Todos queremos un país con

Seguridad, educación, empleo, salud
y crecimiento económico.

Conferencia del Ing. Carlos Slim Helú

Universidad Anáhuac, México D.F. a 29 de noviembre de 2005.

- Maestro de Ceremonias:
Muy buenas tardes señoras y señores. Las agrupaciones políticas nacionales Movimiento Causa Nueva y Movimiento de Expresión Política les damos la bienvenida a las personalidades que nos honran con su presencia en esta reunión presidida por el ingeniero Carlos Slim, distinguido hombre de negocios, que se preocupa por el desarrollo económico y social de nuestro país. Como integrante de la Comisión de Seguimiento del Acuerdo de Chapultepec, se encuentra con nosotros el doctor Mario Molina, Premio Nóbel de Química.

Se encuentra también con nosotros el Presidente de la agrupación política nacional Movimiento de Expresión Política, el diputado Luis Antonio Ramírez; y por Causa Nueva, el secretario de Asuntos Políticos Sociales y Económicos, Heladio Ramírez Pineda.

Les damos la bienvenida también a los representantes de las agrupaciones políticas nacionales que se encuentran con nosotros en esta tarde: de la Coordinadora Ciudadana Acción Afirmativa Ricardo Flores Magón, Unión Nacional Sinarquista, Junta de Mujeres Políticas, Consejo Nacional de Desarrollo Indígena, Generación Ciudadana, Agrupación Emiliano Zapata, Humanista y Demócrata José María Luis Mora, Poder Ciudadano, Cambio Democrático Nacional, entre otras.

También nos acompañan integrantes de diversas esferas de nuestra sociedad; estudiantes, profesores, profesionistas y académicos, así como representantes de agrupaciones campesinas, obreras y populares, y jóvenes de diversos estados de la República.

Es para nosotros un honor contar en este momento y aquí, con tan distinguidas personalidades, máxime cuando nos reúne el ideal de servir a México en estos momentos de transición en que nuestro país se prepara para darse un nuevo gobierno.

Nuestra sociedad está entrando a un estado de interés y ebullición política, por lo que es necesario encontrar puntos de coincidencia entre los diferentes partidos políticos y candidatos, de tal forma que no se pierda el rumbo del progreso, ni se produzca un estancamiento en forma involuntaria. Eso es precisamente lo que han planteado distinguidos mexicanos encabezados por don Carlos Slim, aquí presente con nosotros.

Quienes han suscrito el Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, el Desarrollo, la Inversión y el Empleo, son miembros de la sociedad civil que quieren ser corresponsables en el avance del país, manteniendo su respeto a la responsabilidad constitucional del Estado para coordinar y conducir el esfuerzo de todos los mexicanos para el desarrollo de México. Bienvenidos sean todos.

Y siendo México un país de jóvenes, y esto no es solamente una verdad estadística, sino que ahora son los jóvenes quienes están tomando el mando y la conducción de numerosas empresas e instituciones públicas y privadas, tengo el gusto de presentar a ustedes al licenciado Heladio Ramírez Pineda, dirigente de Causa Nueva, quien nos dirá su mensaje.

PALABRAS DEL LIC. HELADIO RAMÍREZ PINEDA, SECRETARIO DE ASUNTOS POLÍTICOS, SOCIALES Y ECONÓMICOS DEL MOVIMIENTO CAUSA NUEVA.

Señoras y señores:

La Plaza de las Tres Culturas, el escenario que hoy nos reúne, sintetiza el drama y la esperanza de nuestra biografía nacional. Es un privilegio que, bajo su espíritu, podamos los militantes de diversas agrupaciones políticas nacionales, solidarizarnos con el conjunto de principios emanados de la sociedad civil que conforman el Acuerdo de Chapultepec.

La presencia del ingeniero Carlos Slim, presidente del Grupo Carso; del ingeniero José Luis Barraza, presidente del Consejo Coordinador Empresarial; del doctor Mario Molina, premio Nóbel de Química y demás distinguidos integrantes de la Comisión de Seguimiento estimula y alienta nuestro encuentro.

Somos una organización de jóvenes que empuña la bandera ideológica de la democracia, que lucha para darle dignidad al ejercicio de la política, que quiere participar con un pensamiento fresco, con manos nuevas y con conciencia limpia en la construcción de un mundo nuevo. Para eso nos organizamos, para luchar por lo que creemos, para interpretar nuestra realidad no con la visión de los vencidos, sino para enriquecer los valores de la dignidad humana y sentirnos menos solos en un mundo insolidario.

Ese es el desafío que nos ha puesto de pie. Luchar contra los excesos de los poderosos que profundizan la pobreza y la desigualdad, para llamar la atención a los que degradan la política buscando el poder por el poder mismo. Transeúnte partida que denuncia la orfandad ideológica, las promesas vanas y las fantasías mediáticas como los recursos supremos de los partidos y de los políticos.

Los que formamos Causa Nueva, nos hemos organizado para ser un factor de crítica y denuncia de esta realidad que no aceptamos. Somos una agrupación política surgida de la sociedad, pero no somos una masa amorfa; tenemos una ideología, unos principios, unos valores, somos por jóvenes una posibilidad.

No podemos predecir el futuro, pero nos preparamos para construirlo a la imagen y semejanza de nuestros sueños. Nos guían los altos valores que desde Hidalgo, Morelos y Juárez trazaron el camino inequívoco de México en el mundo, los mismos ideales, valores y objetivos que dan fortaleza y vigencia imperecedera al texto original de la Constitución de 1917.

