somos jugadores de este sueño de sacar adelante a nuestro país. Hagamos nuestra parte. Nosotros como empresarios en lo que a nosotros nos toca asumimos ese compromiso. Muchísimas gracias.

Presentador:
Enseguida hace uso de la palabra la licenciada Graziella Fulvi D’ Pietrogiacomo , Directora de la licenciatura en Ciencias Jurídicas de la Universidad Regiomontana

Discurso de Graziella Fulvi D’ Pietrogiacomo , Directora de la licenciatura en Ciencias Jurídicas de la Universidad Regiomontana

Honorables del presidium, señores y señoras.

Antes que todo agradezco el espacio que como integrante de la sociedad civil neolonesa se me brinda, y voy a enfocar mi charla exactamente en ese tópico, pero primero, quizá para hacer ver  mis orígenes lejanos, quiero resaltar una frase de Giovanni Sartori.

Giovanni Sartori dijo que la verdadera amenaza a la democracia va más allá del narcotráfico y el terrorismo, esta amenaza es la consolidación sola o en pocas manos del poder político, económico ó mediático; no comparto el pensamiento de Sartori y perdóneme el atrevimiento, pero si debemos preguntarnos como sociedad civil, ante este aparente o ineludible trinomio, ¿qué correctivos podemos tomar para que esta concentración pueda ser benéfica y no necesariamente perjudicial para los ciudadanos?.

Claro que al hacerme la invitación y obligarme a reflexionar un poquito más sobre la sociedad civil, la primera pregunta que me vino a la mente, y creo que la compartimos muchos y que inquieta es: Bueno, ¿desde cuándo y por qué hemos asumido que al hablar de sociedad civil estamos refiriéndonos a algo que se contrapone al Estado y su aparato? ¿qué no se supone que deberíamos ir de la mano, no se supone que vamos hacia la misma dirección buscando un bien común? ¿desde cuándo entonces nos hemos divorciado del Estado, o quién, o quiénes, o qué nos ha divorciado del Estado?

Me resisto a aceptarlo, y sé que gran parte de la sociedad civil de este estado, y confío de este país, comparten mi sentir.

Creo que debemos ser muy claros en reconocer que si bien podemos ser la voz que no descansa o no deja descansar la conciencia pública, tampoco debemos asumir como definitivo y permanente esta separación, so pena de convertirnos en otro poder o en otro Estado dentro del Estado, en un poder paralelo que no lleva a ningún lado.

Bueno, hubo hace unos tantos años políticos que hablaban de convergencia paralela, pero todavía estamos preguntándonos ¿qué diablos quisieron decir?, ¿verdad?, así que no creo que tengamos qué caer en esto.

La sociedad civil es, por así decirlo, o debe ser la parte más pragmática del quehacer social, es obedecer la voz ajena a toda ideología cuya única ocupación y preocupación sea el logro de aquellos estándares de bienestar social para el mayor número de ciudadanos o quizás para todos los ciudadanos, por qué no, se vale soñar todavía; coadyuvar al poder político en la supervisión del cumplimiento de objetivos precisos y focales, ya lo han dicho mis antecesores: salud, educación, seguridad, vivienda, empleo, equidad; evitar eliminar como sociedad civil cualquier sospecha de apología de una u otra corriente política, so pena de perder credibilidad.

Y buscando contestar todos estos porqué, quizá la respuesta más sencilla de lo que uno se imagina entre la ley escrita y la vida real todos sabemos que hay mucha distancia. Si alguno nos preguntara -Oye, ¿qué tengo qué hacer para conocer México?-, Quién de ustedes se atrevería a decirle: ve a violar nuestra leyes para saber lo que realmente pasa en este país. Creo que nadie.

Quizá por esto la sociedad civil se ha alejado, aunque parezca poético lo que voy a decir, de veras así lo siento; a veces hace faltar alejarse, hay que mirarlo desde lejos, porque para poder amar de verdad, y quienes aman a la patria lo saben, hay que sentir el dolor que produce ver lo que tenemos contra lo que tenemos derecho a tener y lo que queremos ser como país.

La sociedad civil se ha separado porque quienes se conforman con el statu quo no son los ciudadanos que necesita este país para asegurar su desafío; la sociedad civil se ha alejado porque tiene más fe en la renovación educativa que política, confía más en el mejoramiento de las relaciones interpersonales y sociales que en las institucionales.

La sociedad civil se ha tomado el derecho y no lo vamos a dejar de ser el organismo certificador de la calidad del Estado y del gobierno en el país, así como cualquier empresa, y aquí muchos de ustedes no me van a dejar mentir, constantemente se está certificando.

La sociedad civil debe recordar constantemente al Estado cuáles son sus deberes a cumplir, para que el Estado de Derecho deje de ser rehén de tantos discursos políticos y se convierta en realidad el día a día

Hay una frase que anda por ahí, dice: “Sociedad civil y gobierno unidos para lograr un país de la más alta calidad, se puede”. Yo creo que deberíamos afirmar “se debe”. Muchas gracias.

Presentador:
Tiene la palabra el licenciado Hugo Rosales Badillo, Director de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Derecho de la Universidad Juárez del estado de Durango.

Discurso de Hugo Rosales Badillo, Director de la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Derecho de la Universidad Juárez del estado de Durango.

Buenas tardes tengan todos ustedes, Honorable presidium público que nos acompaña.

La Universidad Juárez del estado de Durango y la comunidad académica de Durango se congratula con la acertada decisión de ampliar mediante el plan de extensión nacional e inclusión ciudadana el Acuerdo Nacional para la Unidad el Estado del Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo.

Reconocemos que el Pacto de Chapultepec es una expresión de compromiso y de voluntades de sectores representativos de la comunidad nacional, en torno a puntos de consensos que permitan establecer políticas de Estado para delinear el futuro inmediato de México detonando la economía y generando empleos.

Sin duda, los durangueses nos sumamos al Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo en aras de contribuir a la agenda de este evento regional que se celebra en esta ciudad de Monterrey, donde se aborda el tema el Estado de Derecho y la seguridad pública. Proponemos la integración de un equipo para revisar y formular propuestas para una profunda reforma al sistema de impartición de justicia.

En la actualidad debemos reconocer que nuestro marco jurídico no es del todo adecuado a las expectativas y a las condiciones de nuestro tiempo, subsisten atrasos, vicios y carencias en materia de seguridad pública, procuración e impartición de justicia, combate a la corrupción e impunidad, no hay seguridad jurídica y existe violación a los derechos fundamentales, en especial en agravio de los grupos sociales más vulnerables.

Así, muchos miembros de nuestra comunidad nacional abrigan legitimas dudas y preocupaciones por la vigencia del Estado de Derecho, reconocemos, sin embargo, que el Estado de Derecho es garantía para una convivencia social armónica y el pleno desarrollo nacional, pues sólo, sólo el Estado de Derecho permite el despliegue de las potencialidades de cada individuo y de la sociedad en su conjunto.

El ideal del hombre, de hombres y mujeres ha sido que las conductas de los individuos y las autoridades se guíen por lo dispuesto en las normas jurídicas, en este contexto tenemos qué revisar la forma en que se imparte justicia en este país.

A manera de ejemplo, basta con señalar que todas las controversias de cualquier índole, salvo la materia electoral, pueden terminar en manos de los tribunales colegiados de circuito del Poder Judicial de la Federación, es decir, cualquier tipo llámese civil, penal, mercantil, familiar, agrario, laboral, fiscal, administrativo finalmente lo resuelven los tribunales colegiados de circuito del Poder Judicial de la Federación, estos órganos jurisdiccionales se integran por  tres magistrados que a su vez tiene adscritos tres secretarios de estudio y cuenta, quienes son los que formulan las sentencias.

Pues bien, donde hemos advertido que radica el problema es que en un día a la semana los tribunales colegiales de circuito sesionan para resolver o votar entre 30 o 45 asuntos, los tribunales que no son especializados, lo que es completamente absurdo y fuera de razón, se simula, se simula la discusión de los asuntos por parte de los magistrados de los tribunales colegiados de circuito, no es posible que en una sesión de un solo día se analicen 45 asuntos que han cargado años en resolverse en tribunales de primera y segunda instancia.