Son estos valores, ideales y objetivos que nos vienen de nuestra historia los que proponemos aquí como sustento doctrinario del movimiento que está surgiendo al llamado Acuerdo de Chapultepec; son estos los valores que los jóvenes quisiéramos ver flamear muy alto en las movilizaciones propiciadas por el acuerdo. Las nuevas generaciones tenemos necesidad de creer, el precio que los jóvenes tendrán que pagar por asegurarse un futuro mejor ciertamente es muy alto, no sólo porque las injusticias se profundizan, porque la corrupción galopante nos desmoraliza a todos o porque proliferan las guerras de intervención por cualquier motivo.

Las nuevas angustias surgen por la agresividad creciente de los fundamentalismos y el choque de civilizaciones, o la dramática degradación del medio ambiente, precisamente por eso es significativo que esta noche, en el centro de nuestro encuentro, esté el alegato científico de un mexicano que hace diez años fue galardonado con el Premio Nóbel de Química, el doctor Mario Molina, el tercer Premio Nóbel concedido a un compatriota en reconocimiento a la grandeza de su obra y a la importancia de su contribución en favor de la humanidad.

Don Alfonso García Robles, Premio Nóbel de la Paz en 1982, el más prestigioso de los premios que se otorga a los avances más importantes de la creatividad humana, se reconoció el aporte de un hombre de nuestra patria a la paz entre las naciones y al derecho internacional, proyectando así el pensamiento juarista al rango de pensamiento rector de la convivencia y el entendimiento entre los estados nacionales y los pueblos de la tierra.

Después, en 1990, el premio Nóbel de Literatura otorgado a Octavio Paz, reconoció la grandeza y la profundidad de la legendaria creatividad literaria y poética de nuestro pueblo; y en 1995 el premio Nóbel a Mario Molina y a sus colegas, mostró al mundo que el talento e inteligencia de los mexicanos están presentes también en la exploración de los arcanos y las complejidades de las ciencias más avanzadas como la química, la física, la ingeniería química, la cinética, las reacciones químicas, la fotoquímica, los láseres químicos, la óptica infrarroja, la manipulación de instrumentos electrónicos, etcétera.

Por eso es que en la obra del doctor Molina hay un limpio aporte a la seguridad de toda forma de vida en el planeta y, desde luego, a la salud y el bienestar de la humanidad. Su hallazgo del impacto destructivo de los cloroforocarbonatos sobre la capa de ozono que protege la vida del planeta de las radiaciones ultravioletas no quedó, como suele ocurrir, en la simple constancia académica o sólo en comunicación en revistas especializadas a la reducida comunidad científica; no, el científico mostró que la ciencia pura y los mejores intereses de la sociedad no están reñidos ni son mundos aparte, sino todo lo contrario, mostró que el fin último de todo conocimiento no puede ni debe ser otro que el beneficio de la humanidad.

Sin embargo, es entre nosotros, los mexicanos, donde el esfuerzo y la grandeza del doctor Molina han logrado su mayor impacto. No solamente porque su sola presencia estimula la investigación científica en México, sino porque la obra del doctor Molina muestra que los científicos mexicanos tienen altura suficiente para participar de manera activa en la comunidad científica internacional y que son capaces de alcanzar un reconocimiento a la altura del Premio Nóbel. Pero más importante aún, sin proponérselo, el doctor Molina ha puesto al descubierto, junto con el inmenso potencial científico-tecnológico de nuestra juventud y de nuestra patria, la enorme frustración de ese potencial por las malas o insuficiencias políticas del Estado para cultivar ese potencial y, como se hace en otras partes, convertirlo en la fuerza dinámica del desarrollo que queremos y necesitamos en el competitivo mundo de hoy, pero que sigue siendo nuestra mayor frustración histórica.

Por eso reconocemos y hacemos un homenaje hoy a la presencia siempre estimulante del doctor Molina Henríquez, entre las fuerzas sociales que respaldan e impulsan el Acuerdo de Chapultepec, porque lo vemos plenamente reincorporado a la patria, que necesita las luces de su talento y de su sabiduría, pero más que nada, porque valoramos su vocación social y su profundo interés por el futuro de la patria mexicana, tanto como por el enorme peso moral de su ejemplo y patriotismo.

También México, respetado doctor Molina, como la capa de ozono, tiene sus cloroforocarbonatos, que lo corroen y amenazan con destruirlo. Son contaminantes sociales y políticos, son las políticas equivocadas y el menosprecio por la propia historia. Es la parálisis de la economía, es el descrédito creciente de la política, de los políticos y de todo el sistema político nacional; es el archivamiento de los valores y el malinchismo rampante, que abre las puertas de la patria a la voracidad y a las ambiciones de las fuerzas expansivas que vienen con la globalización y el comercio internacional. Son la corrupción, la impunidad, el narcotráfico, la delincuencia organizada que erosiona a las instituciones, la gobernabilidad y la vida social. Son la pobreza y las extremadas desigualdades sociales que degradan la calidad de vida de los mexicanos y encienden el cuerpo de la nación; entre unos pocos opulentos privilegiados por un lado, y por otro una inmensa mayoría de excluidos condenados a la miseria, a la marginalidad urbana o al degradante éxodo migratorio.

Este es el enorme agujero de nuestra capa de ozono y, como la que usted salvó, esta patria nuestra necesita también la lucha política para gestar e impulsar las decisiones que, congruentes con la ciencia y la tecnología, le devuelvan a nuestra patria el rumbo perdido.

Por todo eso, es que he querido recordar hoy aquí, doctor Molina, el décimo aniversario del Premio Nóbel, para rendir un sincero homenaje a su grandeza intelectual, pero también a la nobleza y profundidad de las convicciones sociales y patrióticas que lo tienen hoy, entre otros, compartiendo una misma batalla por recuperar a México del deterioro, y por abrir un camino ancho para su recuperación, su desarrollo y su grandeza.

En ese espíritu de exaltación de los valores superiores, coincidimos con los objetivos fundamentales del Acuerdo de Chapultepec. Nos alienta la perspectiva de conjuntar las decisiones y la creatividad de todos los sectores sociales por encima de ideologías y militancias partidistas, para llegar a acuerdos que hagan más accesible y previsible el porvenir.

Aspiramos todos, particularmente las nuevas generaciones, a una patria mexicana próspera, unida, fundada en valores, ideales y principios; reconciliada con los sentimientos y el pensamiento de sus fundadores; moralmente reconstruida sobre el sólido fundamento de una cultura profunda, con claridad y firmeza, en su propio rumbo independiente y digno, en la gran aldea mundial que hoy se está formando.

Causa Nueva se suma hoy con entusiasmo a las fuerzas ciudadanas que impulsan el Acuerdo de Chapultepec. Lo hacemos con la certeza de que ese acuerdo surgió de un consenso plural, digno de esta preocupación por el destino de la patria, con propuestas viables para la construcción de la casa, para definir un rumbo aceptable para todos, para unificar a los mexicanos, para abrirle horizontes nuevos a la política y a la patria, y principalmente a la juventud.

Muchas gracias.

PALABRAS DEL DIPUTADO LUIS ANTONIO RAMÍREZ, PRESIDENTE DE MOVIMIENTO DE EXPRESIÓN POLÍTICA.

Señoras y señores:

Tenemos en el Acuerdo de Chapultepec una vigorosa respuesta de la sociedad a lo que en este momento crítico y turbulento de la vida nacional es, en mi opinión, la mayor y más urgente necesidad de la patria mexicana. La urgencia y la necesidad de la unidad, de recuperar la cohesión y la fortaleza de su sistema social, económico y político.

En el Movimiento de Expresión Política que me honro en representar, creemos que la crisis que hoy afecta al conjunto de nuestra formación social expresa la rigidez, la obsolescencia o la inadecuación de muchas de las estructuras e instituciones que no hemos modificado desde que fueron creadas en ese gran impulso creativo y transformador que siguió a la guerra revolucionaria y a la promulgación de la Constitución.

Creemos, por tanto, en la necesidad y la urgencia de las profundas reformas y actualizaciones que requiere nuestra sociedad, empezando, desde luego, por el rediseño y la inmediata actualización del Estado, para abrirlo a la participación popular, a la ciudadanización del poder político y a la realidad nacional e internacional del siglo XXI.

Por eso creemos en la unidad nacional alrededor de principios y objetivos como los que propone el acuerdo, y creemos que el único fundamento legítimo y viable para esa unidad es la democracia. La democracia en su modalidad mexicana, la nuestra, es decir, según la define el artículo 3° constitucional, no solamente como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo; construir ese estilo de vida, lograr ese constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo, es la razón de ser fundamental de nuestra agrupación política.

Es por eso que en este acto, en el que suscribimos nuestra adhesión entusiasta al Acuerdo de Chapultepec, queremos poner énfasis en el combate a la pobreza, a sus causas profundas y a sus consecuencias. Creemos que no puede haber unidad nacional ni desarrollo en una sociedad donde las lacras de la pobreza afectan a más de la mitad de su población y donde, según cifras oficiales, el 17 por ciento está en pobreza extrema, es decir, en la indigencia, porque percibe menos de 52 dólares mensuales, es decir, menos de 20 pesos diarios.

Sabemos que no hay soluciones fáciles ni recetas mágicas para combatirla, y menos aún para erradicarla de la noche a la mañana. Pero también sabemos que no es con caridad o asistencialismo y menos aún, con la demagogia fácil del populismo, como se debe combatir.

Sabemos que la tarea es ardua y compleja, que hay que ir a las raíces; es decir, a las causas de la pobreza, y puesto que éstas son muchas y muy profundas, tenemos que empezar por las más manejables y al alcance de la acción social y gubernamental.

Proponemos a quienes integran esta asamblea ciudadana, poner énfasis en el combate a la pobreza en la generación de empleo, en mejorar la calidad del mismo y convertir al empleo en un mecanismo seguro de constante elevación del nivel de vida y de consumo de los trabajadores.

Vistos por separado y al margen de una cobertura ideológica y política superior, estos objetivos parecen utópicos e irrealizables, pero no lo son si los colocamos en la perspectiva correcta de una recuperación sustantiva del aparato productivo nacional, de una reactivación del ritmo de crecimiento de nuestra economía, que pudimos sostener en momentos más propicios de nuestro desarrollo reciente.

En Movimiento de Expresión Política no vemos otra forma posible de abatir la pobreza. Por eso creemos que entre nosotros los mexicanos la clave del combate a la pobreza está hoy en la formulación de una política de Estado que reactive la economía nacional, más allá del modelo maquilador y exportador de mercancías fabricadas por otras economías, que al final son las que captan las ganancias y tuberculizan la creatividad y el potencial productivo de los mexicanos.

No es teoría ni obcecación ideológica, lo dice la realidad vivida en las últimas décadas, especialmente en el sexenio que acaba; lo dice la dura realidad económica, social y política, desde la que ha surgido el Acuerdo de Chapultepec.

Tenemos una economía casi paralizada, con una tasa de crecimiento pareja en el crecimiento demográfico y, por tanto, sin opción para generar empleo ni capitalizar al país; su mejor capital humano, la mejor fuerza productiva de la nación, sus jóvenes, hombres y mujeres, están siendo entregados a otra economía a un ritmo aterrador, un promedio de más de 400 mil trabajadores cada año en busca de empleo y mejores condiciones de vida, de seguridad para los suyos, de esperanza y de futuro para sus hijos.

Por eso creemos en la urgente necesidad de un nuevo modelo de desarrollo, capaz de construir las bases de una economía mexicana menos dependiente, más creativa, fundada principalmente en el desarrollo y el crecimiento del mercado interior, que no puede ser, como es hoy, un mercado deprimido por la pobreza y la baja capacidad de consumo y, peor aún, un mercado interior que, a pesar de su debilidad, alimenta hoy la prosperidad de los productores extranjeros que cada día desplazan a nuestros productores mexicanos en todos los campos de la economía.