Es sabido por todos los involucrados en la administración de justicia, por los abogados litigantes, que los secretarios de estudio y cuenta de los tribunales colegiados tienen que entregar entre tres y cinco sentencias por semana a sus jefes, a los magistrados, esto significa que tienen qué sacar una sentencia diaria, los que entregan cinco sentencias o bien dos días se dedican a un expediente para sacar una sentencia, aquellos secretarios que no cumplen con la cuota y entregan tres sentencias; en consecuencia, resulta que un magistrado recibe cinco sentencias de sus tres secretarios de estudio y cuenta, cinco por tres 15, ese magistrado tiene qué leer esas 15 sentencias, más las otras 15 de sus otros dos compañeros, son 45 sentencias en una sola semana.

45 expedientes que llevaron años en los juzgados civiles, en los juzgados penales, lo cual es humanamente imposible, lo que redunda en la falta de calidad de sentencias, ausencia de los razonamientos, se genera pobreza jurídica y lo más delicado es que en muchos casos se falle ilegalmente, provocando incertidumbre y zozobra de los gobernados.

Una muestra palpable, real de la incertidumbre jurídica son los numerosos casos de contradicción de tesis que actualmente se están generando en los tribunales colegiados de circuito.

Por lo corto de mi intervención es el único caso que podemos señalar, hay muchos más, sólo hacemos referencia a una muestra con el fin de proponer en concreto que se forme un equipo de alta eficiencia, con la participación y representación de todas las entidades federativas, para que se formule un diagnóstico y se propongan soluciones integrales que comprenda a todos los órganos jurisdiccionales, pues sólo así se puede lograr un Estado de Derecho democrático, en donde se nos dé certidumbre y seguridad en el goce de nuestro derechos y en el ejercicio de nuestras libertades. Muchas gracias.

Presentador:
Enseguida, hace uso de la palabra el ingeniero José María Leal Gutiérrez, Rector de la Universidad de Tamaulipas.

Discurso de José María Leal Gutiérrez, Rector de la Universidad de Tamaulipas.

Licenciado José Natividad González Parás, Gobernador del Estado de Nuevo León; ingeniero Eugenio Hernández Flores, Gobernador del Estado de Tamaulipas; don Carlos Slim Helú, señores miembros del presidium, todos, amigos y amigas.

Resulta alentador que un número significativo de actores económicos y sociales de nuestro país se hayan conjuntado para impulsar una serie de acuerdos mínimos para que las principales fuerzas políticas de México, con plena conciencia de los equilibrios relativos entre ellos, a nivel nacional adopten actitud positiva e incluyente en la atención y solución de los problemas más apremiantes para detonar el crecimiento económico y el bienestar social que necesitamos en un estado público.

Si uno o más sectores de la sociedad actúan con responsabilidad, es muy probable que los demás también tienden a hacerlo. Construir el México de mañana es tarea de todos, del gobierno, de la sociedad y de cada mexicano.

Sabemos que el Estado de Derecho es una idea moderna, un concepto para dejar atrás el asiento de la legitimidad del poder en criterios de liderazgo tradicional, inspirado en razones divinas o de liderazgo carismático, inspirado en las virtudes del gobernante, por ello, constituye un principio político de igualdad, un concepto político sustentado en la vida democrática para el ejercicio del poder.

Nuestro deber como sociedad es abrazar definitivamente la idea del gobierno, de las leyes, por las leyes y con las leyes, como la única vertiente cierta y confiable para que se ejerzan potestades públicas.

Vivir en un Estado de Derecho significa lograr verdaderamente que la Constitución y las leyes se respeten y se cumplan, significa que lo que lo que esos cuerpos legales ordenan es lo que en realidad sucede en el devenir cotidiano de las actividades públicas y privadas; cuando la ley no se aplica, cuando la ley no se cumple y quien la quebranta no es objeto de la sanción prevista, se disminuye la seguridad que debe emanar para todos en torno  a las consecuencias de los actos propios y ajenos, es despertar la inseguridad en sus diversas manifestaciones. Una sociedad sin seguridad pública y sin seguridad jurídica vive en la incertidumbre y ésta no permite mirar al futuro y avanzar con paso firme.

Debemos aplaudir la visión complementaria de los Acuerdos de Chapultepec, entre el necesario imperio del orden jurídico, la posibilidad de alentar el desarrollo con justicia, de impulsar la formación de capital humano y social, de generar un desarrollo acelerado del capital físico del país y de modificar normas y prácticas administrativas, porque si bien los problemas sociales pueden aislarse para su mejor comprensión, en el fondo sus soluciones implican el conjunto de todas las perspectivas y puntos de vista.

La mejoría integral de nuestra sociedad requiere atender las diversas partes donde existen conflictos en cuestiones no resueltos, nuestra democracia no podrá consolidarse en forma  óptima si no atendemos los problemas de inseguridad pública y si no consolidamos el Estado de Derecho, porque en esas condiciones, se minan las libertades individuales, los derechos fundamentales de las personas y los derechos sociales de quienes, por su condición de colectividad determinada, las conquistaron. Muchas gracias.

Presentador:
Tiene la palabra el ingeniero Alberto Fernández Garza, Presidente de Caintra de Nuevo León.

Discurso de Alberto Fernández Garza, Presidente de Caintra de Nuevo León.

Muy buenas tardes a todos, estimados miembros del presidium, damas y caballeros.

El éxito de las economías es lo que saca a las naciones de la pobreza, es lo único que reduce el número de pobres y los mexicanos no han hecho esto muy bien en los últimos años, y no me refiero al último sexenio, me refiero a los últimos 30.

México no ha tenido un enfoque concreto a fomentar el crecimiento de la inversión, México no ha sido capaz de acordar y perseguir acuerdos y objetivos de mediano y largo plazo para garantizar su desarrollo.

Nuestra economía andaría mucho mejor con la reformas pendientes y los partidos no se han podido poner de acuerdo para realizarlas, a ratos se oponen unos, a ratos se oponen otros, siempre en una misión de conseguir votos y siempre demostrando una amplísima capacidad para echarle la culpa a los otros.

Yo me imagino este proceso con todos los partidos y los actores políticos, de acuerdo en el interés de resolver la economía de los mexicanos y reservar otros temas para la lucha política; no me imagino un proceso en el que todos los actores de la sociedad estemos juntos en lo que buscamos, para tener una mejor patria.

Los empresarios son los que sustentan el progreso de la economía, son empresarios privados, igual que los directivos de empresas públicas, como de monopolios estatales, Pemex, CFE, los que están al frente de las empresas.

El rol de los empresarios en la economía no es sustituible, hay gobiernos populistas de otros países que han atacado, eliminado empresarios para formar otros, las empresas no andan solas.

Caintra representa el interés de los industriales regiomontanos y estamos totalmente de acuerdo con las premisas del Pacto de Chapultepec, que se firma con la intención de tener un acuerdo nacional que impulse el desarrollo, garantice la estabilidad de empleo y fomente el crecimiento económico.

Es necesario desligar la discusión política de las campañas para la Presidencia, para el progreso de los mexicanos, es necesario desligar el progreso real de nuestra patria del río político, es necesario que la economía se desarrolle sin importar quién sea el gobernante en turno, es necesario perseguir el desarrollo y el progreso de México. Muchas gracias.

Presentador:
Enseguida tiene la palabra el ingeniero Carlos Slim, Presidente del grupo Carso.

Discurso de Carlos Slim, Presidente del Grupo Carso.

Muy buenas tardes, quiero antes que nada agradecerle al señor Gobernador de Nuevo León su cordial hospitalidad, y tanto al Gobernador de Nuevo León como al señor Gobernador de Tamaulipas, al representante del Gobierno de Durango su apoyo y su presencia. Muchas gracias señores gobernadores. También a Maria Elena Morera, que nos coordina en este tema, a la Comisión de Información y Seguimiento, señores del presidium, señoras y señores.