Estamos convencidos de que con el Acuerdo de Chapultepec tenemos una formidable plataforma ideológica y política para movilizar a las dos únicas fuerzas capacitadas para definir el nuevo modelo de desarrollo económico que necesitamos: la sociedad civil y las instituciones gubernamentales del Estado.

Hagamos que el acuerdo incentive y movilice esas fuerzas hacia la dinamización de la economía nacional, hacia la recuperación de los ritmos de crecimiento que tuvimos en tiempos mejores, hacia el rescate de nuestro mercado interior como base indispensable del desarrollo de la capacidad productiva de nuestros campos, de nuestra industria, de nuestras empresas, es decir, de nuestra economía nacional. Tenemos la certeza de que los objetivos del Acuerdo de Chapultepec van justamente en esa dirección.

Por nuestra parte, creemos firmemente que el combate a la pobreza y el crecimiento y desarrollo de la economía nacional son los desafíos más trascendentes y fundamentales que hoy enfrenta nuestra patria, que son las dos caras de un mismo desafío, que están en la base de todos los demás problemas y deformaciones que degradan a nuestra sociedad.

Con esa convicción, nos sumamos hoy a la gran corriente ciudadana que respalda el Acuerdo de Chapultepec, porque creemos en México y porque estamos firmemente decididos a darlo todo y hacer todo lo que sea necesario para asegurar el desarrollo, la prosperidad y un futuro diferente; independiente y mejor, que nuestra patria se merece.

Muchas gracias.

PALABRAS DEL ING. CARLOS SLIM HELÚ.

Ing. Carlos Slim (CS): Buenas tardes, quiero primero agradecer a León (Halkin) su invitación y a Katy sus palabras, sus conceptos, creo que ya dijo todo lo que podía yo decir sobre el Acuerdo, me dejó poco trabajo en ese sentido.

Este año cumplimos 40 años de haber fundado el grupo financiero, pero también de haber entrado a la actividad industrial. La primera actividad industrial que tuvo el grupo fue una embotelladora de refrescos llamada Jarritos del Sur en Cuernavaca, que tenía las regiones de Morelos y Guerrero, en 1965 aproximadamente, hace 40 años. Me da mucho gusto estar reunido aquí con ustedes en este XL Aniversario del inicio de nuestras actividades industriales.

Respecto del Acuerdo quisiera, antes de entrar a él, poder hacer unos comentarios de algunos antecedentes que hemos encontrado del mismo. Ustedes recordarán que la depresión del 29 fue una depresión mundial muy grave; por supuesto tuvo repercusiones en México, se hicieron chicos todos los mercados, la competencia se vio muy fuerte para exportar productos, se hizo muy fuerte también para los productores nacionales la competencia del exterior y el primer antecedente que yo vería del Acuerdo que firmamos es de 1931.

En 1931 se dio una campaña que se llamó la “Campaña Nacionalista”, de donde viene la frase “consuma lo que el país produce”, y me voy a permitir leer de algunas de estas revistas y escritos, algunas frases o algunos comentarios que creo que pueden ser muy interesantes.

El primero dice aquí: Proverbial, esto es parte de la revista que se llamaba La Semana Nacionalista, dice: Proverbial se consideraba el distanciamiento entre los elementos políticos y los comerciales o industriales de la capital, jamás se sabía de reunión pública o privada en la que unos y otros se ocuparan de problemas de asuntos vitales. El comerciante veía con desconfianza y animadversión al diputado y éste rehuía todo contacto con aquél.

Y dice: La idea, la energía y la actividad del señor general Rafael Melgar sintetizados en la campaña nacionalista borraron prejuicios infundados y se unieron los elementos para el país.

Y dice en el siguiente párrafo: Frecuentes han sido las reuniones en que todas las cámaras de industriales y de comercio representadas por sus presidentes, los señores José Cruz, Hilarión Branch, Enrique Zúñiga, Cayetano Blanco Regil, Maximiliano Louizaga, Julián Slim, y otros distinguidos caballeros, han planteado conjuntamente con los diputados que integran el Comité General de la Campaña Nacionalista, el programa de Resurgimiento Industrial y Comercial de México.

Bueno, dicen muchas cosas, se plantean muchos esfuerzos, la situación económica era muy difícil y nada más les voy a leer un parrafito simpático de la revista misma. Dice hasta abajo, remarcado en un cuadro: ¿Por qué hemos importado en un año un millón de pesos de mantequilla cuando la producción en el país es mejor? Bueno, esto es en 1932.

Aquí lo que es bien interesante de estos comentarios, y hay más, es amplia, es que hay una afiliación de los gobernadores de toda la República, los radicales, los menos radicales, incluido Garrido Canabal. Después se reproduce. En 1957, hay un libro que hace mención de esto, queriéndolo recordar, dice: participación que tuvieron todas las clases sociales, conferencias que se sustentaron, artículos, etcétera, etcétera, editoriales, manifestaciones, etc., el apoyo que brindaron los presidentes de la República Ortiz Rubio y Abelardo Rodríguez, los Poderes de la Unión, gobernadores de los estados, jefes militares, autoridades municipales, confederaciones de cámaras de comercio, industrial y agrícolas y las grandes centrales de trabajadores de la ciudad y el campo.

Creo que es muy interesante ver que hay estos antecedentes de 1931 y que, por otro lado, como ustedes saben, después de esta fecha se inicia la gran transformación nacional, y no creo que sea casual, de 50 años de crecimiento al 6.17 que lo pueden ustedes ver aquí en este borrador de propuestas, porque México deja de ser un país agrícola, rural, que vive en el autoconsumo en la mayoría de su población y se convierte en un importante país industrial y urbano.

Ese proceso con buenos gobiernos, malos gobiernos, con inflación, sin inflación, con guerras mundiales, con recesiones, con auges, le permitieron a México crecer al 6.17 por ciento consecutivos, 6.2, durante 50 años. Cuestión que se interrumpe en 82, en 82 se interrumpe por el abuso del gasto público, los déficits presupuestales incontrolables y algo a los petrodólares y a la irresponsabilidad también de los banqueros, no sólo de los gobernantes, y la puntilla fue la tasa de interés que se subió al 21 por ciento. Entonces cualquier país endeudado al 21 por ciento de interés o 22, 23 por ciento, pues no sale.

Y ahí viene la crisis de 82, de la crisis de 82 hay muchos cambios, sale lo que se llama el Consenso de Washington que se publica por primera vez en 86, lo mencionan ustedes también aquí en el proyecto, en 86 sale este Consenso de Washington publicado. Se empieza a tomar como una política en los diversos países; son instrumentos cuyos objetivos son sanear las finanzas públicas, estabilizar los países y son políticas de ajuste, programas de ajuste.

Yo creo que lo que hay que hacer ahora es pasar de esos programas de ajuste a programa de desarrollo, y eso es lo que contempla y contiene el proyecto que ustedes han presentado.

Bueno, parte de esto que estoy yo platicando forma parte de este Acuerdo. Este Acuerdo, aunque tiene ese antecedente, pues quizás el más reciente tiene unos diez meses: el líder de la CTM nos invita a un grupo de empresarios y nos dice cómo podemos hacer para que haya más inversión y empleo, y de ahí se va formando una propuesta. Lo que se vió que era fundamental de esa propuesta que ustedes ya conocen era separar objetivos de instrumentos, no confundir instrumentos con objetivos; por ejemplo, una inflación reducida es necesaria, pero no es suficiente, es un instrumento, no es un objetivo.

Entonces lo que planteamos aquí fueron cinco objetivos. Fue interesante porque para elaborar este Acuerdo, por eso es el consenso, no es magia o casualidad, se difundió en varios grupos, organizaciones, asociaciones y está alimentado por sindicatos, el sector campesino, por académicos, universidades, los actores políticos, etcétera, etcétera, y lo único que se buscó es que no contuviera el Acuerdo asuntos que fueran excluyentes de algunos sectores o de algunos actores.

Entonces el trabajo fue tratar de quitar todo aquello que pudiera ser excluyente para tratar de encontrar lo más importante que es la unidad, la unidad y el consenso para que, teniendo claros los objetivos, empecemos a trabajar en cómo hacer que esos objetivos ocurran, aunque se plantean en el documento varios instrumentos y varios cómos para alcanzarlos.

Este Acuerdo fue firmado por miembros de la sociedad civil, conscientes además que es el Estado el que coordina y conduce el esfuerzo de todos los mexicanos para el desarrollo del país; pero quiero subrayar los objetivos, los objetivos que no son instrumentos, son objetivos y que, como objetivos, el planteamiento es que se conviertan en políticas de Estado, que no estén sujetas a vaivenes periódicos.

Estado de Derecho y Seguridad Pública, ese debe ser un objetivo del país. Si no hay seguridad no hay libertad, y además son las funciones fundamentales del Estado; de hecho en el cuerpo del documento se insiste mucho en que sea algo en lo que el Gobierno use todos sus recursos, porque es su función principal el consolidar un Estado de Derecho en un régimen democrático que garantice libertad de derechos humanos, sociales, seguridad física y jurídica.

El segundo punto del Acuerdo es Crecimiento Acelerado, Sostenido y Sustentable con Empleo. En el documento hablan ustedes del crecimiento sustentable con empleo, yo creo que hay que agregarle sostenido y acelerado, aunque se induce que es acelerado, ¿verdad? La idea es crecer a niveles más altos de los que estamos creciendo.

Luego, el tercer punto que lo separamos del cuarto aunque podría ser el mismo, es Desarrollo y Formación de Capital Humano y Social con Salud, Educación y Nutrición. El Desarrollo de Capital Físico es el cuarto.

Y el quinto, que puede ser también un instrumento: Reformas a la Administración Pública para hacerla más eficaz y transparente al servicio de los ciudadanos. Bueno, lo planteamos como objetivo porque no es algo que se haga en un momento determinado, es un proceso.

Estos son los cinco puntos. Aquí hay varias menciones. Es notable por ejemplo, en la de si vivimos en un Estado de Derecho y con seguridad pública, pues ya sabemos que eso combate la corrupción, pero también lo ponemos en forma específica: reformar el marco jurídico para combatir con mayor eficacia la corrupción y la impunidad, el crimen organizado, etcétera, etcétera.

Luego, en el último punto de las condiciones que poníamos, decíamos: quienes suscribimos este Acuerdo esperamos y pedimos a los candidatos y a los partidos políticos que contiendan en las elecciones del 2006, respeten los resultados y acepten las decisiones de las instituciones como base de la consolidación de nuestro proceso democrático.

Aquí lo de las fórmulas más importantes que damos, que proponemos, y ahí hay un poquito de discusión de hecho, inclusive el borrador del proyecto puede tener algunas diferencias, es que es usual oír que se busca que el Gobierno tenga más recursos, que haya una reforma fiscal, que aumenten los ingresos para crear la infraestructura, y es lo mismo que estamos planteando. Es que hay que liberar a la inversión productiva nacional de la capacidad siempre limitada de inversión del Gobierno, con objeto de que el desarrollo del país no esté limitado a la capacidad financiera del Gobierno y poder así crecer con empleo mejor remunerado, vinculado a la productividad y a la educación y combatir a fondo los rezagos, y para esto es necesario cambiar el marco legal para poder sumar el ahorro privado y el social a la capacidad de las finanzas públicas. Esto es toral en el planteamiento.