Ha sugerido el señor Gobernador de Nuevo León hacer algunos comentarios generales sobre el acuerdo. Independientemente del tema que hoy nos ocupa, entonces me voy a permitir comentar que este acuerdo fue suscrito en Chapultepec el 29 de septiembre por cerca de 500 personas, instituciones, organizaciones de trabajadores, campesinos, organismos empresariales, instituciones de estudios superiores, universidades, intelectuales, celebridades, etcétera.

Entre ellos hay 23 sindicatos y confederaciones, 14 organizaciones sociales y campesinas, 51 organismos empresariales y cámaras, 110 medios de comunicación y comunicadores, 28 universidades e instituciones educativas, intelectuales, deportistas y artistas, organizaciones no gubernamentales, empresarios en lo personal, instituciones de salud y fundaciones, colegios de asociaciones de profesionistas, etcétera, incluyendo asociaciones, líderes religiosos y representantes religiosos y, por supuesto, sí, el sector financiero y la banca.

Asimismo, posteriormente ha sido considerado por los partidos políticos y sus candidatos, hay tres que no lo han firmado, pero han manifestado públicamente su acuerdo en el Acuerdo, valga la redundancia.

Es importante que en México podamos desarrollar una cultura del acuerdo, sabemos que los problemas no se van a resolver con leyes ni acuerdos, que necesitamos empezar por ello y ojalá próximamente se pueda afirmar en México, en forma generalizada, que en México estamos de acuerdo.

Me voy a permitir leer algunas de las informaciones, de los textos, para que pueda quedar más claro:

“El pasado 29 de septiembre un grupo de plural de ciudadanos mexicanos de ambos sexos y de diversos ámbitos de qué hacer nacional, la ciencia y la academia, la cultura, la empresa, la acción social y sindical, la comunicación, el arte y el deporte firmaron en Chapultepec este Acuerdo.

El propósito central de esta iniciativa es convocar a todos los sectores de la sociedad, a los servidores públicos y a los políticos en torno a puntos de consenso que permiten establecer políticas de estado para delinear el futuro inmediato y mediato de México.

Los convocantes de este acuerdo aspiran a que la nación encuentre un rumbo y objetivos generales compartidos por todos los mexicanos; independientemente de sus posiciones políticas, ideológicas, culturales y sociales; desean que los intereses comunes sean fundamento para adelantar el desarrollo del país, sin que su marcha general se vea afectada por los cambios en la correlación de fuerzas partidarias o por los vaivenes de la economía mundial; buscar por medio de esta iniciativa aportar a la república elementos de claridad, certidumbre y confianza.

Pero estos factores no pueden provenir de la expresión de un sector aislado ni de un pacto de cúpulas, es necesario que los mexicanos de todos los ámbitos y de todas las posiciones se sientan representados en un documento en el que se manifiesten los objetivos generales del país para los años siguientes, ésta es la propuesta elaborada por los firmantes del acuerdo.

Los adherentes al acuerdo tienen clara la necesidad de que su iniciativa se enriquezca y se perfeccione con la aportación de otras voces del ámbito nacional y con la suma de voluntades” , -que es lo que hoy nos ocupa-.

Es importante destacar que hace alrededor de dos meses todos los gobernadores de manera unánime y el Jefe de Gobierno del Distrito Federal lo suscribieron, lo cual le da una gran fortaleza e importancia a la posibilidad de que nos pongamos de acuerdo para tener objetivos que se conviertan en políticas de Estado.

Me voy a permitir también leer otro texto de una de los miembros de la comisión de información y seguimiento que es Ángeles Mastretta, voy a leer solamente una porción del texto, dice:

“Sin embargo, no sólo quienes analizan o cuentan la política, no sólo quienes la hacen o la mal hacen, no sólo quienes tienen empresas o bancos o ministerios, sino todos los mexicanos necesitamos pensar en qué queremos hacer con nuestro país. Qué tanto nos urge sentirnos responsables de su destino, mirarlo desde dentro, desde el fondo, desde nuestra desconfianza en la ley hasta nuestra confianza, a veces ciega, en que somos lo mejor que hay en el mundo y que como México no hay dos y que nos entierren en nuestra tierra aunque la hayamos dejado sin árboles, sin siembras, sin paz social que la proteja y nos ayude a vivir en ella con dignidad y cobijados bajo un modo de vida que no signifique ni sujeción, ni silencio, ni emigración obligada, ni aberración, ni pobreza, ni arbitrariedad.

Necesitamos ponernos de acuerdo en muchas cosas, entre otras en que ponerse de acuerdo no es ni quedarse callado cuando alguien piense distinto, ni acallar a quien piensa distinto, ni aceptar que otro nos avasalle, ni avasallar a otros.

Se oye como algo muy dicho: respetar, conocer y compartir con los demás. Pero la verdad es que cada vez nos cuesta más trabajo entendernos y cada vez hacemos más ruido cuando no nos entendemos.

El frágil hilo que sostiene las relaciones entre la imaginación y la realidad puede tejer una obra de arte, pero también puede propiciar el caos. Es lícito y lógico que cada quien vea el mundo y lo descifre según lo que le sucede, sin embargo no nos conviene luchar por separado para ser vencidos juntos.
Hace poco tiempo, apenas unas décadas, que descubrimos el placer de pensar en voz alta. Ejercerlo puede ser una de nuestras fortalezas fundamentales si conseguimos hacerlo con inteligencia, responsabilidad y respeto. No siempre ha sido así.

Hace mucho rato que discutimos sin rumbo, mientras nuestro país se va quedando atrás en los índices de desarrollo, en la capacidad de su economía, en la distribución justa de la riqueza, en el derecho a la seguridad física de quienes lo habitamos, en conocimientos tecnológicos y científicos, en confianza entre nosotros y en nosotros.

A veces pensamos que estar de cara al 2006 es como estar de cara a la pared. Y discutimos, ¡cómo y cuánto discutimos!. Mientras sucede así, otros países crean empleos, buscan salidas, distribuyen el ingreso con sensatez y justicia, convencen a sus habitantes de que es necesario cumplir la ley, abdicar de la arbitrariedad, actualizar sus cabezas, pagar impuestos, hacerse responsables de sus hijos, darles educación y salud, impedir la violencia dentro y fuera de las familias. Salvarse.

Tenemos muchas debilidades, pero también grandes fortalezas. Creo también que este nuestro país desordenado y arbitrario, prodigioso y creativo, ambivalente y pródigo merece que hagamos con él una obra de arte.  Creo que con lo que tenemos se puede hacer. ¿Qué nos falta?. ¿Con qué tejemos bien el hilo entre lo que es la realidad y lo que deseamos que sea? Pienso que concentrando nuestro esfuerzo en reunir nuestras virtudes para contarlas y ordenarlas, conocer nuestras debilidades para fortalecernos juntos: No cada uno por su lado, cansándose de más para conseguir menos, (...)

¿Qué nos falta?. Acordar, ceder, imaginar juntos la vida pública, para poner en ella muchas de las cualidades que encontramos con frecuencia y naturalidad entre quienes rodean, cobijan y mejoran nuestra vida privada.

Busquemos un acuerdo. Este país nuestro tiene muchas fortalezas, convengamos en que nos urge ponerlas juntas y darles una razón de ser. Hagamos una obra de arte. Este nuestro país y su destino, su armonía, son nuestra responsabilidad. Encontremos un acuerdo.”

Estas son las palabras del texto que para esta comisión y participando en ella, preparó Ángeles Mastretta.

Creo que este texto puede dar una idea de cuál es la intención, el origen, al igual que el texto anterior que había leído, me voy a permitir hablar del tema un poquito, a lo mejor me estoy alargando mucho, pero vale la pena hacer notar y profundizar más en esto del Estado de Derecho y la seguridad jurídica.