 

Esto es fundamental, porque lo que se está planteando es que el desarrollo de nuestro país no quede, como hasta ahora, limitado, no sólo a la limitada capacidad de inversión pública, sino también a la presión que el Estado tiene, cuando tiene más ingresos, de encauzarlos a otros rubros. Entonces comentaba yo hace un rato, tengo aquí una comparación de unos cuatro o cinco años del presupuesto, también se habla de que el presupuesto, en los ingresos presupuestales, es 12 por ciento, la verdad es que son 26 por ciento, alrededor de 26 por ciento. En este incremento a junio traemos 25.8, a fin de año seguramente será 26, quizás un poco más, en el que los ingresos presupuestales han subido 4.8 del PIB, además un PIB que ha crecido mucho en términos de dólares porque el tipo de cambio se ha revaluado, entonces ha crecido en términos de dólares lo que ha crecido nominalmente en pesos más el crecimiento normal. Entonces es un PIB 60 por ciento mayor que el del 2000 por ejemplo, en dólares, claro por reevaluación del tipo de cambio, no por un crecimiento natural. Entonces hemos tenido un crecimiento adicional de 4.8 de los ingresos presupuestales y el costo financiero por las bajas tasas de interés ha bajado .8, quiere decir que hay 5.6 del PIB. Recordarán que se quería en la reforma fiscal recaudar 1.5 del PIB ya que aquí se propone que aumente 1 por ciento al año, nosotros hemos subido 5.6 y sin embargo la inversión ha subido del 2.9 al 3.6, sigue siendo insuficiente y todo lo demás se ha ido a otras necesidades fundamentales del Estado.

Entonces, si queremos crecer vamos a necesitar más inversión y si queremos más inversión y necesitamos más inversión, yo creo que no hay reforma fiscal suficiente, además de que podrían enfocarse otros recursos, y cuando además buena parte de los ingresos de este ingreso que estoy comentando, se origina fundamentalmente por los ingresos de PEMEX, por el precio del petróleo y por la Comisión Federal de Electricidad, que con los aumentos de precio que ha hecho en estos cinco años ha subido su participación en el PIB del 1.8 al 2.3 del PIB, que es .5 del PIB, es bastante importante como fuente de recaudación y financiamiento.

Entonces la única forma de que podamos subir de 3.5, de 3 o de 2 o de 4, claro a esto hay que sumarle los Pidiregas que aquí no están porque entran como inversión diferida y son importantes, pueden ser del 1.5 o 2 del PIB, si queremos subirlo al 10, pues lo único que nos queda es la inversión privada.

Ahora, otro de los factores importantes es que esa ecuación, para tener una balanza presupuestal sana, vamos a decir cero, pues lo primero es diferenciar ingresos ordinarios y extraordinarios y privatizaciones y también diferenciar en el gasto, gasto corriente, gasto financiero de inversión pública y tener un análisis cualitativo y no simplemente decir el déficit 3.3 o .5 estamos muy bien, hay que ver como son los ingresos y como se están haciendo los egresos.

Bueno, les trajimos unos artículos pero para que les den fotocopias, en donde se analizan las cuentas de comercio exterior y las cuentas públicas sobre la base cualitativa; no solamente decir es .3 o es 5 o es 1, como aquí en el documento ustedes plantean que sea más 1, más 2; el déficit, no sólo es importante el monto, sino cómo se integra el ingreso y cómo se integra el egreso.

Entonces bueno, hablan ustedes de economía interna, yo creo que de lo que hay que hablar es del sector interno de la economía, no del mercado interno sino del sector interno de la economía. Si vamos a invertir en el sector interno de la economía, yo creo que cada tres o cuatro puntos de inversión puede ser uno del PIB, entonces ahí es donde hay capacidad de crecimiento, ahí es donde hay capacidad de empleo, ahí es donde hay retroalimentación del desarrollo, porque se sustenta en empleo y en consumo de bienes nacionales, todo lo que es infraestructura, vivienda, etcétera.

Les sigo hablando del proyecto. Aquí poníamos: combatir la pobreza por elemental justicia social y por la necesidad económica de incorporar al mercado a la población hoy marginada. Esto es muy importante. En las nuevas civilizaciones, desde la era industrial, y sobre todo en la nueva civilización, es fundamental por la facilidad de crear riqueza, es fundamental que la pobreza se combata como necesidad económica, se vuelve una necesidad económica combatir la pobreza, no solamente es una cuestión ética y de justicia social, es una necesidad económica y la verdad es que el combate a la pobreza no es con asistencia pública o con donaciones, sino con nutrición, salud, educación y empleo; educación y empleo es la mejor forma de combatirla permanentemente.

Aquí volvemos a decir, en el punto cuatro de desarrollo de infraestructura acelerado, la necesidad de combinar ahorro público, inversión privada y social para el desarrollo del capital físico. Se subraya la insuficiencia de los recursos públicos que se acentúa por razones contables, las razones contables son la ecuación que les dije hace un momento, ingresos menos egresos y en los egresos está la inversión pública, y queremos que sea cero, pues entonces hay que subir la inversión pública solamente o bajando el gasto corriente, que ojalá se pudiera, que sería una buena alternativa, o subir los ingresos 6, 7 por ciento del PIB, que no es viable.