Hace poco un amigo que hizo un gran estudio sobre China me da una síntesis de este estudio y dice: Los problemas de China, lo que ha hecho China, los programas que son notables, cómo está pensando con políticas de largo plazo, etcétera, etcétera. Y entre las cosas que comenta es que “desde 1978 pasó de una economía planificada a una economía de mercado con orientaciones, y que su estructura social tradicionalmente agrícola ha cambiado la industria de los servicios; que las dos terceras partes de las empresas ya son de capital no estatal”, pero que esto, ese desarrollo, ese cambio de civilización, de una civilización feudal a una civilización muy avanzada, inclusive en conocimiento tan rápido como el que está dando China, “las consecuencias es que no se ha alcanzado un desarrollo armónico, no hay armonía entre zonas rurales y urbanas, no hay armonía entre regiones del territorio, se ha polarizado la sociedad, han cambiado las relaciones, ya no son amigables y tienen grandes retos para la sustentabilidad”.

Y plantean el reto futuro en un seminario de septiembre del año pasado, dice: “El reto es construir relaciones armónicas y restablecer un sistema sano de valores entre las personas de la sociedad, ayuda mutua, dentro de las familias, -es China, esto es 2005- respeto e integridad entre la población entre pobres y ricos, proporcionar trabajo para los que pueden crear armonía entre la sociedad, la naturaleza y el medio ambiente”.

Y llevan a estas cuestiones que son las que consideró fundamentales: “cómo construir una democracia para garantizar los derechos de los individuos y sus intereses –China- gobernar al país bajo la ley, -repito, gobernar al país bajo la ley- para garantizar los derechos de las personas -y, por último-, administración en un marco de derecho para conocer las reglas y cumplirlas, -o sea marco de derecho para conocer las reglas y cumplirlas-.

Platicábamos ayer en la noche, inclusive hoy en la mañana el lema de Emiliano Zapata, el lema de Emiliano Zapata como terminaba sus documentos es “Reforma, libertad, justicia y ley”, “Reforma, libertad , justicia y ley”. Es claro que sin ley, sin leyes la convivencia es muy difícil, es imposible.

Y quiero hacer unos comentarios muy generales,  rápidos sobre algunos puntos de vista.

Primero necesitamos establecer un documento como condición necesaria. que sean pocas leyes, simples y que se cumplan, y razonando sobre esto y que no cambien.

Hemos visto cómo se ha modificado nuestra Constitución, cómo cada vez que se requiere resolver un problema se hace una ley, o cuando no se puede resolver se hace otra ley, cómo se regula y se regula y se hacen leyes y leyes.

Pero también no solamente hay leyes religiosas, centenarias, la Constitución de Estados Unidos ha tenido muy, muy pocas enmiendas, es pequeñísima y las enmiendas son pocas.

Se necesitan establecer reglas, se necesitan establecer reglas de convivencia, no se puede pensar que se pueda convivir sin reglas que se cumplan, no reglas que se manejen o leyes que se manejen discrecional o arbitrariamente, que no sean aplicadas a criterio a interés, a modo de los funcionarios públicos, etcétera; necesitamos tener estas leyes pero al mismo tiempo, y es una de las cosas en el tema que estamos trabajando, creemos que hay que  diferenciar delitos mayores y delitos menores, de manera que los delitos menores se juzguen en libertad.

No es posible que en delitos menores se lleven los procesos cuando la gente está en la cárcel, sabiendo además que las cárceles están saturadas, que son escuelas de delincuencia, entonces es fundamental hacer esa diferencia para que los delitos que no afectan la convivencia social se puedan juzgar en libertad, y muchas veces como resultado de esos procesos resulta que son inocentes. Ese asunto es muy importante, creo que es fundamental, tener pocas leyes, claras y que se cumplan.

Por otro lado, lo señalaba Maria Elena, es fundamental la cultura de la legalidad, que nos acostumbremos cuando las leyes sean simples, fáciles de cumplir, viables, que estas leyes eliminen las tentaciones, las oportunidades de corrupción, que simplifiquen de tal manera que no esté lleno de barreras y regulaciones que inducen a supervisión de 18, 200 solicitudes, tiempo, etcétera; hacer un análisis claro de cómo podemos simplificar todas estas cosas para evitar la sobrerregulación, las barreras que inducen a la ilegalidad.

Pero también se ha dicho que los trabajadores en general pero los trabajadores públicos en particular tengan salarios bien remunerados y seguridad social, para que no tengan esa necesidad,- como los sueldos que señalaba Maria Elena-, que lo que están planteando por definición es una situación de corrupción, seguramente, que tendrá qué darse para que pueda esa persona sobrevivir.

Es claro que el sueldo bien remunerado articula la familia, articula la sociedad y facilita la gobernabilidad, entonces necesitamos llegar a ese estado. Los servidores públicos cuando se oye que se van a bajar a la mitad los sueldos, parece ser que preocupa que pudiera haber malos sueldos para los trabajadores del Estado, que lo que puede provocar son consecuencias completamente indeseables.

Y un tercer asunto para hablar del Estado de Derecho y la seguridad, necesitamos sin duda más y mejor educación para la cultura de la legalidad y por supuesto todo lo que planteamos como objetivos, información de capital humano, mejor capital humano, capital físico, crecimiento sostenido con empleo que permita a la población tener varias alternativas de mejores empleos a través de ese desarrollo y no tenga que orillarse o a la delincuencia o emigrar a otro país, o a no tener la satisfacción, o cubrir la necesidad emocional de tener empleo que, como decía yo hace un momento, articula a la familia y a la sociedad. Muchas gracias.

Presentador:
Tiene la palabra el licenciado Apolonio Betancourt Ruiz, Secretario de Seguridad Pública del estado de Durango, en representación del licenciado Ismael Alfredo Hernández Deras, Gobernador Constitucional del Estado de Durango.

Discurso de Apolonio Betancourt Ruiz, Secretario de Seguridad Pública del Estado de Durango, en representación del licenciado Ismael Alfredo Hernández Deras, Gobernador Constitucional del Estado de Durango.

Honorable concurrencia, distinguido presidium, licenciado José Natividad González Parás, Gobernador Constitucional de Nuevo León; ingeniero Carlos Slim Helú, Presidente del Grupo Carso; ingeniero Eugenio Hernández Flores, Gobernador Constitucional del Estado de Tamaulipas, saludo también al señor Secretario de Seguridad Pública y Procurador General de Justicia del Estado de Nuevo León.

Mucho me honra participar en este encuentro regional con la representación del Gobernador del Estado de Durango Ismael Hernández Deras, en su nombre agradezco la amable invitación que nos formularon para asistir a este importante evento.

La ocasión es propicia para compartir con ustedes la posición del Gobierno de Durango en torno a este histórico Acuerdo de Chapultepec, en ese sentido deseo reiterar y enfatizar la adhesión convencida y decidida del Gobierno del Estado de Durango al espíritu y términos del Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo.

Se trata de una iniciativa oportuna, plural, incluyente y visionaria, a favor de los consensos que el país reclama para construir políticas de Estado comprometidas con el futuro de México, por esta razón los duranguenses estamos firmemente comprometidos a estimular, enriquecer, y fortalecer el contenido y alcance de este acuerdo.

En congruencia con dicha posición, si me lo permiten quiero hacer algunos comentarios específicos en relación con los objetivos nacionales del Acuerdo de Chapultepec.

Primero, compartimos plenamente el propósito de consolidar un Estado de Derecho en un régimen democrático que garantice libertades, derechos humanos, sociales y seguridad física y jurídica; coincidimos también con cada una de las siete condiciones citadas para consolidar el Estado de Derecho y la seguridad pública, en especial respaldamos la exigencia de que se dote de suficientes recursos financieros al Programa Nacional de Seguridad Pública.

En ese sentido, como Secretario de Seguridad Pública de un estado del país, puedo señalar que la primera inseguridad es la relativa a la disposición de recursos para la seguridad pública, esto es así porque el monto que cada año se asigna en el presupuesto federal a la seguridad pública es totalmente discrecional, en consecuencia proponemos que se establezca en la Ley de Coordinación Fiscal que los recursos del fondo de aportaciones para la seguridad pública se fijen como un porcentaje de los recursos del ramo 33, ello permitirá establecer con certidumbre un programa integral y de largo plazo en materia prioritaria para el país.