Lo que necesitamos además es combinarla. Lula en Nueva York, para que nos demos cuenta, en Brasil se grava todo, todo, es una complicación también fiscal enorme, y es del 36 del PIB, aquí dicen que es 12, 25, pero vamos a suponer que fuera lo que sea, en Brasil es 36 y ¿qué pasa?, el país está muy endeudado, la inversión es muy pequeña y tiene que acudir a la inversión privada. Dice ahí Lula en Nueva York: el gobierno sabe qué proyectos hay que hacer, qué prioridades hay y que sea la inversión privada la que lo haga, porque no solamente no tenemos los recursos, sino porque lo hace mejor, bueno hay que hacerlo así. Estoy hablando de servicios públicos financiados con recursos privados, y hablo de escuelas, hospitales, cárceles, carreteras libres, no las de cuota, las de cuota no hay problema, el agua, el agua no se ha hecho nada y también hay graves problemas de agua, especialmente en la Ciudad de México, hay que sanearla, hay que conducirla, hay que quitarle las fugas, hay que manejar los drenajes, etcétera.

Por último, bueno son dos últimos. Uno, la parte de la desregulación y la transparencia de las cuentas públicas. Este punto es muy importante, que es legislar para que las empresas del Estado tengan una gestión autónoma, sin interferencias políticas, desvinculadas de los presupuestos públicos, que no entren a la ecuación, porque entonces decimos PEMEX no tiene dinero. Lo tiene que hacer alguien de fuera, lo tiene que hacer el extranjero o el nacional pero no lo puede hacer PEMEX. Bueno no lo puede hacer PEMEX porque está vinculada al presupuesto y porque se le quita todo.

Las empresas del Estado deben ser operadas con transparencia, por órganos de gobierno profesionales, con un consejo de administración cuyo mandato sea maximizar la riqueza nacional, reinvertir utilidades, fomentar el mantenimiento y desarrollo, con consejeros independientes que nombren y remuevan al director general, que decidan sobre las inversiones y compensaciones, con un comité de vigilancia y auditoría, con obligación de pagar impuestos como cualquier otra empresa productiva e incluyendo en su caso el IEPS y derechos, o sea es una empresa que paga su impuesto de la renta y debe pagar también derechos, etcétera.

Y el Gobierno Federal como propietario decidirá si da dividendos, lo reinvierte o aumenta capital o baja capital. Aquí esto es fundamental, porque si PEMEX es la empresa, con mucho, más importante del país, yo diría que puede ser 15 veces más importante que TELMEX, pues debe manejarse como empresa y no como miscelánea, mete un dólar, se lo quitan, vende petróleo y no invierte, porque hay esta prioridad, necesitamos dinero pues que se endeude PEMEX, etcétera, etcétera, y ha sido una forma de manejo inadecuada.

Entonces, sin duda, es fundamental legislar para ese efecto, que tenga autonomía de gestión y también ver su régimen fiscal. Yo no creo, como plantean aquí ustedes en el proyecto, que sea conveniente que se le defina una cantidad para invertir, no, no, eso no debe ser una empresa. PEMEX es una empresa, es la empresa más grande de América Latina, pues que se maneje como empresa, que tenga su régimen fiscal. Pero, por ejemplo, se hizo el presupuesto el año pasado, que el precio del petróleo iba a ser de 23 dólares, se hizo de 27 a regañadientes y pleitos, el petróleo está como a 40 y tantos de precio promedio, bueno esos son 15 dólares más por barril diarios, son 30 millones, son 12 mil millones de dólares más de ingreso.

Bueno, en lugar de pensar en hacer un fondo de estabilización petrolera, que yo creo que es absurdo o a ver en qué se lo gastan, que lo reinvierta PEMEX, es dinero de PEMEX, es una empresa, que lo reinvierta para entrarle a las aguas profundas, para explorar, para mantener, para que no tenga tanto problema de mantenimiento, para darle valor agregado al petróleo, para no tener que mandar a refinar fuera, para 20 cosas, para empezar a explotar el gas que tenemos en muchos lados y que estamos importando, etcétera. PEMEX debe manejarse como lo que es, una gran empresa, la empresa más importante de México. Y eso por supuesto le da la solidez. Otra cosa que hay que hacer en PEMEX, es definir cual es la riqueza nacional. Yo creo que la riqueza nacional no son las gasolineras, ni los camiones que transportan la gasolina de un lado a otro, ni tampoco la petroquímica, bueno la petroquímica podría ser un factor, pero lo fundamental es la soberanía sobre el petróleo y el gas que cuesta tres dólares explotarlo y se vende a 40 o 50 dólares. Esa es la riqueza fundamental que tiene que cuidar PEMEX, y si para esto hay inversión privada en refinación o en petroquímica o en transportación por ductos, por barcos, o por camiones, de los bienes, eso no forma parte fundamental de PEMEX. Yo diría que además no es razonable que se pueda hacer fuera de México por privados y que aquí no se pueda hacer por privados y estoy hablando de refinación y petroquímica y de muchas otras cosas.

Pero el valor fundamental, la riqueza fundamental está en que tenemos un producto en el subsuelo que vale tres y que su valor mundial es 50. Bueno esa es la riqueza, es la fuerza que puede tener esta empresa como palanca de desarrollo, pero también es, como dije ya alguna vez o muchas veces más bien, PEMEX es la principal empresa de política fiscal y monetaria; cualquier política monetaria pasa por PEMEX, la política fiscal pasa por PEMEX, por eso es el factor que tiene petrolizada la economía.

Bueno, esos son los puntos fundamentales del Acuerdo. Quisiera al final, en la parte de conclusión, repetir dos o tres cosas. Los sectores de la producción son fundamentales para el desarrollo nacional y la inversión, el empleo y la redistribución de los ingresos; la distribución de los ingresos retroalimenta ese desarrollo nacional.

Quisiera aquí hacer una diferencia, porque yo creo que se confunde distribución de ingreso y distribución de riqueza y eso en el documento lo veo cuatro o cinco veces. Bueno me lo dieron ayer a las 12 de la noche.