Así mismo, de manera respetuosa, sugerimos que se agregue la necesidad de fomentar la participación ciudadana como un elemento central en las tareas de seguridad pública. Igualmente, consideramos la grave amenaza que el narcotráfico y el narcomenudeo representan para la sociedad, el Estado y el país, proponemos que se incluya un pronunciamiento firme y enfático sobre el compromiso de combatir de manera integral este serio problema.

Segundo, respaldamos el objetivo de impulsar las reformas necesarias para estimular la inversión y el empleo, y mejorar en ultima instancia la competitividad del país, precisamente por eso consideramos conveniente hacer un compromiso explicito para avanzar en las reformas fiscal, laboral y energética con base en acuerdos amplios, construidos mediante el diálogo político.

Tercero, reconociendo la importancia de fortalecer el desarrollo del capital humano y social y coincidiendo con la necesidad de preparar a las nuevas generaciones para la sociedad del conocimiento, es oportuno que el Acuerdo de Chapultepec establezca un compromiso firme y claro para impulsar una reestructuración radical del sistema educativo nacional

Por primera vez en la historia el conocimiento constituye la primera fuente de productividad económica; sin embargo, nuestras estructuras educativas continúan rezagadas porque siguen centrando su esfuerzo en lo que aprenden los alumnos, en lugar  de hacerlo en cómo utilizan sus conocimientos adquiridos.

Cuarto, acelerar el desarrollo de la infraestructura física requiere, como plantea el acuerdo, de políticas que promuevan la concurrencia de inversión pública, social y privada, esto demanda a su vez de nuevos y sólidos marcos legales que favorezcan la certidumbre de los esquemas de inversión público privada bajo la figura, como los contratos de prestación de servicios, entre otros mecanismos.

En Durango recientemente, se aprobó una reforma constitucional que obliga al Congreso del Estado a garantizar en el presupuesto de cada año los compromisos de pago derivado de lo que hemos denominado Proyecto de Inversión y Prestación de Servicios (PIPS), con dicha reforma se ofrecen sólidas garantías a los inversionistas privados, se estimula el desarrollo de la infraestructura física estratégica y se liberan recursos públicos para la atención de otras prioridades.

Teniendo como referencia esta experiencia concreta, creemos que a nivel federal sería deseable procesar una reforma que dé mayor certidumbre jurídica a los contratos de prestación de servicios conocidos como PIPS.

Quinto, la reforma de la administración pública no sólo debe estar orientada a mejorar la eficacia y transparencia para servir a la ciudadanía, también es indispensable revisar y precisar el ámbito de atribuciones que corresponden a cada poder y nivel de gobierno, a fin de garantizar la gobernabilidad democrática y de evitar caer en conflictos entre instituciones diferentes que forman parte del Estado Mexicano.

En este sentido, proponemos que más que limitar la discusión en la necesaria reforma de la administración pública, debemos abordar el reto de la Reforma de Estado, hoy más que nunca el diseño de las instituciones incide fuertemente en su desempeño.

Amigas y amigos, el Gobierno del Estado de Durango está resuelto a constituirse, junto a muchas más instancias en todo el país, en factor de apoyo y promoción deliberada de este trascendente acuerdo.

Creemos que en esta etapa de difusión de su contenido y de inclusión de mayor número de voces y de actores conviene plantearnos algunas interrogantes, por ejemplo, ¿cuáles son los incentivos que puede provocar que los diferentes actores políticos pasemos de la lógica del enfrentamiento a una dinámica de cooperación con visión de Estado?, ¿qué elementos facilitan pasar de la incertidumbre propia de las transacciones democráticas, a la certidumbre relativa surgida de acuerdos básicos que distingue la consolidación en todo régimen democrático?, ¿cómo incorporar al proceso de globalización económica a millones de personas que no se benefician de éste, pero que sí pagan los costos de la misma en cada uno de nuestros estados?, ¿cómo convertir la enorme fuerza de los flujos financieros y de comercio internacional en factor de cohesión social, y no en fuente de desplazamiento de los mercados regionales de desigualdad y de ruptura del tejido social en nuestras regiones?, ¿qué arreglo institucional es el que nos permite conciliar de mejor manera la bondades del mercado con las del Estado?, para construir una sociedad próspera, con equidad, a través de una democracia que se constituya en el espacio natural para la construcción de soluciones, y no en la arena cotidiana para la profundización de los conflictos y la difusión de los escándalos.

Por supuesto que no tengo una respuesta acabada para cada una de estas interrogantes, pero sí tengo la firme convicción de que el elemento común para cada una de ellas es, sin duda, la necesidad de escuchar todas las voces e incorporar en las políticas de Estado la visión de las regiones y la acción responsable de las instancias de gobierno más cercanas a los ciudadanos.

Por eso, estoy seguro que este encuentro y los que vendrán en fechas próximas aportarán elementos valiosos, tanto para la reflexión como para la acción en beneficio de toda la sociedad y, por tanto, de todo México. Gracias.

Presentador:
Enseguida toma la palabra el ingeniero Eugenio Javier Hernández Flores, Gobernador Constitucional del Estado de Tamaulipas.

Discurso de Eugenio Javier Hernández Flores, Gobernador Constitucional del Estado de Tamaulipas.

Buenas tardes señor Gobernador del Estado de Nuevo León, licenciado Natividad González Parás; señor ingeniero Carlos Slim Helú, fundador y promotor de este Acuerdo de Chapultepec; señor representante del Gobernador de Durango, señores integrantes de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec, amigas y amigos.

En nuestro estado, en Tamaulipas, simpatizamos con el espíritu y los contenidos de este Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo, porque lo consideramos un proyecto de civilidad política acertada.

Además, es una iniciativa oportuna, expresión clara de un México más participativo y de una sociedad más activa y comprometida con el estilo de nuestra patria; también con la búsqueda de mecanismos más abiertos, democráticos, incluyentes y plurales que nos permitan establecer mejores bases para lograr acuerdos efectivos. Nuestro reconocimiento a todos los organizadores y promotores de este proyecto.

Este día estamos abordando un tema fundamental, un tema que es estratégico y crucial para la estabilidad, el crecimiento y la sana convivencia de los mexicanos, Estado de Derecho y seguridad pública.

Si bien tenemos Constitución y leyes, hay que reconocer que lograr su cumplimiento irrestricto es un compromiso que debemos reafirmar en todos los ámbitos de la vida económica, política y social, porque nada firme y sólido se puede levantar de la base del Estado de Derecho cuestionado, en esa lucha para que la ley sea la expresión de la voluntad legítima de los ciudadanos y que en los hechos se elija como la norma indeclinable para todos se ha visto amenazada y vulnerada por manifestaciones delictivas, que van desde los ilícitos aislados hasta el crimen organizado.

Los mexicanos tenemos derecho a caminar seguros por las calles y a disfrutar de la tranquilidad del hogar, queremos también un país en crecimiento con justicia, incluyente, en paz, con soberanía plena.

En este sentido, estamos concientes que el fortalecimiento del Estado de Derecho y el abatimiento de la inseguridad pública son los requisitos indispensables para lograr más inversión, empleo y dar respuesta eficaz a los anhelos de elevar la calidad de vida de las familias mexicanas.

Para quienes habitamos en la región norte del país esta problemática posee especial relevancia, porque la nuestra es una región que está enclavada dentro de uno de los corredores comerciales más dinámicos del mundo, y es nuestro compromiso salvaguardar esta condición privilegiada que la hacen fortaleza económica y comercial de nuestro país, por ello la exigencia de garantizar civilidad pública ocupa un lugar destacado en nuestras agendas estratégicas y en nuestras acciones de gobierno. Ante la amenaza de la inseguridad, nuestras respuestas tienen qué ser contundentes y responsables.

Como gobernador de Tamaulipas estoy convencido que avanzar en la seguridad es un imperativo que requiere de esfuerzos múltiples y coordinados entre los tres órdenes del gobierno, la sociedad civil, de recursos crecientes, de más tecnologías, y de más trabajo y prestigio institucional.

El Estado de Derecho y la seguridad pública es tema de equilibrios sociales y de gobernabilidad que logra enfrentarse con toda la voluntad, que debe de enfrentarse con mayor determinación, que debe enfrentarse con mayor firmeza, con ganas de responderle a los mexicanos, de ahí que el Estado Mexicano tenga que centrar su atención en el trabajo productivo, y no solamente responder a los actos delictivos.

A la fecha se ha privilegiado al combate a los delitos consumados, más que a la prevención de los mismos, cuando esto debería ocupar el lugar destacado en una estrategia integral para cerrar espacios a la delincuencia.

En este reglón, promover la cultura de la legalidad e identificar, científicamente, las causas de los factores que inciden a la comisión de delitos, son acciones urgentes. Es imperativo elaborar una política nacional de prevención al delito y que ésta se constituya en uno de los ejes fundamentales del sistema nacional de seguridad pública.

Es importante también, como lo estamos haciendo en Tamaulipas, llevar a cabo una reforma integral del sistema de seguridad y justicia como una política de Estado que atienda de manera conjunta, con una sola perspectiva, la problemática de la seguridad, la justicia y la aplicación de la ley.

Si la seguridad es un derecho de todos, tenemos qué colocar a la justicia también al alcance de todos, para ello tenemos que impulsar una reforma que transforme estructuras, instituciones, procedimientos legales, con el propósito de fortalecer la confianza, la transparencia y la modernización de nuestro sistema penal, que haga más eficiente y coordinada la tarea de todos a la prevención, más confiable y rápida la justicia penal, utilizando medios alternativos en la solución de conflictos.

Amigas y amigos, este Acuerdo de Chapultepec busca en la unidad y consenso de todos, mantener el ritmo de trabajo de una acción sostenida a favor de la grandeza y del progreso de nuestro país.

Agradezco esta invitación para participar en este importante foro, agradezco igualmente, como siempre, la hospitalidad de mi amigo, el Gobernador de Nuevo León,  Natividad González Paras, con quien hemos estrechado nuestros lazos de colaboración y cooperación regional.

Estoy plenamente convencido que es así, con la fuerza que nos da la unidad, escuchando todas las voces mediante foros y escenarios, como las que hoy nos reúnen, como lograremos fortalecer el Estado de Derecho y alcanzar los niveles superiores de seguridad pública.

Lograremos que el Estado de Derecho y la seguridad pública se conviertan en nuestra mejor carta de presentación para seguir atrayendo inversiones, generando riqueza, empleo, prosperidad y, sobre todo, calidad de vida para nuestra gente, no hay razón ni tiempo para rezagarnos.

Más allá de las legítimas diferencias de pensamientos políticos y militancia partidistas, los problemas de nuestras regiones, los problemas de nuestro México se deben de abordar y resolver de manera integral, en equipo y con visión de Estado.

Por estas convicciones, es que en Tamaulipas refrendamos nuestra complacencia del Acuerdo de Chapultepec, sabemos que esto es para bien de nuestra gente y de nuestro México. Muchas gracias.

Presentador:
Tiene la palabra el licenciado José Natividad González Parás, Gobernador Constitucional del Estado de Nuevo León.

Discurso de José Natividad González Parás, Gobernador Constitucional del Estado de Nuevo León.

Señor Gobernador del Estado de Tamaulipas, señores integrantes de la Comisión del Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec, distinguidos miembros del presidium, señoras y señores.

México es un país que, como sucede en nuestro desarrollo personal y familiar, avanza con altibajos en el desarrollo de su historia, mucho depende en estos altibajos de los momentos de lucidez generacional, del talento y del oficio de sus líderes; a veces también depende de la mediocridad e ineficacia de los mismos; depende de las circunstancias externas e internas, de la política internacional, de las economías globales, pero también depende, en buena medida, de las iniciativas que la sociedad y del grupo más representativos de la misma impulsan en momentos claves y estelares de su historia.

Con el esfuerzo de sociedades y gobiernos en las circunstancias del momento se escribe la historia de una nación y se da en ellos claroscuros. No todo lo que pasó en generaciones anteriores, en gobiernos anteriores, fue malo y ni todo fue óptimo.

En este proceso de evolución generacional, México sin duda ha avanzado de manera importante en su vida democrática y particularmente en la democracia representativa; hemos sido capaces los mexicanos de constituir instituciones electorales autónomas, ciudadanizadas, de ir acreditando con la lucha de distintos partidos políticos y de líderes sociales una mayor cultura de la democracia electoral y del respeto del voto; con reformas de Estado hemos construido los mexicanos sistemas de contrapesos y balances en el ejercicio de poder público, los poderes son más autónomos, hay independencia en el Poder Judicial, vivimos la alternancia y la pluralidad en el ejercicio del poder político y nuestra democracia representativa, si bien requiere aún de fortalecerse, ha vivido avances sin precedentes.

Ahora ha llegado el momento de avanzar en la democracia participativa, en donde debemos ir más adelante; una democracia que permita vincular de una forma más efectiva a la sociedad y el gobierno, una democracia que sea capaz de construir acuerdos nacionales por encima de intereses partidistas o de ideologías, una democracia participativa que genere una cultura del diálogo y de la concertación política, en donde aún tenemos asignaturas pendientes que cubrir.

Es evidente que las instancias de representación popular y su vinculación natural con los partidos políticos, que juegan un rol importante en nuestra democracia, no son instancias suficientes para votar la democracia del país y que muchas veces justamente la naturaleza de la representación popular, vinculada a los partidos políticos, ha generado limitantes en la construcción de los acuerdos.

La acción no completada, el fracaso, en el intento de tener reformas estructurales que requiere el país y al mismo tiempo las incertidumbres que tiene la población en relación a las elecciones próximas plantean como muy oportuna esta iniciativa de democracia participativa, de construcción a un gran acuerdo nacional de este grupo que ha constituido el Acuerdo de Chapultepec, un acuerdo que, como su nombre lo indica, es para la Unidad el Estado del Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo.

Celebramos que aquí en Nuevo León, con el interés evidente de grupos representativos de la población, de legisladores, de empresarios, de cámaras, de instituciones académicas, de nuestro estado y de la región, estemos ahora abordando los tonos centrales de esta iniciativa que representan una oportunidad muy grande para la nación, sobre todo ahora que estamos en vísperas de renovar el Congreso Federal y la Presidencia de la República.

Qué bueno que el tema abordado sea el del Estado de Derecho y el de la seguridad, porque como aquí bien se ha dicho, la cultura de la legalidad, el funcionamiento eficaz de las instituciones de procuración e impartición de justicia y la seguridad jurídica de las personas son elementos cruciales para que pueda darse la inversión productiva, el desarrollo y la tranquilidad social.

Aquí en Nuevo León, con la participación ciudadana hemos sido capaces de construir modelos innovadores que han sacudido inercias ancestrales en procuración e impartición de justicia, aquí se han iniciado procesos progresivos para echar a andar, entre otros aspectos, los juicios orales y la mediación, que están transformando con éxito toda una visión que se consideraba inamovible de la impartición y procuración de justicia.

Estamos luchando con la participación ciudadana para generar mejores condiciones de seguridad para todos, qué importante que este Acuerdo de Chapultepec recoja los puntos de vista de la comunidad en estos temas y se agreguen a otros más para llevarlos con la fuerza de la representación ciudadana, al margen de ideologías y de partidos políticos, a quienes tendrán la responsabilidad de gobernar al país.

Es importante que avancemos en la democracia participativa, es importante que lo hagamos ahora, y esta iniciativa de Chapultepec es sin duda una de las más completas iniciativas de compromiso ciudadano para lograr estos propósitos.