La distribución de la riqueza y del ingreso son dos cosas diferentes. La distribución de la riqueza es todavía un concepto agrícola, es un concepto del pasado, repartir la tierra para quien la trabaja, hay que distribuir la tierra, etcétera.

Yo creo que la riqueza sea del Estado, sea de una persona o de un millón de personas, la importancia de la riqueza es que se maneje con eficacia para crear más riqueza y se administre más riqueza y lo que hay que redistribuir es el ingreso fruto de esa riqueza.

Si mañana le damos a cada quien diez mil acciones de PEMEX, lo que van a hacer a los cinco días es venderlas porque la gente no quiere diez mil acciones de PEMEX; la gente lo que quiere es tener un ingreso, un ingreso para vivir mejor, para tener casa, para educar a sus hijos, etcétera.

Entonces lo que hay que hacer con la riqueza de un huerto, de un árbol frutal, no hay que repartir las ramas del árbol ni los árboles, hay que repartir la fruta que se va madurando, dejar semillas.

Es muy importante hablar de redistribución de ingreso. ¿Cómo se redistribuye el ingreso? Primero vía inversión, empleo, trabajo remunerado, pago de impuestos y que el Estado, en lo que participa del ingreso generado por el aparato económico nacional, tenga políticas redistributivas y las mejores políticas redistributivas son las que satisfacen su obligación como Estado, como el Estado de Derecho, seguridad física, nutrición, salud, educación, formación de capital humano, eso es lo fundamental.

Decía que es muy importante esa redistribución de ingresos. Si pensamos un poco en el empleo y en el desempleo, en la educación y empleo o el fanatismo con desempleo, nos damos cuenta que el empleo bien remunerado articula la familia, articula la sociedad y facilita la gobernabilidad.

En una sociedad donde no hay educación, donde no hay empleo, se desarticula la familia, se desarticula la sociedad y se complica la gobernabilidad.

El último punto del Acuerdo es fortalecer la unidad nacional y establecer políticas de Estado con objetivos de mediano y largo plazo. Es imprescindible el afianzamiento del Estado de Derecho, el crecimiento acelerado, sostenible y sustentable con empleo, el desarrollo y formación de capital humano y físico.

Decimos al final: “al acordar los términos de la convocatoria nacional, somos los primeros comprometidos con México y su destino porque tenemos la certeza que todos los sectores unidos somos más grandes que nuestros desafíos”.

Quiero decir aquí que este Acuerdo no es un acuerdo empresarial. Tampoco como iba a ser originalmente, iba a surgir del sector productivo. Se invitó a la sociedad civil, participan los sindicatos más opuestos que están en rivalidades con otros sindicatos, por supuesto los sectores productivos, pero también las universidades; lo firma la UNAM, lo firma Chapingo, lo firma el Tec de Monterrey, lo firma el ITAM, lo firma el Poli, lo firma la Universidad de Guadalajara, igualmente, lo firman los rectores de universidades públicas que de universidades privadas, entre otras personas, entonces quería nada más subrayar también este aspecto.

Lo último, pero eso si quieren lo voy metiendo en las preguntas para no llevarme más tiempo, es sobre los documentos que seguramente tienen ustedes, en los que habría algunas cosas que vale la pena comentar. Nada más de pasadita comento una de ellas. Por razones no de Ley Orgánica como dice el documento, sino por razones constitucionales, la responsabilidad del Banco de México, su objetivo del Banco de México es la inflación.

Yo creo que es un objetivo insuficiente. Quizás las épocas de alta inflación los llevó a eso. Aquí el documento lo dice bastante bien, en los países desarrollados y en general va ligado el cuidado de la inflación con el empleo, maximizar el empleo y el crecimiento y buscar que las tasas de largo plazo sean lo menos posible, eso es la Reserva Federal de Estados Unidos y esas son las condiciones que tienen los bancos centrales de muchos países.

Entonces cuando la función principal del Banco de México -o la única- es cuidar la inflación, que es importante, sin duda, pues es un instrumento no un objetivo. Volvemos a los instrumentos y a los objetivos. Entonces ¿cómo se cuida la inflación?, bueno pues con restricción monetaria, son los cortos, políticas monetarias restrictivas, reevaluación del tipo de cambio. Es la historia de muchas veces. Ya en 95, cuando la crisis de ese año, aseguraban que no iba a haber reapreciación en términos reales los mismos que hoy gobiernan el instituto, y ya vemos como se ha revaluado de manera importante y como volvemos a caer en la prociclidad de flujo de ahorro externo, déficit en cuenta corriente, proponían creo que 16, 700 para el año que entra, con el petróleo como está, las remesas como están, las tasas de intereses como están, el turismo como está y déficit en cuenta corriente, especialmente si vemos su composición, porque si fuera compuesto en base a bienes de capital, sería razonable, hay quien dice que todos los países en desarrollo deben tener déficit en cuenta corriente porque deben ser importadores de capital.

Está bien el argumento en tanto que esté importando capital para bienes de capital no para bienes de consumo y en los bienes de consumo vamos en 30 mil millones de dólares más alto que los bienes de capital, los bienes de consumo, más altos que los bienes de capital, 30 mil millones de dólares. Estamos importando más del 35 por ciento del PIB y ha subido de 700 a 800 millones en 87, cuantas veces va de 800 a 30, da 40 veces, ¿no? Ha subido 35 o 40 veces en términos nominales la importación de bienes de consumo.

Bueno, yo creo que eso está mal. Tampoco hay que buscar medidas proteccionistas, pero decía también que a mí me parece un error lo del INCO, lo de los índices de competitividad en el World Economic Forum, cuando dicen que México está en 31 y China en 33, yo creo que China no está en 33, ojalá y no llegue a 5, a 10 porque entonces no sé que pasaría, China en un mejor lugar con 33 en índice de competitividad.

Bueno pues mejor me voy a las preguntas muchas gracias.