Es importante que los acuerdos que se logren oportunamente se presenten a todos los candidatos a la Presidencia, y en materia de Estado de Derecho y de legalidad se les haga ver la importancia de apegarse al Estado de Derecho, la importancia de cumplir las leyes y de no menospreciar a las instituciones de procuración e impartición de justicia, y de generar también mejores condiciones de seguridad para todos.

Yo deseo, y se lo comento a quien ha impulsado también en forma muy comprometida este proyecto, con grupos empresariales, sociales, de la sociedad civil, a Carlos Slim y a quienes están empujando este proyecto, que muy pronto estos capítulos que contiene el Acuerdo puedan concretarse,  y con la fuerza plural de la ciudadanía puedan ser presentados a los candidatos a la Presidencia de la República, a los candidatos al Congreso, para que tengan un referente obligado, sin tintes partidistas y puedan comprometerse públicamente ante la comunidad, y deseo que después que termine el proceso de renovación de los poderes públicos, también la sociedad  en forma articulada pueda contribuir, independientemente quién gane las elecciones, a la gobernabilidad del país, pensando como es de desearse una sociedad que tenga una visión de Estado en las siguientes generaciones y no sólo en las siguientes elecciones.

Les aprecio mucho su presencia esta mañana y deseo que este esfuerzo fructifique para bien de Nuevo León y para bien de México.

Presentador:
Para presentar los acuerdos y conclusiones, les presentamos nuevamente a Maria Elena Morera, coordinadora de la Comisión de Información y Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec.

Maria Elena Morera (MEM):
Bueno, creo que se han dicho tantas cosas tan importantes que me sería muy difícil resumir todo, sin embargo, sí quiero mencionar algunas de las ideas que podemos sacar de aquí de lo esencial, yo creo que en eso es indispensable. Podemos tener muchas diferencias, pero yo creo que lo esencial es México, y podemos estar unidos en lo que a todos nos conviene, y a todos nos conviene vivir  un Estado de Derecho, a veces se nos olvida esa parte.

Me decía una señora en un grupo de enfoque que hablábamos sobre el tema de la seguridad y le preguntábamos: señora, ¿qué es para usted la legalidad?”. Era una señora, era trabajadora social y nos decía: “La legalidad es como cuando llega mi hijo a la casa y tiene un lápiz que no es suyo y yo me hago tonta y sigo escribiendo y no pasa nada”, entonces yo creo que todos tenemos qué estar comprometidos al menos en lo esencial.

Los ciudadanos queremos ser actores reales de todo lo que sucede en el país, con una cultura política, basado en principios éticos.

Se hicieron propuestas muy concretas aquí, como la participación de la ciudadanía en la prevención, la creación del servicio civil de carrera, tanto en la policía como el servicio civil judicial, más recursos y con más transparencia.

La inseguridad pública ha terminado siendo un terrible lastre, decía uno de los ponentes, es preciso dejar atrás la confrontación y el desgaste para que juntos, gobiernos y sociedad, desterremos este lastre, no tenemos que olvidar que la responsabilidad es del gobierno, nosotros estamos para sumar esfuerzos pero principalmente para exigir. El gobierno debe actuar con firmeza para erradicar la impunidad, el sector privado debe actuar para contribuir a bajar la desigualdad, que es un tema que todos tenemos pendientes en México.

Otra de las ideas que me llama enormemente la atención y que creo que la debemos de tomar todos es la sociedad civil, una voz que no descansa, me parece que es indispensable que todos pensemos en eso, evitar el divorcio de las autoridades con la sociedad y de la sociedad con las autoridades.

A veces los ciudadanos pensamos que solamente nosotros estamos divorciados de la autoridad y que no queremos saber de ella, y a veces me sorprende que la autoridad muchas veces tampoco quiere saber de los ciudadanos.

La creación de un poder paralelo, tener la conciencia de que quienes conforman el statu quo no son los personajes que esta sociedad necesita.

La sociedad civil debe de recordar constantemente sus deberes con el Estado, no solamente tenemos obligaciones, tenemos muchos deberes que a veces no son cumplidos.

Detrás de las ideas, la integración de un equipo para hacer una profunda Reforma del Estado en la impartición de justicia, el análisis de todo lo que es eficiente y de todo lo que no lo es, el análisis de todo lo que debemos lograr, el análisis de la actuación deficiente y absurda de los tribunales colegiados, y también de los ministerios públicos, yo agregaría. Muchas veces la carga de trabajo es tan grande que definitivamente no pueden con ella, o sea, un Ministerio Público no puede ver 100 averiguaciones todos los días, yo creo que a la décima ya no sabe ni siquiera en dónde está leyendo.

Imaginamos la unidad de todos los actores políticos para construir un México mejor, yo creo que todo empieza con imaginarlo, pero después lo tenemos qué llevar a acciones.

Yo quiero agradecer a nombre de todas las personas que trabajamos para el Acuerdo de Chapultepec, a estos tres estados de la República tan participativos, de parte de la sociedad, de la academia, del sector empresarial y del gobierno.

Aquí hemos escuchado ideas y propuestas muy importantes que yo creo que nos van a ayudar para avanzar en el Acuerdo. El Acuerdo no termina solamente en esto, si nada más lo dejamos en que lo firmamos y en que qué bonito acuerdo, realmente nos vamos a sentir defraudados.

Esta es solamente la primera parte, los tenemos que llevar al piso, los invitamos a todos ustedes a continuar con esa tarea, estoy segura que en estos estados hay personas que tienen mucho qué aportar y estoy segura que lo quieren hacer. Los invito a todos a que sean parte del Acuerdo. Muchas gracias.

CONFERENCIA DE PRENSA

Presentador:
Enseguida señoras y señores, tenemos una sesión de preguntas por parte de los representantes de los medios de comunicación.

Moderador:
Buenas tardes. A los medios de comunicación, en la parte de atrás tenemos unos micrófonos para quienes quieran ir formulando las preguntas, solamente les pediríamos dos cosas, que identifiquen, el medio al que pertenecen y que por favor podamos concentrarnos en lo que fue la reunión de hoy, los temas del acuerdo.

Reportera no identificada: 
Los puntos del acuerdo que se está signando, que se están consensando, están dirigidos muchos de estos a los candidatos que actualmente buscan la Presidencia de la República, ¿cómo lograr que quien llegue a ese cargo realmente los cumpla? se dice que cuando se llega a Presidencia se toma el rumbo que marcaron en sus plataformas políticas, plataformas de partido incluso.

José Luis Barraza (JLB):
Precisamente es a través de la cultura del acuerdo, a través de ir sumando actores políticos, no solamente miembros de la sociedad civil, sino actores políticos, partidos, para que haya un compromiso firmado y que a través de la participación cada vez más activa de la sociedad podamos estar nosotros presionando de una manera propositiva a nuestras autoridades para que vayan cumpliendo estos acuerdos.

Si bien el acuerdo marca cinco grandes objetivos, con las condiciones necesarias para ir cumpliendo cada uno de los objetivos, necesitamos trabajar con algunas de estas condiciones por supuesto que son cómos, los  qué son los objetivos ya los conocemos, y creo que debemos estar trabajando en acciones muy concretas para ir aterrizando los cómos, para que una vez que llegue quien llegue a gobernar nuestro país, vayamos nosotros desde la sociedad civil presionando y participativamente haciendo que nuestras autoridades cumplan con esos cómos de los cinco grandes objetivos y que podamos nosotros de una manera con una visión de largo plazo con políticas de Estado, independientemente de los  tiempos políticos, de los tiempos electorales, vayamos nosotros construyendo el México que queremos, más próspero, con más justicia y que vayamos combatiendo los problemas de pobreza, particularmente con más crecimiento, con mayor justicia y con mayor empleo.

Olivia Martínez (OM), de Televisión Azteca:
¿Qué sanciones o qué castigos, aunque queden en el ámbito de lo moral, se podría  aplicar a las autoridades  que aunque firmen acuerdos como éste, pues  no hagan lo posible que esté dentro  de sus cargos para garantizar su crecimiento? Esto porque en otras ocasiones ha habido acuerdos, en otras ocasiones ha habido intentos de  buena voluntad, finalmente nada más quedan en eso. 

Si, por ejemplo, podría haber una amonestación  tipo moral para las autoridades que están coludidas con el narcotráfico, o con la inseguridad misma, o que fomentan la participación de la delincuencia  en todo el quehacer de la vida pública. O sea, que no quede nada más en buenas intenciones y que haya algún algún marco de sanciones.

Epigmenio Ibarra (EI):
Aquí se han hecho dos frases muy contundentes a mi juicio que recogen el espíritu del acuerdo.  Decían que la voz de la sociedad civil es una voz que no cesa.  Sí debe imperar en la nueva cultura política de México una suerte de sanción moral que la sociedad hace a quien gobierna, quien gobierna olvidando el principio de que se gobierna para servir.

Mientras más se sumen al acuerdo, mientras más lo enriquezcan, mientras más lo enriquezcan con sus ideas, con el debate, más difícil lo harán para los políticos que sólo piensan, como decía el gobernador González Parás en las próximas elecciones y no en las próximas generaciones, más difíciles les harán burlar los principios de gobernabilidad y de democracia que deben imperar, y de servicio.

No veo al acuerdo  como un instrumento de sanción o presión, pero sí lo veo como un instrumento de consenso, y en un futuro, cuando este país construya efectivamente un consenso poderoso y cuando no esté más divorciada la sociedad civil del Estado, los gobernantes tendrán que pensar en efecto en las próximas  generaciones, más allá de la rentabilidad precisa de las elecciones.

José Manuel López (JML) del Periódico El Norte:
¿Cómo un ciudadano común puede apoyar esta iniciativa?, hay alguna manera de recabar firmas o ¿qué están haciendo al respecto?, sobre la sociedad regia, ¿qué esperan, cómo puede apoyar la sociedad regia, qué esperan, cómo esperan que responda la iniciativa privada?.

César de Anda (CA):
Aparte de estos foros regionales que se están haciendo en diferentes ciudades del país, existen los medios electrónicos, está la página del Acuerdo, acuerdodechapultepec.org.mx, vía ese mecanismo se pueden sumar con su firma todos los interesados, pero aquí lo más importante es la transmisión de boca en boca.

Creo que  lo que aquí se viene a hacer y lo que se recogió en este evento fue ideas de mexicanos que buscan en el futuro, un futuro con mucho más certidumbre, aquí se dijo esa frase, y creo  que ese marco es lo que los mexicanos estamos queriendo. Independientemente de lo que suceda en julio, México necesita un largo plazo con certidumbre y con ganas de ser grande.

El transmitir de boca en boca, el transmitir por los medios de comunicación esas ideas  hará de este acuerdo un acuerdo factible, aterrizado y grande, y eso es lo que hoy venimos a hacer aquí al norte del país.

Moderador:
Así mismo, queremos invitarlos ahí a la salida en la mesa de registro hay hojas para sumarse al acuerdo, todos aquellos que gusten sumarse al acuerdo ahí tenemos hojas para que nos hagan ese favor. Otra pregunta por favor.

Fermín Acuña Piñeiro (FAP), periódico Expreso:
Mi pregunta es para el señor Carlos Slim Helú. Señor Carlos Slim, muy buenas tardes. Es usted el hombre, el empresario más exitoso de este país, uno de los hombres de empresa más prospero del continente, a partir de esta pregunta o de esta afirmación mejor dicho. Ustedes como los hombres de empresa más exitosos en México, en el continente no se sienten responsables o digno de ejercer la autocrítica de haber construido una sociedad civil pues con otras carencias, con otros problemas durante los últimos 30 años que hemos vivido? Esa es la pregunta. El otro cuestionamiento es el siguiente: ¿La estrategia que se utiliza atrás de este Acuerdo de Chapultepec se trata de una estrategia para enfrentar un posible gobierno que cambia su discurso económico de los próximos seis años? Gracias.

Carlos Slim Helú (CSH):
Mira, yo creo que debe ser claro que la riqueza no es un privilegio sino una responsabilidad y que nos morimos y nos vamos sin nada, o sea, estamos con una responsabilidad para buscar que se maneje con eficacia, se reproduzca más, crear más riqueza y que pueda irse distribuyendo el producto de la riqueza, los frutos de la riqueza que es el ingreso, y la mejor forma de distribuir el ingreso por supuesto que es con una política económica inteligente, que tenga carácter redistributivo, lo ponemos  en varios lados del acuerdo, y por supuesto, invirtiendo, reinvirtiendo, dando empleo.

Reinvirtiendo que es uno de los factores que necesitamos para crecer más, nuestra inversión actual en el país es del orden del 19 por ciento del Producto Interno, yo creo que necesitamos irnos al 25 o al  30 por ciento para poder estar creciendo a tasas muy superiores a las que tenemos actualmente.

Entonces lo que te diría es que lo que se ve como empresario son dos cosas primero. la riqueza como una responsabilidad, no como un privilegio, como te decía  nos vamos a ir sin nada, lo administra uno temporalmente, la responsabilidad es administrarla y  administrarla con eficacia, y como ciudadano pues la solidaridad,  el deseo, la intención del trabajo intenso por buscar que el país mejore, que pase a otros estadios, que pase de un estancamiento  estabilizador, vamos a llamarlo, a un estancamiento en cuanto al crecimiento per capita de los últimos  23 años, a lo que fue el milagro mexicano que creció por  50 años al  6.2  de  1933 a 1982.

Recuperar el crecimiento, pasar a esta nueva civilización del conocimiento con el trabajo de todos mejorando el capital humano, se establece en los planteamentos del Acuerdo, el capital  físico, buscando crecimiento acelerado, sostenido y sustentable, acelerado con empleo.

Y los aspectos más importantes es que no limitemos el desarrollo  creo yo, no limitemos el desarrollo a la insuficiencia de los recursos del sector público y se combine la inversión pública, que siempre es limitada, con el ahorro social, esto es el ahorro de toda la población que esta a través de los fondos de pensiones: las Afores, las Siefores, que ya tienen un monto de alrededor de cien mil millones de dólares con la inversión privada.

Porque lo que requiere el país es inversión y empleo, crecimiento sostenido, acelerado, y creo que es viable con todo el entorno interno y externo tan favorable como el que estamos viviendo, poder en unos pocos años romper la barrera del subdesarrollo,  ¿La segunda pregunta cuál era?.

FAP:
¿La estrategia que se utiliza atrás de este Acuerdo de Chapultepec se trata de una estrategia para enfrentar un posible gobierno que cambia su discurso económico de los próximos seis años?

CSH:
Lo importante no es el discurso, la retórica no resuelve nada, decíamos que las leyes tampoco en general son las soluciones, los acuerdos tampoco. Lo que hay que pasar es a acciones con resultados, por eso la idea de esta reunión y de estos foros. Lo importante es que sumen, que se difunda y que si tienen algunas ideas que puedan enriquecer para encontrar más los cómos, se planteen.

Estamos convencidos de que el entorno nacional interno, externo, las tasas de interés, la estabilidad macroeconómica, el precio del petróleo, las remesas, el turismo, la exportación a Estados Unidos, los flujos de inversión que están disponibles en los mercados, los excesos de recursos, todo, todo es favorable interna y externamente, y lo que se plantea, inclusive como un punto del Acuerdo, aunque tiene un sentido de muy largo plazo, es no desaprovechar esta situación de fortaleza que tiene el país, sin un crecimiento acelerado y sustentado y sostenido a largo plazo.

Entonces más que el discurso, o más que hablar del modelo, o más que hablar de ideologías, es hacer las cosas que hay que hacer para irnos al camino del crecimiento  con empleo.

Moderador:
Lamentablemente por cuestiones de tiempo me informan que tenemos qué concluir en este momento, agradecemos a todos su presencia y recordarles que tenemos las hojas de firma del Acuerdo a la salida.